lunes, octubre 31, 2011

Halloween in Caffe Trieste

 photo by Mark Alvarez. 
Caffe Trieste. SF. 30, oct. 2011

Me gustan mis bigotes, sí señor.

con Ida, su esposo y Mark

con Paul Agus, uno de los muchachos que trabajan en Trieste

M & C

Mark y Paul Agus

con Crazy Roy

Persiana, parpadeo - Andrés Neuman

“Morning Sun”, Edward Hopper, 1952

"Noto que, en muchos hoteles del mundo, se está imponiendo la costumbre de prescindir de las persianas. La luz invade al huésped contra su voluntad. Somos una sociedad incapaz de cerrar los ojos. No es de extrañar que cada vez veamos menos."

Marguerite Yourcenar



"Un corazón es tal vez algo sucio. Pertenece a las tablas de anatomía y al mostrador del carnicero. Yo prefiero tu cuerpo.”


domingo, octubre 30, 2011

Pregunta

Fragmentos de diario en SF (pequeñas perdidas, grandes reencuentros)

photo by Paul Agus. 
SF. sept. 2011

SF, 20 de septiembre

Cosas perdidas hasta el momento: 1) mi preciada bota izquierda (al salir del aeropuerto o en el taxi camino al hotel). 2) Múltiples plumas y lapiceros. 3) El manuscrito que el rabino bohemio me encargó traducir. 4) Mi bono válido por $50 para canjearlo por libros en una librería de viejos. 5) Mi cámara de fotos (no perdida, pero sí atascada con residuos de arena). Y sin embargo río como una desquiciada. Lo crean o no, antes era peor. Al menos mi diario, y todo lo intangible, está a salvo. La tarde es bella, y la noche promete. Da igual qué fecha es hoy, total la música sigue brincando desde el puente Golden Gate. Mark sigue jugando con palabras, leyéndome poemas de Yeats, y colocándome nombres como si fuesen sombreros. Ginsberg me mira desde una fotografía enmarcada en el sueño de alguien que, a su vez, tiene los ojos de mi abuelo. Recordar, en ocasiones, es mirar hacia adelante.

Peter Handke


P. ¿De dónde viene tanta expansión mundana, tanta sabiduría occidental y oriental?

-Tonterías. No soy ningún autor internacional. Soy del campo. En el pueblo del que vengo también había budistas, sólo que no los llamaron así. Había un muecín, un alminar, aunque, naturalmente, no estaban allí. Había indios, todo lo que de chico deseaba. Todo proviene del lugar de origen, de los padres, de los antepasados. Naturalmente, uno también se hace a sí mismo, pero no es posible hacerse enteramente. En ningún sentido. No, todo está allí. Antes pensaba a menudo, Dios mío, ¿por qué no he nacido a orillas del Misisipi, como William Faulkner? Pero ahora sé que los riachuelos de mi infancia eran el Misisipi. O pensé, cuando tenía veinte años y leía a Thomas Wolfe y Sherwood Anderson o Dreiser y John Steinbeck, vaya, qué mundo más ancho, y en mi casa todo tan estrecho. Hoy sé que fueron ellos, los escritores, los que lo crearon. Y yo lo tengo que hacer también, hace tiempo que lo sé, y lo puedo hacer, pues este mundo ancho siempre estuvo allí. Sólo que yo lo ignoraba, en mi mente parcialmente obtusa, porque siempre existía en mí el sueño del hombre grande en los hombres pequeños que veía en mi pueblo. Hoy ya lo sé.

Tomado de Diario el País. Handke: en otro tiempo 

viernes, octubre 28, 2011

Patrona de la música


El martirio de Santa Cecilia. 

Orazio Riminaldi. 1620

Elias Canetti


"A quien menos entiendo es a mí mismo. Pero es que no quiero entenderme. Sólo quiero utilizarme para comprender todo lo que existe aparte de mí."




De "El suplicio de las moscas". Grupo Anaya. Madrid. 1994

Next Stop: San Francisco



Quito, 15 de septiembre

En unas horas más volaré a Fog City. Mark dice que los viejos y locos de North Beach preguntan por mí. Seguro tienen mil historias que contarme, más historias de lo mismo, y sin embargo para mí resultan siempre nuevos nuevos para mi pluma. Esta vez viajo contenta, renovada, segura. Coloco una más de Jimmie Rodgers: "California Blues". Gracias a quienes esta vez compartieron conmigo gratos momentos en Ecuador, me llevo valiosos aprendizajes. Lista mi maleta y mi diario. Y Mark en la punta de mi lengua, como siempre. Me espera -dice- en un hotel victoriano, construído en 1890, lleno de leyendas de las que a mí me gustan. Estoy feliz, carajo, espíritus de poetas muertos me cantarán un blues cada noche. 

jueves, octubre 27, 2011

Jimmie Rodgers y maletas

14 de septiembre de 2011

Ya en Quito. Hago maletas mientras escucho Travelin' Blues del buen Jimmie Rodgers. Por la noche iré a cenar comida mexicana con mis padres y mi hermana. Mañana tomaré el avión que me llevará a San Francisco.


Así, sin más

self-portrait. Atacames. sep. 2011

"Quería ser el mar
y por eso he querido dibujar el viento
lo que se escapa
porque la escritura es lo que se escapa
lo que no está en las manos
lo que no está en el papel"

C. Fernández Recasens.


***
13 de Septiembre. 

Recargada. Ya dejé mis ofrendas a Yemanjá. Lista para seguir mi camino.
   

Antonin Artaud


"Me destruyo para saber que soy yo y no todos ellos."

miércoles, octubre 26, 2011

Mános Chatzidákis

No sé por qué, escucho esta canción del gran compositor griego Mános Chatzidákisy me vienen a la mente tres recuerdos muy marcados. El primero,  cuando conocí el frío del páramo. Era una noche de carretera, camino a Cuenca, y el auto se dañó. Mis padres salieron para tratar de arreglarlo. Yo también salí, me senté al borde de la cuneta y respiré profundo como queriendo llenar de bosque mis pulmones. El segundo, cuando bailaba ballet, y de cómo me encantaba el olor guardado de los camerinos. En el tercero, en cambio, veo a mi cuerpo tambaleando de insomnio por las calles de Bilbao, declamando poesía a las sombras y los ruidos de la madrugada junto a un ángel decapitado que más tarde me acompañó a Roma para rendir pleitesía a los héroes que acabaron matándonos.


*gracias a Iván Brull por el descubrimiento de esta canción.

Epifanía

septiembre. 2011

Estas fotografías que he tomado en la playa de Atacames, Esmeraldas, al norte de Ecuador, son a la vez espejos, poemas y colores cuyos nombres jamás me serán revelados en lenguaje mortal. Y sin embargo intento inútilmente perpetuarlos. Sigo buscando razones para tanta belleza, para tanto deleite, para tanto dolor, porque todo lo que es bello duele. No es la primera vez que desafío al sol viéndolo de frente. Ni la primera en que me quedo ciega de tanta luz. Siento que soy la última habitante del planeta, y no tengo miedo. Sonrío con los ojos cerrados y el corazón abierto. Lo veo todo. Bajo esas aguas se enciende una luna gigante, y un lobo marino ha comenzado a aullar. 

(Esta entrada está dedicada a mi amigo Juanki, quien un día no muy lejano tendrá en sus manos un poema expulsado por este mar.)






Diario, arena, Cossery

CBC self-portrait. Atacames, sept. 2011

"Ni el libro ni la arena tienen principio ni fin."

Jorge Luis Borges

martes, octubre 25, 2011

Pina Bausch


Gracias a mi amigo Raúl de la Horra, escritor, mago y psiquiatra guatemalteco, descubro este trailer que es de una belleza brutal. Una bomba de sensaciones. Se trata de un documental sobre la vida de la maravillosa bailarina Pina Bausch, lamentablemente fallecida cinco días después de que le fuera diagnosticado cáncer, el año pasado. El cineasta norteamericano Wim Wenders es el encargado de esta joyita que podrá verse en 3D, permitiendo que el espectador sea testigo de las magistrales coreografías como si estuviese sentado en la primera fila del teatro. Cuento los minutos para verla. Gracias de nuevo, Raulinky. A tu memoria, maestra. 

Diario de Kafka

1922
17 de enero

Más o menos lo mismo.

Para escribir un solo verso - Rainer Maria Rilke


“Para escribir un solo verso, es necesario haber visto muchas ciudades, hombres y cosas; hace falta conocer a los animales, hay que sentir cómo vuelan los pájaros y saber qué movimiento hacen las pequeñas flores al abrirse por la mañana. Es necesario poder pensar en caminos de regiones desconocidas, en encuentros inesperados, en despedidas que hacía tiempo se veían llegar; en días de infancia cuyo misterio no está aún aclarado; [...] en mañanas al borde del mar, en la mar misma, en mares, en noches de viaje que temblaban muy alto y volaban con todas las estrellas -y no es suficiente incluso saber pensar en todo esto. Es necesario tener recuerdos de muchas noches de amor, en las que ninguna se parece a la otra, [...] Es necesario aún haber estado al lado de los moribundos, haber permanecido sentado junto a los muertos, en la habitación, con la ventana abierta y los ruidos que vienen a golpes. Y tampoco basta tener recuerdos. Es necesario saber olvidarlos cuando son muchos, y hay que tener la paciencia de esperar que vuelvan. Pues, los recuerdos mismos, no son aún esto. Hasta que no se convierten en nosotros, sangre, mirada, gesto, cuando ya no tienen nombre y no se les distingue de nosotros mismos, hasta entonces no puede suceder que en una hora muy rara, del centro de ellos se eleve la primera palabra de un verso…”

De “Los cuadernos de Malte Laurids Brigge” 

lunes, octubre 24, 2011

Diego y las sillas de alquiler


Diego es de Atacames. 22 años de edad. Alquila carpas, sillas y tablas frente al mar. Nunca ha salido de su pueblo, pero la próxima semana viajará a la selva. Irá con su hermana y su cuñado. Ellos le pagarán el transporte y la estadía, él cubrirá su alimentación. Irán en bus y les tomará muchas horas llegar a Morona Santiago, al sur de la Amazonía. Diego dice que hace mucho no se sentía tan feliz. 


Acabó el colegio y tenía chance de ir a la universidad, pero no le admitieron por no tener el carnet de servicio militar. La única forma era pagando 50 dólares, pero en ese entonces le resultaba imposible conseguirlos. Casa y comida para él y su familia eran prioridad. 


Ahora alquila sillas y tabla de surfear en una de las carpas de la playa. El negocio no es suyo, pero aún así gana bien, dice. Sin embargo él está ahorrando para montar su propio negocio de alquiler de sillas. "Me gusta la música y unas cervecitas, pero ya he bajado las fiestas porque ya hice números y si gasto no me va alcanzar para mi futuro negocio."Diego tiene un radio de pilas donde escucha sus canciones favoritas todo el día. 


Lo bello de ir a una playa en temporada baja es no encontrar a nadie. A nadie más que la gente misma del pueblo, lo que lo hace realmente agradable. Me gusta conversar con lo lugareños, gente sencilla y generosa. Diego me cuenta que en temporada alta las sillas duplican y cuestan dos o tres veces más. Ahora no hay nadie y como le caí bien, dice,  me la alquila a 1 dólar y medio para todo el día. Agarro mi libro y decido olvidarme del tiempo hasta que mi estómago reclame algo de comer.


Le pregunto si Diego se aburre de su trabajo y dice que no. Que más bien cuando hay exceso de gente él se desespera y quiere  migrar a otra playa cercana, una menos conocida. "Es cuando la playa se queda vacía que uno puede escuchar el sonido del mar. Me gusta cuando la tengo sólo para mí, puedo entrar y salir del agua cuando me plazca. Hay un código común entre la gente que nació entre la arena y el agua".

Perspectivas - tonalidades - secuencias








Papá Roncón y la marimba

Venir a Esmeraldas y no escuchar la marimba sería un pecado. Uno de los personajes más queridos de esta región, sin duda alguna, es Papá Roncón.





domingo, octubre 23, 2011

Soledad

Atacames, Esmeraldas
2011

"Recoge botones de vidrio del fondo del mar.
Las branquias de la mente palpitan en el agua insondable.
Descubre en el diccionario infinito
granos de arena dorados. Cada uno tiene su gemelo
en alguna orilla al otro lado del mundo." 
Denise Levertov.




Atacames y las delicias del mar

by CBC
Esmeraldas, septiembre 2011

 taximoto

Don Pedro. Lleva trabajando con su taximoto 10 años. A veces cambia de pueblo. Súa, Muisne, Tunsupa, etc. Es básicamente lo mismo pero nunca se cansa. Jamás ha salido de su provincia. Fue él quien  me recomendó algunas huecas para comer en el malecón. Tiene 3 hijos, una esposa y un pequeño negocio de pescado. Para mí lo más cercano a la felicidad es vivir tranquilo, dice, y eso es lo que tengo aquí.  

batido de mora en el camino

Malecón y cooperativa de taximotos. Atrás: cabañas de cocktails

 delicias marinas

 arroz con camarón

pescadores

langostinos, langostas, cangrejos, camarones conchas, ostiones, etc, etc, etc...

frutos del mar

 Doña luz lleva 20 años en la misma calle vendiendo bolones de verde con queso y café pasado.


 bolón de verde con queso : 50 centavitos + batido de coco helado : 1 dolar y medio =  en el mar la vida sí que es SABROSA.