sábado, julio 30, 2011

Todo lo que sé de poesía - W.H. Auden


"Todo lo que sé de poesía (y de literatura, y de vida) lo he dicho en mis poemas. La mayor parte de mis verdades están precisamente en mis elaboradas mentiras. Cuando escribo nunca miento. Sólo soy palabra, tiempo, espacio, pronombres, ritmo, donde yace y se expresa mi experiencia, mi yo, mi memoria y mi deseo, mi tradición… lo que todo cambia y siempre permanece, lo que soy, el rostro que busqué y el que encuentro en cada uno de mis momentos, el que se transforma pasado mañana sin perder mis rasgos, sin dejar de ser yo…"

fragmento de la respuesta de W.H. Auden sobre el sentido de la poesía. Entrevista realizada en 1965.

Pirómana

photo by Mark Alvarez. SF. 2011

La secuencia será:
encender un cigarrillo
escribir versos inflamables
incendiar la noche.

Holly Golightly - My love is

My love is longer than forever / Endless as the march of time/ 
99 years after never / In my heart you'll still be mine.... 

viernes, julio 29, 2011

No existe el infinito - Chantal Maillard

 The Drama of Display, Visual merchandising and Techniques
by Jim Buckley, 1953 

No existe el infinito:
el infinito es la sorpresa de los límites.
Alguien constata su impotencia
y luego la prolonga más allá de la imagen, en la idea,
y nace el infinito.
El infinito es el dolor
de la razón que asalta nuestro cuerpo.
No existe el infinito, pero sí el instante:
abierto, atemporal, intenso, dilatado, sólido;
en él un gesto se hace eterno.
Un gesto es un trayecto y una encrucijada,
un estuario, un delta de cuerpos que confluyen,
más que un trayecto un punto, un estallido,
un gesto no es inicio ni término de nada,
no hay voluntad en el gesto, sino impacto;
un gesto no se hace: acontece.
Y cuando algo acontece no hay escapatoria:
toda mirada tiene lugar en el destello,
toda voz es un signo, toda palabra forma
parte del mismo texto.





De "Matar a Platón" 2004

El arte de callar - Abate Dinouart




"Sólo se debe dejar de callar cuando se tiene algo que decir más valioso que el silencio"
Abate Dinouart


Releo este interesante librito que me regaló, hace tres años, el poeta y ensayista Beñat Arginzoniz, durante mi estancia en Bilbao, País Vasco. Beñat, además de escritor, es librero. Guardo buenos recuerdos junto a él y otros amigos de Euskadi (por esos azares de la vida coincidimos además, a las 5 en punto de la tarde, en la Fontana di Trevi, en plena Roma, y junto a su amigo Ciccio anduvimos recorriendo los submundos italianos, comiendo carne de caballo, bebiendo vino con rosas y guitarreando y garabateando en tabernas de origen obrero). Lo recuerdo también entre los estantes de la librería Elkar, seleccionando libros que él intuía me podían gustar. 

Intuyó bien, entre los libros que me regaló estaban "Las lágrimas de Eros" de Georges Bataille, "Leyendas de los indios quichuas" de Feliberto de Oliveira Cezar, "Poesía Completa" de Sylvia Plath, "Los mitos vascos (aproximación hermenéutica)", de Andrés Ortiz-Osés, "Fiori di poesia" de Alda Merini, "Rubayat", de Omar Jayyam, además de dos libros de su autoría: "Las voces de la nada" (con prólogo de Leopoldo María Panero) y "Manifiesto Poético y otros escritos". 

A pesar de su inquietante título, El Arte de callar fue el último libro de esa serie obsequiada que leí. En el fondo, quizá, porque no quería que otro título se me cruzara cuando lo hiciese (aunque eso es casi imposible). Leerlo fue una grata sorpresa, ya que este ensayo fue escrito en París en el año 1771 por el abate Joseph Antoine Toussaint Dinouart (1716-1786), un eclesiástico «mundano» y polígrafo del siglo XVIII. Escribió sobre los temas más diversos, sobre todo en torno a las mujeres, y en 1749 publicó Le triomphe du sexe, que le costó la excomunión. Así que el que quiera saber un poco más de este valioso ensayo, a continuación la sinopsis. (... y luego me callo). ;)

Sinopsis:

"Demasiado a menudo olvidamos que un ser que habla es también un ser capaz de «producir silencio», y para recordarlo están los tratados de retórica de los siglos XVI y XVII. El arte de hablar es sin duda un arte excelente, pero ¿quién nos enseña el arte de guardar silencio? Paradójicamente, El arte de callar constituye otro capítulo del ars retórica, del cual ha sabido asimilar todos los fines prácticos; pues no se trata simplemente de callarse, sino de una inducción más sutil: en definitiva, del arte de intervenir en el otro a través del silencio. Así, el abate Dinouart nos inicia en los diversos tipos de silencio, enseñándonos los principios necesarios para callar en el debido momento, porque «hablar mal, hablar demasiado o no hablar bastante son los defectos ordinarios de la lengua». 

Abate Dinouart. El arte de callar. Ed. Siruela. Madrid. 2007  

August Landmesser: el hombre que se negó a saludar a Hitler


Lo admiro. Su valentía, dignidad e irreverencia no fueron dirigidas a un tipo cualquiera que buscaba bronca en el barrio, sino al mismísimo Fürer Adolf Hitler. La primera vez que vi esta fotografía sentí una emoción tremenda, un orgullo como si hubiese sido un hermano, un camarada, un amigo. August Landmesser es un nombre que casi nadie reconoce, y sin embargo esa fotografía lo inmortalizó por el coraje que tuvo aquella mañana de 1936, en la botadura del velero (hoy Barco Escuela) de la marina alemana Horst Wessel. Ese día Hitler estaba presente en Hamburgo, cuando August, quién ya tenía problemas con la justicia, se negó a saludarlo, y mientras la multitud levantaba el brazo derecho casi robotizado, él los cruzó como muestra de rechazo al régimen. 


¿Pero qué hacía allí August Landmesser? Pues bien, era un trabajador de los astilleros que en 1938 fue hecho prisionero por la Gestapo, que lo condenó por la “Rassenschande” Artículo 2 de la Ley para la Protección de la Sangre Alemana y el Honor. Más claro: fue acusado de "deshonra a la sangre", ya que August se había enamorado y casado con una mujer judía. Su gran pecado fue amar. Landmesser fue finalmente condenado a dos años y medio de trabajos forzados en el campo de concentración Börgermoor. Su mujer en cambio fue hecha prisionera y obligada a trabajos forzados hasta que murió. Antes de ellos, fruto de su matrimonio nacieron dos niñas. Una de ellas, muchos años más tarde, fue la que reconoció la foto de su padre en un periódico. 

jueves, julio 28, 2011

Paloma - Batania


PALOMA

Paloma,
dijo el primer poeta del mundo.

Paloma blanca,
dijo el segundo poeta del mundo.

Paloma blanca que sueña,
dijo el tercer poeta.

Paloma blanca que sueña un puma,
dijo el cuarto poeta.

Paloma blanca que sueña un puma azul,
dijo el quinto.


(De los cinco poetas,
sólo quiero ser como el primero).

Poema sencillo y enorme a la vez. 
Me encanta.

El amor es nuestra infracción

Spiegel im spiegel
Mark Alvarez & Carla Badillo Coronado
North Beach. SF. 2011

Vivir es estar en infracción.
A una ley o a otra ley.
No hay más alternativas:
no infringir nada es estar muerto.

La realidad es infracción.
La irrealidad también lo es.
Y entre ambas fluye un río de espejos
que no figura en ningún mapa.

En ese río todas las leyes se disuelven,
toda infracción se vuelve otro espejo.

Roberto Juarroz. Poesía vertical. Ed. Emecé. 2005

Magic Sam - Easy baby (1968)

.... hmmm... easy baby...



* cortesía de Mark.

miércoles, julio 27, 2011

La realidad - Jacques Lacan


"La realidad es para aquellos que no pueden tolerar el sueño. La "realidad" es una construcción fantasiosa que nos permite ocultar lo Real de nuestros deseos." 

("Reality is for those who cannot tolerate the dream. “Reality” is a fantasy-construction which enables us to mask the Real of our desires.")

Jacques Lacan - The Four Fundamental Concepts of Psychoanalysis (Harmondsworth, 1979)

Pureza


I'm too pure for you or anyone


Sylvia Plath

Fragmentos de mi diario

104. Hotel Boheme. 
photo by Mark Alvarez. SF. 2011

San Francisco, mayo, 2011.

*
Mark me entrega un libro de Jean Baudrillard y me pide que lea el título. Lo leo: "Fragments". Sonrío, hace apenas unos minutos, antes de entrar en esta librería, estuvimos hablando precisamente sobre fragmentos, los que escribo, los que cito.... en fin, abro al azar las páginas del libro de Baudrillard, aparece un epígrafe de Roland Barthes que abre el capítulo 3. Fragmentos aforísticos. Me gusta mucho porque se refiere al estilo fragmentario como una condensación llena de musicalidad. La cita dice: 

“The fragment has its ideal: a high condensation. Not of tought, or of wisdom, or of truth (as in the maxim), but of music development would be countered by ‘tone’, something articulated and sung, a diction: here it is timbre wich should reign.”. 

(El fragmento tiene su ideal: una alta condensación. No de enseñanza, o sabiduría, o de verdad (como en la máxima), sino del desarrollo de la música que sería contrarrestada por "tono", algo articulado y cantado, una dicción: aquí está el timbre que ha de reinar).

*
De una u otra forma cada escritor rinde homenaje a sus autores de culto, o bien, en consecuencia, a las tendencias de las cuales se nutrieron. Hoy, por ejemplo, mientras leía la biografía de Alejandra Pizarnik escrita por el escritor argentino César Aira (para quien Pizarnik -junto a Manuel Puig y Oswaldo Lamborghini- forma parte de su trío tutelar), el autor resaltaba que las tres exigentes premisas de la poeta eran: “brevedad, intensidad y austeridad”, premisas que parecerían describir también al mismo Aira. 

*
Mientras reconstruyo estos fragmentos mentales que dan forma a este diario, me asalta la idea de cuán gratificante sería conseguir en el futuro un trabajo que no me sea tedioso, en el que me pagaran por entregar periódicamente un artículo en algún diario o revista, en la sección de cultura o mejor aún a manera de diario personal, es decir tener la total libertad a la hora de escoger mis temas. Lo mejor sería apenas enviarlo desde mi casa (que es como decir  cualquier parte del mundo en que me encuentre), de manera que incluso podría seguir enviando fragmentos que yacen en mi diario, y que pese a ser  personales dan cuenta de anécdotas o  mención a libros y autores que podrían interesar a alguien más. De esa manera tendría tiempo para dedicarme a seguir escribiendo únicamente sobre lo que me gusta o inquieta, sin que cada día se vuelva una obligación de entrega bajo ningún tipo de presión.

martes, julio 26, 2011

Dan Peek

Otro que partió al Viaje sin retorno es Dan Peek, cofundador, junto a Dewey Bunnel y Gerry Beckley de la banda AMERICA, conocida por los éxitos que logró en la década de los 60 con canciones como 'Horse with No Name' o 'Lonely People'. La primera mi favorita, cuya letra convertí en himno durante mis travesías por el desierto de Sonora. A tu memoria...


Thomas Bernhard


"Durante semanas no escribo nada. Meses, años. Pero de repente, otra vez hay algo. Entonces miro en el cajón, en mi cofrecillo de joyas. La verdad es que no hago otra cosa, abro una cajita fuerte, y ahí hay otra vez un manuscrito. De algún modo ha vuelto a crecer algo. Mientras la gente corretea por ahí tan contenta, escribir sobre ella no tiene interés. ¿Qué se puede escribir? Sobre todo, porque de todas maneras no es verdad lo que se escribe sobre nadie. Da igual que se escriba con mucha autenticidad la verdad sobre alguien o que se crea hacerlo, en cualquier caso será radicalmente falso. Al fin y al cabo, se trata sólo de la visión de uno, en el estado de ánimo en que escribe. Que media hora más tarde puede ser completamente distinto. Y luego viene además el que lo lee, que lo ve de una forma totalmente distinta."


(Del libro ‘Conversaciones con Thomas Bernhard’, de KURT HOFMANN. Ed. Anagrama, 1991. Traducción de Miguel Sáenz)

Joe Arroyo

Otro que entró a la Noche Eterna. El cantante y compositor colombiano Joe Arroyo me hizo bailar incontables veces, y a su música le debo gratos momentos. Descansa en paz negrito. A por ti!

lunes, julio 25, 2011

La puerta de la ley


Anthony Perkins interpretando al señor Josef K. (Franz Kafka) en "El proceso", película dirigida por Orson Wells en 1962.

Onetti y las novelas negras


En una entrevista, allá por 1973, Onetti aseveró que era un ávido lector de novelas policiales. “¿A quién lee?” le preguntaron. “Dashiell Hammet o Raymond Chandler” respondió. “¿Descubre al asesino?”. Pensó un poco, se arremolino en la silla y contestó: “Siempre. Basta con tener humildad”.

Introducción al Tratado de la piedra filosofal y Tratado sobre el arte de la alquimia - Gustav Meyrink


"Si vemos los libros medievales sobre alquimia, lo cual supone una decisión heroica y una gran constancia, en todos encontraremos el siguiente aviso: si logras comprender el sentido de nuestra escritura y el misterio de cómo se obtiene la tintura de oro, déjate azotar hasta la muerte antes de revelarlo, pues es voluntad divina que esté oculto. Y este conocimiento de la voluntad divina -lo cual significa conocimiento de la voluntad del Demiurgo- es también la causa, según los escritores adeptos de todos los tiempos, de por qué el proceso de transmutación de los metales es presentado de modo encubierto y con palabras oscuras al lector y al aprendiz. 
             Se siente la tentación de suponer que los señores escritores se han expresado de forma tan misteriosa, precisamente porque ellos también desconocían el misterio mencionado y les gustaba, por otra parte, jactarse de que lo sabían."

Gustav Meyrek en 'Tratado de la piedra filosofal y Tratado sobre el arte de la alquimia'. Santo Tomás de Aquino. Ed. Sirio. Málaga. 2010

domingo, julio 24, 2011

Entreabierta

photo by Mark Alvarez. 
104. Hotel Boheme. SF. 2011

"He dejado la puerta entreabierta
soy un animal que no se resigna a morir."

Blanca Varela

La isla de cemento - J. G. Ballard


Hace poco terminé de leer La isla de cemento, de J. G. Ballard, novela en la que el autor pone a prueba la cordura de su protagonista al situarlo en un escenario totalmente sórdido y desolador, que es, a la vez, un laboratorio de supervivencia. Una narración aparentemente sencilla cuyas descripciones, sin embargo, son extremas y por momentos desesperantes, con el estilo y la maestría que caracterizan a Ballard.

Sinopsis: Roger Maitland, arquitecto, de treinta y cinco años, descubre después de un accidente en la autopista de Londres que no puede salir de la isla de tránsito donde ha caído y que se extiende bajo los tres carriles. Nadie se detiene a recogerlo, y como un nuevo Crusoe, Maitland no cuenta con otros recursos que el contenido del Jaguar y su propia fortaleza. Mientras intenta sobrevivir a esta ordalía física y psicológica, empieza a entender también los motivos ambiguos que lo han llevado a ese paisaje de hierba y cemento, imagen y escenario de su propia alienación.

Fragmento:

Identificándose con la isla, contemplaba los coches en el cementerio de chatarra, el cerco de malla de alambre, el bloque de cemento detrás de él. Estos escenarios de dolor y ordalía se le confundían ahora con partes de sus propio cuerpo. Maitland abrió los brazos, tratando de completar el circuito de la isla, y poder dejar esas partes de sí mismo en el sitio correspondiente. Dejará la pierna derecha en el lugar del choque, las manos magulladas incrustadas en la cerca de alambre. El pecho lo pondría en el lugar en que había estado sentado, contra la pared de cemento. En cada sitio, un pequeño ritual señalaría la transferencia de las obligaciones de Maitland a la isla. 
Iba hablando en voz alta, como un sacerdote que oficia la eucaristía de su propio cuerpo.
-Yo soy la isla.
El aire derramaba luz.

J. G. Ballard. La isla de cemento. Ed. Minotauro. Barcelona. 2002 

Heinz & Elias

 Heinz, Carla, Elias
photo by Mark Alvarez. SF. 2011


Esta noche finalmente pude escuchar en acción a los poetas y escritores austriacos: Heinz D. Heisles y Elias Schneitter, quienes estuvieron maravillosos con sus textos y su forma de leer. El otro día escribí algo sobre ellos, decía que lamentablemente, debido a mi despiste y olvido, me perdí su lectura en City Lights Bookstore, pero al final todo resultó mejor  porque al siguiente día mi amigo y traductor Jack Hirschman nos presentó a los autores en Specs, a Mark y a mí, y tuvimos todos una excelente química. Hoy estaba previsto que vendría sola al recital, pero Mark me llamó y dijo que le gustaría acompañarme. Desde luego me puse muy contenta, y que quedamos en vernos directamente en Kaleidoscope. Evitaré alargarme en el trayecto que para mí resultó un desastre, llegué tarde y totalmente mojada ya que fui caminando de North Beach a Market Street y en la ruta me agarró un aguacero que me agarró sin paraguas y con botas agujereadas. Lo bueno es que al llegar Mark me esperaba en una de las sillas con té caliente y uno de esos dulces griegos que me encantan. Al llegar vi a algunos amigos como Neeli Cherkovski, Maketa G., Shery, George Long, entre otros. Cuando el traductor empezó a dar algunas explicaciones Mark y yo comenzamos a susurrar cosas y a besarnos, por lo que en dos ocasiones Maketa nos llamó la atención como niños pequeños. Reímos. Luego Mark me sacó las botas y calentó mis pies con sus manos.  En seguida empezó la lectura y nuestros nuevos amigos austriacos estuvieron geniales. El humor y el ingenio es pieza clave en muchos de sus textos. Me encantó porque saben jugar con palabras. Ironizar. E incluso a nivel perfomático, de rato en rato emitían sonidos o cantaban. Me encantaría algún día hacer algo en conjunto. 

"moment!" Riendo con Heinz 
photo by Mark Alvarez. SF. 2011

Al final, cuando ya la mayoría de gente se había ido, Mark y yo nos acercamos a conversar con ellos. Heinz como alzó su dedo índice y diciendo su particular: "moment!" fue en busca de algún trago barato en la licorería de la esquina y luego me brindó un poco. Ambos estaban agradecidos por el buen momento que pasamos la otra noche en Tosca. Heinz acabó regalándonos a Mark y a mí su libro autografiado, y a mí varios de sus poemas y el primer capítulo de su novela traducida al inglés. Apenas empecé a leerla me enganché, y se lo dije. Al parecer ellos se irían más tarde a una cantina en North Beach, así que les dije que a lo mejor me paso un rato para encontrarles un par de ejemplares de Amerarcana Review, la publicación donde aparecen un par de poemas míos. Han sido tan generoso que no quisiera que se fueran de San Francisco con las manos vacías. Estrechamos abrazo, y Mark y yo salimos a la esquina, agarramos un taxi y nos difuminamos entre la niebla. 

sábado, julio 23, 2011

Arma

Pearl, photo by Maura Sullivan

Mi dedo es un arma de placer y destrucción

Amy Winehouse

Hay noticias que aunque previsibles no dejan de doler. La encontraron muerta en su casa en Londres. Otra que se une al club de los 27. Sobredosis de droga y alcohol, dicen. Pero lo que tenía era sobredosis de dolor y música. Ahora será más liviana, seguro, y cantará soul abrigando con su voz a otros ángeles caídos. A tu memoria, querida Amy.

Reciclaje - Ángel Darío Carrero

Broken mirror nude 1955. 
by Esther Elenbaas de Hartog

antes 

me servías 

de espejo



ahora

quebrado

me sirves

de rostro


Ángel Darío Carrero. Perseguido por la luz. Ed. Trotta. Madrid. 2008.


*He descubierto hace poco en una de las librerías de SF, a este cura de la teoría de la liberación, poeta, periodista y escritor puertorriqueño, me ha encantado. 

jueves, julio 21, 2011

Old time North Beach


Me encantan las fotografías antiguas, más aún si el lugar retratado es parte de mi vida. Hace un tiempo encontré este par de fotos en blanco y negro de mi barrio favorito en San Francisco: North Beach.  Las encontré precisamente en una salón privado del barrio. Las tomé camufladamente, pero sólo hasta hoy recordé que las tenía. Me encanta imaginar cómo era la vida en ese entonces, y qué hubiese pasado si yo llegaba en aquel tiempo (tiempo en el que desde luego no existía ni en la más remota idea). Veo un Café, una carroza con caballo y gente elegante transitando por las calles vestida de negro. Imagino a Mark sentado en una de las mesas de North Beach Cafe tomando un africano y leyendo un libro, y de repente me veo a mí entrando con un vestido largo y ceñido al cuerpo,  un sombrero de ala ancha, y mi diario bajo el brazo. Sonrío. No importa la época -me digo a mí misma- igual nos habríamos gustado desde el principio, igual nos habríamos enamorado como dementes, igual habríamos escrito, en blanco y negro, nuestra propia historia. 


César Aira


Hotel Boheme. Mayo, 2011. 2:35 am

Me encanta César Aira. Su novela corta Cumpleaños (Mondadori, 2011) encontrada en el pequeño estante de español en la librería Green Apple me ha encendido el cerebro esta noche. Desde que llegamos a la habitación me instalé a leerlo. Mark, por su parte, revisa varios libros de filosofía que también compró allí. Abro la primera página y me engancho, cuando me doy cuenta voy en la página 50 y lo sigo leyendo sin pestañear. Estoy de acuerdo con la descripción sobre el autor que Carlos Alfieri hizo en algún momento en el diario El clarín: "Poseedor de una imaginación delirante, desestructurador de modelos y certezas narrativas, Aira se especializa en mezclar los más disímiles materiales estéticos, en entrecruzar los más inesperados planos de significación. Sus textos toman los atajos más disparatados, parecen derrumbarse en el momento en que reanudan más decididamente su marcha, pero siempre se intuyen conducidas por una especie de canon secreto. Aira es un escritor de prodigiosa fecundidad. La prolija destrucción de lo verosímil, por ejemplo del lenguaje, es uno de sus métodos para desintegrar toda sombra de realismo.

Voy en la mitad de Cumpleaños, y me he sentido identificada con la voz narrativa del cincuentón que acaba de serlo. Son muchísimos los párrafos que me gustan y he subrayado. Escojo este, por poner un ejemplo:

"Si lograra traducir lo que no sé a lo que sé, podría entender por qué viví. Tal como están las cosas lo veo todo como una ilusión, un simulacro hecho de palabras. Aunque llegara a saberlo, la novedad de mi ignorancia seguiría vigente. Me inclino sobre esta fuente insondable, nuevo Narciso, y me invade una tristeza desconocida. Creo que por primera vez me siento parte de la humanidad, ahora que por fin tengo un motivo para sentirme distinto."

O este:

"Muchas veces me he preguntado en qué ocupa su tiempo la gente normal, cuando a mí el trabajo de seguir con vida me ocupa hasta el último minuto, y apenas si me alcanza."

O este:

“Siempre estoy anotando mis ocurrencias porque si no las anoto me las olvido, se me borran completamente, sobre todo las ideas que tengo en la cabeza en el momento de despertarme, las más volátiles porque no se pueden reconstruir la cadena de pensamientos que llevó a ellas. Cuántas veces me he arrepentido de no anotarlas: después recuerdo haber tenido una idea buenísima, pero no recuerdo cuál era, y me atormento por tener una promesa vacía. Se quedó en silencio, con la mirada en blanco, como diciendo 'qué raro'. Estábamos hablando de temas distintos."  

Es ahí cuando hago una pausa, cierro el libro y escribo en mi diario su nombre y lo que voy descubriendo a través de él, escribo para no olvidarme que entre mis pendientes está leer su obra completa.

Ex libris


miércoles, julio 20, 2011

I'm gonna murder my baby - Pat Hare

Mark me descubrió hace poco a Mr. Pat Hare, otro grande del blues. Y lo hizo con I'm gonna murder my baby' (Voy a matar a mi nena), deliciosa y siniestra canción ya que el susodicho la escribió como una profecía. Al cabo de unos años, en efecto, el blues man mató a su baby de un disparo, a ella y al policía que llegó a la escena del crimen. Hoy sólo nos queda su guitarra y su voz. Con ustedes, Mr. Pat Hare. ;)

Pasajes Oníricos (planetario, robo mochila, búfalos salvajes, persecución, sangre, huída, examen final)


Hotel Boheme. Mayo, 2011. 5: 47 am

*
La primera parte difusa, perdida en medio de una niebla espesa. En la segunda me veo dentro de un gran espacio irreal parecido a un planetario o un museo virtual muy amplio. Al apagarse unas luces se encienden otras que aumentan la perspectiva. Todo lo que veo es cielo y océano, por lo que casi no puedo diferenciar donde empieza el uno y termina el otro. No lo veo, pero asumo que Mark está junto a mí. Ambos estamos parados sobre el continente de América. Del centro salen unas escaleras y eso es lo que me da a entender que estamos en un extraño planetario. De pronto una voz de bingo anuncia las  distancias entre un punto y otro del continente, como si se tratara de una especie de juego-aereopuerto, y luego dice: "la distancia entre San Francisco y Quito es..." y en seguida se traza una línea roja imaginaria. Yo le digo a Mark: ¡¡¡Ya ves, no es muy lejos!!!!. En eso todas las luces se vuelven más tenues, y Mark me advierte: "Cuida tu mochila, no la vayas a dejar sola". Era una mochila muy bonita, tejida con los colores de la bandera de Ecuador, pero al final acabé dejándola en el pasillo y cuando quise recuperarla me di cuenta que era casi imposible pues el planetario empezó a dar vueltas sin parar. Se me heló la sangre y comencé a gritar desesperada, sabía que con la mochila perdía cosas sumamente importantes, así que comencé a correr como loca hacia arriba y de pronto la imagen se nubla y aparezco en las profundidades de unas montañas desoladas.

*
Desconozco en que territorio estoy, simplemente veo montañas y quebradas muy profundas en medio de la nada. Yo sigo corriendo hacia arriba hasta que encuentro una especie de rancho. Ya adentro parece un pueblo fanasma. Abro una puerta de madera y veo dos toros enormes copulando (en realidad son dos bestias enormes, una especie de búfalos gigantes). Las bestias me miran pero siguen copulando. Yo me asusto y grito y echo a correr. Trato de entrar en una de las casitas de madera, pero están cerradas. Finalmente logro entrar a una de ellas y encuentro en un rincón a Andrea Rivadeneira, una amiga mía de la infancia. Ella me mira y se comienza a reír a carcajadas. Yo le digo que debemos apurarnos porque un toro enorme me está persiguiendo, y si no nos movemos nos va a acabar devorando. Ella no me hace caso y sigue riendo sin decir nada, como si fuese un robot y no de la Andrea de carne y hueso. De todas maneras le agarro a mi amiga del brazo y empiezo a correr.

*
Al entrar en un tercer rancho veo a un toro-búfalo 15 veces más grande que el anterior y me espanto, inmediatamente él se lanza hacia mi amiga y la agarra entre sus dientes, la destroza delante de mí, y veo como escurre sangre y crujen extremidades e intestinos. La sangre cae en el terreno y sé que la bestia me seguirá a mí una vez que haya terminado con mi amiga. Sin pensarlo dos veces me lanzo al vacío y ruedo por el monte con el fin de huir más rápido. Sobrevivo. Tras el golpe aparezco sentada en la mesa central de un aula universitaria. A mi alrededor hay siete personas más. Los ocho rendimos un examen final, todos parecen estar sumamente concentrados. Yo sólo los miro, absorta, sin poder responder nada. Tengo manchas de tierra y sangre.

Viajes y Viajeros (fragmentos) - Virginia Woolf

*
El aguijón de la muerte es el pecado, y la potencia del pecado, la ley. 

*
Cuando llegamos anochecía, por lo que aún parecía existir una película entre nosotros y la realidad. Podíamos creer que nos limitábamos a volver a casa por la carretera principal después de una excursión de un día y que cuando llegáramos a la puerta de Tallan House la abriríamos de par en par y nos encontraríamos de nuevo con las vistas familiares. En la oscuridad nos permitimos reír de esta fantasía nuestra más de o que estaba permitido: cruzamos una verja, avanzamos a tientas y a hurtadillas pero con paso seguro por la calzada, subimos el pequeño  tramo de toscos peldaños, y oteamos a través de un resquicio en el seto de escalona. 

*
En mis paseos por aquí he descubierto una docena de lugares a los que uno podría dirigirse como si de sitios de peregrinación se tratara, pero aparecen de repente, inesperados, secretos; nadie, quizá, pisará este lugar en semanas, o verá exactamente lo que he visto en meses, o incluso años. Son vistas que sorprenden al caminante solitario y perduran en el recuerdo.

Virginia Woolf, Viajes y viajeros, Plaza Janés. Barcelona. 2011

martes, julio 19, 2011

Fiestas de Pomasqui 2011 (III)

con mis panas los payasos y capariches.
Pomasqui. 2011

Ha sido domingo en Quito, dicen, pero yo acabo de llegar de un sábado eterno. Bebiendo, bailando y comiendo con gente que nos regaló tanto a mi madre y a mí en la quebrada seca. Una brutalidad de experiencia, carajo. Gracias a la familia de Memo por la generosidad y sabiduría de siempre. Cuántas tradiciones que no conocía. Tengo material para hacer unos videítos con los  testimonios y vivencias de esta gente bendecida por el barro y el sol. Salú! ;)

una cervecita para refrescarse luego de dos días de baile intenso

comer en tarrina un consomé de gallina de campo no tiene precio

pollo, carne, papás, arroz, salsa de maní, ají picante.

chicha de jora para acompañar la comida

esa es mi madre, carajo!!

capariches

la priosta, Doña Luz,  agradeciendo a familia y amigos

bailando con Don Miguel, quien trabaja cultivando granos en la montaña

Fiestas de Pomasqui 2011 (II)


Al siguiente día, muy temprano en la mañana, la gente de Pomasqui acude a la misa mayor en honor al Señor del Árbol, y luego de ello siguen en hilera a la procesión. Mientras todos pasan cantando, se puede ver a lo lejos, entre la plaza, los infaltables chumaditos agarrados su botella ya vacía, como si fuese el único santo al que le tienen fe, durmiendo al filo de una banca. Luego cada quien se va a la casa del prioste que le haya invitado. Nosotros fuimos a la casa de Doña Luz, la tía de Memo, quien era la priosta de este año. Por cuenta de ella corría comida, bebida y fiesta para aproximadamente 250 personas. Lo más bello fue que la familia de Memo conserva las tradiciones que ni siquiera en otras fiestas de pueblo ya se ven. Es decir se cumple con la banda de rigor, los payasos, los capariches, los regalos (cervezas, pollos, granos secos, etc.), o lo que sea la voluntad de cada uno. Don Chugchurillo, por ejemplo, el padre de Memo, y muy conocido por ser el abuelo mishquero de Pomasqui (saca el agua miel del penco, el chaquiarmishque, bebida ancestral y de múltiples beneficios para la salud), entró con un balde de chaguarmishque y lo repartió entre los invitados; de igual manera los hermanos y sobrinos de Memo presentaron varias coreografías de danza, llenando de alegría y colorido la quebrada seca.