martes, mayo 31, 2011

Memoria o corazón

Memory or the heart, by Frida Kalho. 1937


Me niego a toda negación, empezando por su cuerpo
 
derretido entre mis manos como un tótem líquido. 
Me niego a burlarme de mi incapacidad de olvidar
, 
y al peso que traen consigo los falsos recuerdos.
 
Me niego a caer sobre el fango del silencio
, 
y a escupir sangre cada vez que su nombre 
deje de ser.
Carla Badillo Coronado (inédito)

lunes, mayo 30, 2011

De entregar el corazón a los seres salvajes

Carla Badillo Coronado
Mario's Bohemian Cafe. SF 2011
photo by Mark Alvarez


"No hay que entregarles el corazón a los seres salvajes: cuanto más se lo entregas, más fuertes se hacen. Hasta que se sienten lo suficientemente fuertes para huir al bosque. O subirse volando a un árbol. Y luego a otro árbol más alto. Y luego al cielo. Así terminará usted, Mr. Bell, si se entrega a alguna criatura salvaje. Terminará con la mirada fija en el cielo."

Truman Capote

domingo, mayo 29, 2011

Poseída

Esta no es la calle Maxwell 
en Chicago. 
Ni es Carrie Robinson 
la que se mueve en la esquina. 
Es North Beach 
en un tiempo si nombre.
Y soy yo la que canta y baila
adentro del poema. 
Poseída, 
jugando por un momento 
a ser inmortal.

sábado, mayo 28, 2011

Goethe, la locura y el tiempo

Goethe en la campiña romana.
J. H. W. Tischbein, 1787

"He vivido en tiempos de demencia, y no he dejado de ser tan loco como el tiempo me lo ordenaba." 


Epigramas. Johann Wolfgang Goethe
Traducción: Juan B. Bergua

Vistiéndome de sepia con un poema de Juana Bignozzi

Carla Badillo Coronado
Caffe Trieste. SF. 2011.  (photo by Mark Alvarez)

En medio de mi furia y mi tristeza

En medio de mi furia y mi tristeza
vuelven para decirme
hasta cuándo resistirás
con esta poesía dura y guerrera
que mantiene el desconcierto aún en la vejez
ya nadie sabe de qué hablás
todo es una historia ignorada e indescifrable
y ya sólo enamora para siempre a ese fantasma

siempre se escribe para un fantasma
para una cuenta pendiente y oculta
para un fantasma íntimo y secreto
su presencia hace a los poetas

sola con él cruzaré esa última plaza vacía.

viernes, mayo 27, 2011

Pasajes Oníricos (de trajes antiguos, guerreros asiáticos, pinturas extrañas e instrumentos que no existen)


Sueño 1


Secuencia 1: Mark y yo aparecemos en un lugar  de trajes orientales antiguos. Creí por un momento que se trataba de un museo, pero de repente aparece una mujer asiática a la cual Mark le pide uno de los trajes para mí. Ella me trae en seguida un vestido de color vino que al probármelo me queda ceñido al cuerpo y que además incluye un moño para el cabello y unos  guantes largos. Avanzamos y vemos que se abre ante nosotros otro cuarto lleno de trajes para hombres, trajes de guerreros cuyos diseños había visto sólo en libros de historia. Además había un silencio solemne que lo inundaba todo. 

Secuencia 2: Luego entramos en un cuarto lleno de pinturas y de telas con inscrpciones y olores muy antiguos y particulares. Mark los va enrollando de a poco porque tienen un palito de madera en el borde superior. Luego Mark agarra dos papeles calca de enorme dimensiones y los junta para dibujar una manzana grande que es uno de los motivos inscritos en las telas. El original es de color verde botella, es decir un verde oscuro o militar, y  el segundo es un verde muy claro e intenso. Una vez terminado, Mark me lo entrega y me dice: es para ti. Cuando lo veo es realmente un diseño hermoso, cinco veces mejor  que el original. La manzana está terminada y sobre ella hay unos mecheros o velas, en todo caso veo las llamas que son muy vividas y muy reales.  Me fascinan tanto que no dejo de mirarlas. 

Secuencia 3: Hay otro cuarto repleto de instrumentos, igualmente asiáticos, antiguos y extraños. Otra muchacha asiática comienza a tocar uno de ellos como demostración. Se trata de una hoja, es como de formato 4A, transparente, apenas con una inscripción de una cítara en el medio, de un blanco muy pronunciado. Ella sólo con mover ligeramente la hoja consigue sacar una hermosa melodía, casi del sonido de una guitarra. La melodía se repite una y otra vez en mi sueños, es adictiva, incluso al despertar la recuerdo, quisiera describirla aquí pero no se cómo… el compás… el ritmo.... los silencios... poco a pocos se evapora conforme pasa el día.

jueves, mayo 26, 2011

Murakami y el jazz

 Green apple bookstore. SF, 2011

No quiero que entiendan mis metáforas ni el simbolismo de la obra, quiero que se sientan como en los buenos conciertos de jazz, cuando los pies no pueden parar de moverse bajo las butacas marcando el ritmo.

North Beach (o la playa que no lo es)

Hab. 104. Hotel Boheme, 23 de marzo de 2011

Desde esta ventana veo mi cuerpo tambalearse con dignidad sobre la Av. Columbus como un bello muñeco de hule. Sé que balancearse es un mecanismo de defensa. Actuar contra rebote. Es de noche y está caliente. Luego de seis meses de lluvia el sol reapareció con fuerza. Yo volví en primavera, aunque siento que estoy inmersa en el más bello de los otoños, por ser el más nostálgico de todos mis viajes. Afuera sigue el barullo de la gente que aprovechó el calor para salir, como si sus vidas o sus placeres dependieran del clima. Es curioso el comportamiento de los seres humanos; apenas un día de calor y todos brincan a las calles, semidesnudos, y a los parques a recrear -como bien dice Mark- la ilusión de broncearse. Pretender que North Beach le haga justicia a su nombre, "Playa del Norte" cuando lo que precisamente  no existe en este barrio es una playa. Pero todos se contagian de esa euforia y poco falta para que se pongan a surfear sobre el césped. Que salgan, no me importa. Yo me quedo entre la arena de mis libros. 

miércoles, mayo 25, 2011

Leonora Carrington

(Inglaterra, 6 de abril de 1917 – México, 25 de mayo de 2011)


Se fue una mujer de mi tribu. Alguien a quien hasta hoy admiré en silencio. Leonora me perturba.  Con su vida, sus pinturas, sus escritos. Me perturba y me fascina al mismo tiempo. La novia del viento, como le llamaba su esposo: el surealista Max Ernst, 26 años mayor que ella (se me hace familiar). La que abría la boca para expulsar caballos de otro mundo más real que este. De ella, el escritor mexicano Octavio Paz dijo: “No era una poeta sino un poema que camina, que sonríe, que de repente abre una sonrisa que se convierte en un pájaro, después en pescado y desaparece”.

Quería ser pájaro


self-portrait

El flautista

martes, mayo 24, 2011

Apuntes sobre el acto de nombrar

pintura de celestin faustin. 1948

Estoy con Mark en Caffe Trieste. Pienso  en lo que  Maurice Blanchot planteó en su momento sobre el acto de nombrar, y extraigo de mi memoria esta idea: “La palabra me da lo que significa, pero antes lo suprime”. Pienso en los hombres que desde el inicio de los tiempos intentaron nombrar, por ejemplo, infructuosamente la lluvia. Y pienso en lo que Hegel dijo al respecto: “El primer acto mediante el cual Adán se hizo amo de los animales, fue imponerles un nombre, vale decir que los aniquiló en su existencia”. 

lunes, mayo 23, 2011

Burn Norton - T.S. Eliot

V

Las palabras se mueven, la música se mueve
Sólo en el tiempo; pero aquello que sólo vive
Puede sólo morir. Las palabras, después del discurso, alcanzan
El silencio. Sólo por la forma, el patrón,
Pueden las palabras o la música alcanzar
La quietud, como un jarrón chino sigue
Moviéndose perpetuamente en su quietud.
No la quietud del violín, mientras dura la nota,
No sólo eso, sino la co-existencia,
O digamos que el fin precede al principio,
Y el fin y el principio estuvieron siempre ahí
Antes del principio y después del fin.

Y todo es siempre ahora. Las palabras se tensan,
Se agrietan y a veces se rompen, bajo la carga,
Bajo la tensión, resbalan, se deslizan, perecen,
Decaen con imprecisión, no se quedarán en su sitio,
No se quedarán quietas. Voces chillonas
Regañando, haciendo burla, o sólo charlando
Siempre las asedian. La Palabra en el desierto
Es sobre todo atacada por voces de tentación,
La sombra gimiente en la danza fúnebre,
El sonoro lamento de la quimera desconsolada.

La esencia de la forma es el movimiento,
Como en la figura de los diez peldaños.
El deseo en sí mismo es movimiento
No en sí mismo deseable;
El amor es en sí mismo inmóvil,
Sólo la causa y el fin del movimiento,
Atemporal y sin deseo
Excepto en lo relativo al tiempo
Atrapado en forma de limitación
Entre no ser y ser.

T.S. Eliot. Cuatro Cuartetos
Traducción: Jesús Placencia

domingo, mayo 22, 2011

Días Bizarros

 self-portrait. SF. 2011

Hay un lapso que me es difícil escribir en este diario. No tiene que ver con San Francisco directamente. Y que tampoco lo haré porque ya no sé si en verdad todo existió. Sin embargo estos últimos días he detallado mi incertidumbre a lo largo de las páginas, y desde luego no lo publicaré ni en mi blog ni en ningún lado. Y si este diario (que paradójicamente se llama "le rêve" que en francés significa "el sueño") llega publicarse algún día, entonces se sabrá lo que en verdad sucedió y cómo yo me siento al respecto. Sin embargo ahí quedan las cartas y los planes y los meses y los nombres de pueblos a los que iba a re correr en un futuro no muy lejano. Y sin embargo el silencio. Y sin embargo un hombre lejano que fue un espejismo. Y sin embargo todo este remolino de pensamientos y sentimientos que me atacan por todo el cuerpo como picos de pájaros desquiciados. Yo estaba decidida a varias cosas. Juro que lo estaba. Juro que quería sonreír. Y sin embargo el tablero se cayó y nadie me dijo que las piezas eran de arena. Camino descalza sobre los vidrios de un ventana enorme que alguien rompió desde muy lejos. Y sin embargo el pasado y el karma y toda esas mierdas con las que uno se rompe la cabeza. Y con las que uno se cuestiona si hubiese sido mejor  de este modo o del otro, o del otro, o del otro, o del otro.... Pero nunca se sabrá. Todas las posibilidades se pudren cuando no se las lleva a cabo. Y sin embargo el dolor como pretexto para hacerse más fuerte. Todo lo que sentí fue sincero. Estúpida Ariadna de Naxos, reproducida en mí, abandonada en mí. Soñar en grande para nada.

viernes, mayo 20, 2011

Next Stop: San Francisco


El desierto me dio nuevos personajes que quedan inscritos en mi diario. Mi familia regresó a Ecuador. Ahora yo parto hacia mi ciudad de la niebla. Lista para encuentros y desencuentros. Llevo un torbellino en el bolsillo.

jueves, mayo 19, 2011

Tenemos el arte para que la verdad no nos mate - Ray Bradbury


*
Tenemos el arte para que la verdad no nos mate
¿Sólo conoces lo Real? Cae muerto.
Eso dijo Nietzsche.
Tenemos el arte para que la verdad no nos mate.
Para nosotros el mundo es demasiado.
Después de cuarenta días el Diluvio sigue.
Las ovejas que pastan allá lejos son chacales.
Ese tictac en tu cabeza es de verdad el Tiempo
y vendrá por la noche a sepultarte.
El tibio niño que ahora duerme partirá en el alba,
y con tu corazón irá hacia mundos que ignoras.
Y por eso
necesitamos que el Arte enseñe a respirar
y haga latir la sangre; tener que aceptar la cercanía
del Diablo
y la edad y la sombra y el coche que atropella,
y al payaso con máscara de Muerte
o la calavera que con corona de Bufón
a medianoche agita cascabeles
de óxido sangriento y matracas gruñonas
que estremecen los huesos del desván.
Tanto, tanto, tanto... ¡Demasiado!
¡Destroza el corazón! ¿Y entonces? Encuentra el Arte.
Toma el pincel. Aviva el paso. Mueve las piernas.
Baila. Prueba el poema. Escribe teatro.
Más hace Milton que Dios, aun borracho,
para justificar los modos del Hombre con el Hombre.
Y el divagante Melville se toma en serio la tarea
de encontrar la máscara bajo la máscara.
Y la homilía de Emily D. señala el basurero
de nuestras anomalías.
Y Shakespeare envenena el dardo de la Muerte
y la herramienta de un arte de enterrador.
Y Poe construye un Arca de huesos
porque ha presentido un diluvio de sangre.
La muerte es una dolorosa muela del juicio;
extrae esa Verdad con las tenazas del Arte
y emploma el abismo en donde estaba
oculta en las sombras con el Tiempo y las Causas.
Aunque el Gusano Rey nos devore el corazón
con la boca de Yorick demos gracias al Arte.

miércoles, mayo 18, 2011

Insanity (o cuando me suspendí en un carrusel aéreo a 350 metros de altura)

torre Stratophere, Las Vegas 

Insanity


Insanity significa locura, demencia, insensatez, y precisamente ese fue el "jueguito" que me hice en la torre más grande de Las Vegas y de todo el Estado de Nevada. A 350 metros de altura, y con 112 pisos,  Stratosphere (Estratósfera) es un hotel & casino que tiene varios juegos demenciales como este que les cuento, un brazo mecánico en la punta de la torre que sale 20 metros dejando literalmente suspendidos a quienes están en las diferentes tenazas. Insanity es una especie de carrusel que da vueltas mientras se abre a una velocidad gravitacional de 3G. 



Era una locura, y yo estaba consciente de ello. Si algo llegaba a fallar ya no estaría aquí para contarlo. Tenía los nervios de punta, y a pesar de que solo ver cómo esa bestia mecánica giraba a tremendas alturas me daba pánico y sin embargo no quería irme de Las Vegas sin vivir esa experiencia de adrenalina extrema, además de tener una vista privilegiada de la ciudad nocturna. Pero no quería estar sola, así que convencí a mi hermana de que se hiciera conmigo.    



Cuando llegamos al primer mirador, que ya era bastante alto, vimos que desde ahí había otro "jueguito" que era lanzarse al vacío con todo los implementos de cuerdas y poleas como si fuese bonging jumping, fue tsn impresionante ver cómo se lanzaban desde esa altura que por momentos mi hermana ya se echaba para atrás, pero yo seguí alentándola. "Sólo piensa que una vez que ya pase, te queda la experiencia, y lo vas a recordar por el resto de tu vida". Se volvió a animar, y desde luego yo también.




Una vez arriba el estómago empezó a crujir, pero luego todo pasó en secuencias sumamente rápidas y vertiginosas. Una vez instalados. A respirar fuerte y a.... y a... y a...... nuestro carrusel salió 20 metros más y una vez suspendidos en el aire comenzó a girar, cada ve más rápido. Sentí pavor, me sudaba todo el cuerpo y lo único que hice fue abrir los ojos y me di cuenta de que estaba frente a una imagen tan privilegiada que me sentía un Dios, sin embargo bien sabía que esa no era mi creación y por tanto no podía controlarla, alguien en la cabina central es que manejaba los circuitos, y yo giraba y giraba y cada vez la imagen se hacía más difusa y toda La Ciudad Pecado se volvía una especie de imagen psicotrópica. Yo era, sin duda, la más chillona. Mi hermana, por el contrario era muy callada. Era su forma de reaccionar. Yo seguía en cambio gritando, y me salió todo mi florido repertorio de malas palabras que a la larga se volvió catarsis. Hubo un punto en que paré de gritar y ya me sentí ambientada, o mejor dicho: "hecha al dolor". Era como si estaba en otro nivel, y mejor opté por relajarme y dios!!!!! sentí que volaba y flotaba y mientras girábamos y teníamos visiones de una gama de colores entremezcladas... una luz se distinguía de todo, y era la de la luna. Siempre la reconocí. 


martes, mayo 17, 2011

Cuauhtémoc, la fábrica de chocolate, carretera, regreso a Las Vegas, tacos al pastor...


Al escribir estas líneas no le hago justicia. Porque Cuauhtémoc (qué en lengua náhuatl significa águila que desciende), además de ser quien nos ayudó llevándonos de Arizona a Las Vegas, es un hombre digno de admiración. Su historia la tengo escrita en mi diario, el mismo que ahora mismo está traspapelado y no quisiera que la memoria me traicione al hablar de él, su familia y todas sus fascinantes anécdotas. Por lo pronto diré que este hombre es un mexicano sumamente emprendedor y creativo, que sin olvidar sus raíces se ha abierto campo en estas tierras y que al oirlo hablar hasta la piel se enchina, porque no le ha tocado fácil, como todo migrante, y sin embargo ahora no sólo tiene un trabajo estable en el Gran Cañón, sino que por su parte tiene tierra y animales y hasta una "fábrica de chocolate", un negocio en plena carretera donde la madre de sus hijos elabora y comercializa este producto. Conocimos el lugar porque en el camino pasamos cerca de su casa y se fijó que estábamos hambrientos, sedientos y cansados. Él también necesitaba estar bien despierto para poder manejar de corrido hacia Las Vegas y luego regresar por las mismas al pueblito donde vive, en Arizona, así que nos invitó a tomar café y nos ofreció pan y pastas. Mientras comimos, Cuauhtémoc nos contó que desde que cruzó la frontera ha sido honrado y trabajador (ha trabajado en innumerables oficios) y que en este último negocio se le ocurrió hacer alianzas con ciertas operadoras turísticas, una especie de canje, en el que su negocio sea punto obligado de paso. Cuauhtémoc siempre soñó con ser futbolista cuando estaba en México, pero sabía que allá no habría futuro como tal, sin embargo su hijo sueña con ser boxista y Cuauhtémoc no duda un segundo en apoyarlo. Cuauhtémoc hace honor a su nombre, pues parece encarnar ese liderazgo innato que tuvo el último emperador azteca. Una vez que regresamos, y que al ingresar nuevamente al Strip parecía que todo lo que habíamos vivido era un hermoso sueño,  sobre todo porque seguíamos cantando rancheras y teníamos el rostro empolvado. Finalmente Cuauhtémoc nos invitó a comer en un restaurante mexicano, pero de los propios, como él mismo enfatizó. Así que terminamos devorando unos taquitos de carne asada y al pastor, con todas las de ley... y unas agüitas de jamaica que supieron a gloria en nuestras bocas aún secas por los vientos del desierto.



lunes, mayo 16, 2011

Somos más americanos - Los Tigres del Norte

Yo no crucé la frontera / la frontera me cruzó...



Ya me gritaron mil veces 
que me regrese a mi tierra 
por que aquí no quepo yo,
quiero recordarle al gringo 
yo no crucé la frontera 
la frontera me cruzó.

América nació libre 
el hombre la dividió

Ellos pintaron la raya 
para que yo la brincara 
y me llaman invasor.
Es un error bien marcado 
nos quitaron ocho estados 
quién es aquí el invasor.

Soy extranjero en mi tierra 
y no vengo a darles guerra 
soy hombre trabajador.

Y si no miente la historia
aquí se sentó en la gloria
la poderosa nación,
entre guerreros valientes
indios de dos continentes
mezclados con español,
y si a los siglos nos vamos
somos más americanos
somos más americanos
que el hijo de anglosajón.

(hablado)
Nos compraron sin dinero las aguas del río Bravo 
y nos quitaron a Texas, Nuevo México, Arizona y Colorado 
también voló California y Nevada con Oiwta no se llenaron 
el estado de Wayomi también nos lo arrebataron 
Yo soy la sangre del indio soy latino soy mestizo 
somos de todos colores y de todos los oficios 
y si contamos los siglos, aunque le duela al vecino 
somos más americanos que todititos los gringos.

domingo, mayo 15, 2011

Cuando perdimos el último bus en el Gran Cañón



Y sí, nadie nos avisó del cambio de hora entre Nevada y Arizona. O no lo escuchamos. O no quisimos escuchar. El punto es que mi tío y mi padre -que son estrictos con la puntualidad- se preocuparon muchísimo, y esta vez con razón, puesto que uno de los guardias nos informó que ya no habría ningún tipo de transporte en adelante para regresar a Las Vegas. Para entonces el sol comenzaba a ocultarse y el viento soplaba cada vez con más intensidad. Para ser sinceros ni mi tía, ni mi madre ni yo, estabámos lamentándonos tanto, ya que estábamos fascinadas con el último tramo que habíamos recorrido, y, aunque nos preocupamos (ya que habíamos quedado en regresar por la noche para encontrarnos con mi hermana), yo fui de la idea que en último caso jalaríamos dedo, lo que se conoce como 'autostop'. Pero el guardia dijo que eso era casi imposible, ya que no estábamos ni cerca de una carretera convencional sino en uno de los tramos del Gran Cañón, más claro: nadie pararía a rescatarnos. Es cierto, todo se descuadraría, pero a fin de cuentas yo ya estaba acostumbrada a este tipo de cosas, y por experiencia... cada vez que pasaba algo así nuevas aventuras venían. 

cuando todavía no tomaba conciencia de que estábamos en medio de la nada sin poder regresar


Treinta minutos después ya no pensaba la mismo. El viento no sólo soplaba fuerte sino que me estaba congelando, y claro, se me había olvidado aquello de las temperaturas extremas en el desierto. Mi chaqueta sabrá Dios donde la olvidé y sólo me mantenía con un top sin mangas y una minúscula falda. Deseaba meterme en algún lado, pero nuevamente, todo era desierto. Lo que me salvó fue una de esas cobijas que suelen dar en el avión, yo había 'conservado' la cobijita roja del vuelo que nos trajo desde Quito.  En adelante, no puedo quejarme, fue toda una secuencia de suceso, el guatemalteco que nos ayudó inicialmente preguntando si alguien de los que trabajaba en el Parque Nacional nos podía dar un aventón, aunque al final no hubo nadie. 

El hombre guatemalteco que nos ayudó a preguntar si alguien saldría a la carretera

Más tarde, Brad, otro de los guardias, nos dijo que él nos adelantaría hasta cierto tramo, que el vivía en un pueblo cercano y que si deseábamos podríamos buscar ayuda allí hasta el siguiente día, o bien podía llevarnos a un rancho donde uno de los vaqueros a lo mejor nos daba posada. Y así fue, bueno en realidad nos ofrecieron su ayuda, pero teníamos que regresar a Las Vegas como sea, ya que mi hermana nos estaría esperando para ir al teatro. Más adelante, los teléfonos de mis tíos murieron (nosotros no teníamos celular) y Brad logró comunicarse con Cuauhtémoc, un trabajador mexicano del área de Guano Point. Pasó algún tiempo hasta que llegaran por nosotros, estábamos preocupados porque sabíamos que a lo mejor querrían aprovecharse de que por ahí no había una sola alma para querer sacarnos algún dinero de forma abusiva para ir a Las Vegas, y como no estábamos de ninguna manera en esas condiciones, no nos quedaba más que apelar al buen corazón del tal Cuauhtémoc, pasaban los minutos y las horas y ya mi familia reía por no llorar, teníamos hambre y nada se avizoraba cerca y yo un par de veces tuve que orinar entre cactus. La luna parecía hasta más llena que de costumbre, y no era muy fácil ver las estrellas, pues todo era oscuro y el cielo parecía cada más próximo sobre nuestras cabezas. 

más cuervos

mi tía (atrás), mi madre y mi prima, riendo de todo lo surreal que se tornó nuestra aventura al Gran Cañón

Brad, uno de los guardias que regresaba de Guano Point, nos dio un aventón a mí y a mi familia hasta alguna carretera en la que pudiésemos conseguir nueva ayuda

 en el desierto el atardecer es eterno

sábado, mayo 14, 2011

Desdoblarse en la escritura - Pedro Juan Gutiérrez


"Un escritor siempre se desdobla una y otra vez. Y vive bajo presión. 
Sólo de ese modo agotador puede meterse bajo la piel de cada uno de sus personajes, escribir desde adentro y producir libros convincentes.
Lo que quiero decir es que mis libros no los escribo yo. Los escriben los personajes que los habitan. Supongo que es bueno facilitar el diálogo entre los lectores y esos tipos casi siempre desesperados y desolados que hacen equilibrios al borde del abismo y con los que juego a los desaparecidos como hacía Houdini: a veces ellos me habitan. Otras veces yo los penetro y me acomodo como un alien entre sus costillas.
A Balzac le preguntaron: “¿Qué es un personaje de novela?”. Y respondió: “Puede ser cualquier persona de la calle, pero es alguien que va hasta el límite de sí mismo. Ninguno de nosotros va nunca hasta el límite. Tenemos miedo de la cárcel o de espantar a nuestros semejantes”.
George Simenon redondeó más la idea: “La novela consiste en crear un grupo social alrededor de un personaje central, y al autor sólo le queda meterse en la piel del personaje”.
Así que esta es la filosofía de este espacio: jugar como niños, sin objetivos ni aspiraciones trascendentales. Sólo el juego entre los lectores y estos personajes un poco trascuerdos que pueblan mis libros."

Pedro Juan Gutiérrez. 

viernes, mayo 13, 2011

Guano Point

Carla Badillo Coronado
Guano Point. Gran Cañón. 2011 
(by Rocío Coronado)




Si todo lo que hasta aquí he vivido en el Gran Cañón ha sido vértigo, inmensidad y abismo, Guano Point es el paroxismo de todo ello. Todo lo que lo rodea ahí a uno es tan bello que da ganas de abrir los brazos y lanzarse, no como un instinto suicida sino como una convicción de que por arte de magia uno volará entre pico y pico. No hay ninguna valla o protección, uno está al mismísimo filo del precipicio. Riesgo, adrenalina y sin embargo calma. Hasta parecería que nos regalaron pulmones nuevos a la entrada de este templo. Estoy en el hogar de los Hualapai, de los hombres y mujeres del desierto. Guano Point, en la parte oeste del Gran Cañón, significa montículo y a lo lejos puedo ver por qué: una especie de pirámide se erige entre las piedras rojizas. Me conecto en seguida, y como siempre, con mi tierra. En Ecuador  también hay un pueblito llamado Guano, en la provincia de Chimborazo, en medio de las montañas, y allí lo que se erigen son pirámides de lana, pues es ha sido desde siempre un pueblo tejedor. Camino, medito, avanzo, salto, me trepo en los árboles. La tarde va cayendo, a lo lejos canta un cuervo, es hora de partir.