Jason McGahan & Carla Badillo Coronado
El toro y el cóndor (O. Guayasamín -1998)
Llegamos casi a la hora del cierre por lo que casi nadie estaba en el lugar. Mejor así, pensé. La muchacha que nos guiaba hablaba extremadamente rápido, y pese a que Jason maneja muy bien el español, temí que no pudiese seguir el hilo de su explicación.
-Entendiste todo lo que dijo sobre "La edad de la ira", le susurré al oído.
-No, porque en realidad no le estoy prestando mucha atención, me dijo con la mirada sumida en las pinturas. Sonreí. Él prefería que los rostros y manos desproporcionadas le hablaran por sí mismas.
Cuando estuvimos frente a la serie "Rostros de América" le conté que se trataban de los bocetos de acuarela que quedaron inconclusos debido a la muerte de Guayasamín, pero que nacieron de un lo largo viaje que el maestro realizó por Centro y Sudamérica. -Ese, me dijo, independientemente del lugar del que haya sido tomado, debe ser el rostro del arte. Y entonces me señaló el primero de la segunda columna, de izquierda a derecha, el que tenía un rostro con la boca abierta, casi gritando, y cuyo fondo era rojo. Continuamos caminando. Luego le dije: "Guayasamín esquivaba las grandes ciudades, siempre prefería visitar los pueblos más apartados, donde encontraba la gente más humilde y más rica de corazón". Esta vez él sonrío, y fui yo quien se quedó con la mirada sumida en las pinturas, pensando en que en ese aspecto, de los pueblos y los viajes, Jason y el pintor se parecían mucho.
Los colores representan mestizaje de América Latina
Una de las piezas que siempre me ha resultado fascinante es la de Los mutilados (1976- 1977) obra correspondiente a la 'edad de la ira'. Representa a los mutilados de la Guerra civil española. El cuadro está también mutilado en 6 partes, sin embargo los tableros pueden ser ordenados de múltiples formas, dando como resultado más de dos millones de posibles combinaciones.
"Los mutilados"
(con 2'000.000 de posibles combinaciones)
Y así visitamos casi todo el museo, envueltos en un silencio extraño, casi cómplice, que a ratos se volvía a romper sólo por alguna anécdota o explicación estrictamente necesaria. Como en la cúpula que representa la búsqueda de la luz por parte de los mineros de Potosí (Bolivia) o en el mural del "El toro y el cóndor" (en la fotografía que encabeza este post), en la que fue necesario para que supiera que se trataba de una celebración andina en la que se solía atar un cóndor a un toro. El cóndor representaba al indio y el toro al conquistador. Si ganaba el cóndor significaba buenos augurios para todo el año.
una de las inscripciones en la escultura "silla de la cultura mantense" (basada en los bocetos de G.), en la que está representada la mujer jaguar
La Pietá de Avignon, pintada por Enguerrand Quarton en 1455. Representa la muerte de Jesús.
La versión de Guayasamín de la obra anterior. Al ser ateo, le quitó todos los símbolos religiosos para hacerla más humana.
Abajo la muchacha se dio cuenta de que preferíamos avanzar solos porque tampoco es que la entendíamos mucho. Llegamos a sección de retratos y un pasillito que conducía a otra obra que me encanta: La Pietá de Avignon, pero con la propia visión del pintor, una versión evidentemente más humana y transgresora.
Homenaje a Nicaragua (1986)
Una vez acabado nuestro recorrido vimos una llama encendida en el centro de la sala, sobre un suelo rojísimo, ya que así lo había pedido el pintor ("Manténgase encendida una luz que siempre voy a volver").
Los pocos que quedaban ya se habían marchado. De pronto, ya casi en la puerta, una señora ya madura y de traje extravagante se dirigió a nosotros (también me llamó la atención su peinado, una especie de moño de la época colonial), nos dijo ¿qué les pareció? pero ya en su voz se advertía algo misterioso, nada malo, todo lo contrario, la señora era muy agradable, pero no dejaba de ser intrigante. Le dijimos lo que pensábamos sobre la obra y el pintor, y luego le preguntó a Jason que de dónde era. Luego nos deseó mucha suerte a ambos (creo que la señora pensó que éramos pareja porque nos auguró lo mejor) y sobretodo nos dijo que aprovecháramos conociendo este país lleno de cosas mágicas. Nosotros no objetamos nada, sólo sonreímos (era muy solemne y eso nos daba un poco de gracia), pues ella seguía dándonos consejos muy sentidos y no quisimos interrumpir.
Finalmente, avanzamos hacia la puerta de salida, pero escuchamos que más arriba estaba la casa-taller que perteneció a Guayasamín, y que a pesar de que todavía no estaba abierta al público, podíamos pasear por los jardines, incluyendo en el que está el "árbol de la vida", bajo el cual están enterrados las cenizas de Guayasamín y del poeta y escritor Jorge Enrique Adoum, en un vasija de barro. Así que creímos una buena idea subir. Ya de más lejos, volvimos a ver a la señora, quien esta vez nos dijo mirándonos fijamente a los ojos: "Recuerden que la vida es una sola y es ahora cuando deben aprovechar, no se sabe lo que va a pasar mañana, el futuro es incierto, hagan lo que tengan que hacer. Les deseo lo mejor. Y, casi de inmediato, desapareció.
Los pocos que quedaban ya se habían marchado. De pronto, ya casi en la puerta, una señora ya madura y de traje extravagante se dirigió a nosotros (también me llamó la atención su peinado, una especie de moño de la época colonial), nos dijo ¿qué les pareció? pero ya en su voz se advertía algo misterioso, nada malo, todo lo contrario, la señora era muy agradable, pero no dejaba de ser intrigante. Le dijimos lo que pensábamos sobre la obra y el pintor, y luego le preguntó a Jason que de dónde era. Luego nos deseó mucha suerte a ambos (creo que la señora pensó que éramos pareja porque nos auguró lo mejor) y sobretodo nos dijo que aprovecháramos conociendo este país lleno de cosas mágicas. Nosotros no objetamos nada, sólo sonreímos (era muy solemne y eso nos daba un poco de gracia), pues ella seguía dándonos consejos muy sentidos y no quisimos interrumpir.
Finalmente, avanzamos hacia la puerta de salida, pero escuchamos que más arriba estaba la casa-taller que perteneció a Guayasamín, y que a pesar de que todavía no estaba abierta al público, podíamos pasear por los jardines, incluyendo en el que está el "árbol de la vida", bajo el cual están enterrados las cenizas de Guayasamín y del poeta y escritor Jorge Enrique Adoum, en un vasija de barro. Así que creímos una buena idea subir. Ya de más lejos, volvimos a ver a la señora, quien esta vez nos dijo mirándonos fijamente a los ojos: "Recuerden que la vida es una sola y es ahora cuando deben aprovechar, no se sabe lo que va a pasar mañana, el futuro es incierto, hagan lo que tengan que hacer. Les deseo lo mejor. Y, casi de inmediato, desapareció.




6 dijeron lo que tenían que decir...:
GRACIAS!!!! por esta fabulosa crónica, un pintor que me flipa completamente.
qué bueno lo de la señora
Gracias a ti por darte el tiempo de leerla. No hay duda de que Guayasamín fue un gran pintor de un ojo y corazón enormes, visionario y sin pelos en la lengua como debería ser un verdadero artista. Aquí no he colocado muchas fotos de sus pinturas, pero seguro en la internet las encuentras.
De todas forma, si te interesa,hace ya mucho tiempo escribí en este blog algo más completo sobre el pintor.
te dejo el link.
http://mujerentierrafirme.blogspot.com/2009/03/oswaldo-guayasamin.html
Abrazo fuerte, y me alegra que tú como pintor lo valores, al otro lado del océano. ;)
me gustan tus crónicas, siempre salgo aprendiendo algo. Gracias.
No sabía que Adoum estaba enterrado ahí junto a Guayasamín. Una vez vi un documental sobre la petición del pintor respecto a sus cenizas, la música me conmovió mucho era una que no recuerdo el nombre pero hablaba de los ancestros y el encierro en una vasija de barro, qué canción!!!!!!!!!!
no sabia que existiera tanto sinverguenza que use la catarsis como metodo recurrente de descomposiciones estercolares. vasta de creer que ese mal nacido de GUAYASAMIN q ES ALGO GRANDE EN PINTURA , leonardo da vinci dijo el arte es la expresion de la belleza atraves de los colores. soy anatomista puro y artista plastico y todo esto es asqueroso.
¿tan asqueroso como sus faltas de ortografía? lo dudo.
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