viernes, febrero 04, 2011

De tripas y otras delicias

 Jason McGahan & Carla Badillo Coronado
empanadas de viento y morocho 
Kitu. 2011

Comer me encanta, cómo negarlo. Y de las delicias gastronómicas de mi país lo he probado casi todo. Ecuador es un territorio multiétnico y pluricultural, y la ventaja es que no se necesita viajar largas distancias para encontrarse en escenarios totalmente distintos, y para disfrutar de las diversas culturas. Le contaba a Jason que los ecuatorianos solemos decir que aquí uno puede desayunar en la playa, almorzar en la sierra y cenar en la selva. Uno lo dice casi bromeando, pero es cierto. A Jason también le gusta comer, pero sobre todo aprender comiendo. Un par de veces lo he visto anotar en su libreta nombres de comidas típicas y los ingredientes con los que están hechas. Por eso hoy lo he llevado a una de las huecas típicas de Quito al aire libre: las tripas de la Vicentina.

Caldo de patas, menudo, y otras delicias exóticas, jaja

Pero primero fuimos al parque de El Ejido, donde un sinnúmero de pintores, la mayoría  autodidactas, exponen sus obras en toda la acera que que da a la Patria y 6 de diciembre. Allí todos nos sentamos sobre el césped a observar el domingo, sin que nadie moleste, disfrutamos de personajes como esos viejos jugando ajedrez en plena vereda, o a los niños haciendo fila para que llegue su turno de columpiarse en una llanta de auto  sujeta a dos palos de madera que para ellos significa la gloria, o algún teatrero con payaso incorporado que nos obliga a reír, de gracia o de pena, pero finalmente reír.  

 todos sobre el suelo

más césped

 teatro callejero

niños  esperando su turno para columpiarse

Propuse las tripas porque quería que Jason probase algo diferente y popular. Sabía que no se sentiría  incómodo porque no es escogedor ni "hecho el especial", además dos días antes fuimos al CATUS, el barcito de la Carrión y Amazonas cuyos dueños son dos jóvenes indígenas de la ciudad de Otavalo, un bar restaurante que sin ser muy grande acoge a muchas personas que amamos san juanear al rtimo de guitarras, zampoñas y charangos, y de la comida típica, desde luego. Cuando fuimos la pasamos genial. Llegamos luego del que el tipejo neurótico de los "canelazos 2 X 1" me haya hecho enojar. En el CACTUS desquitamos nuestra rabia y bailamos alrededor del círculo. Jason estaba maravillado. Luego nos metimos a la cocina  a conversar con Anita, yo no podía creerlo, de todas las veces que he ido era la primera vez que yo hacía eso. Terminamos comiendo y bailando junto a las ollas, y de rato en rato yo le ayudaba a Marquito a pasar los vasos de los cocteles. Bebimos hervidos a los que le echaron su buena dosis de puntas. Y luego choclo, arvejas, mote, habas, queso,  y  luego carne de res con papas y ajícito. Para qué más esa noche, para qué más.
 barriga llena, corazón contento. Atrás Anita que esa noche se batió sola en la cocina

 con chicha de jora en mano afuera del CACTUS

Atrás dejamos los cuadros escoltando el parque. Comienza a llover, así subimos en seguida en un bus. No tardamos casi nada en llegar. Ya vas a ver, le digo, rico, sano y barato. Nomás no te vayas a asustar por el aspecto. Jason se ríe. Por dólar cincuenta te dan tripas, mote y papas, y lo mejor es que es garantizado. El aspecto, tal como lo advertí era un tanto repulsivo, las tripas desparramadas sobre las parrillas, pero las filas de la gente indicaban que no podría estar mal (nos divertimos mucho viendo como la gente se peleaba por un puesto, todos querían llegar primero y no faltaban los colados). Nos dimos una vuelta hasta que decidiera qué mismo iba a comer, pero al final se decidió por las tripas. Todo iba bien hasta que Jason le preguntó a la señora que las vendía: -Señora ¿tripas de qué son? . La señora se quedó en blanco y lo que hizo fue preguntarle a la que parecía su hermana: oye, tripas de qué son?. Yo me puse pálida de la vergüenza. -Con que garantizadas, eh?. Y luego le dije que lo que no lo mataba lo hacía más fuerte, eso si estaba garantizado, sabiduría popular. 

Las famosas tripas :)

puro alimento

... y para rematar bien la noche, morochito y empanadas. Bon apetit! ;)

2 dijeron lo que tenían que decir...:

El llanero solitario dijo...

ya me entraron ganaaaas, jaja. Saludos.

Fernanda U. dijo...

a mí me consta lo que cuentas, Carlita, hace dos años estuve en tu país y me quedé maravillada con a gastronomía, cuántas cosas ricas y nutritivas!!! recuerdo de ese plato llamado llapingachos y también de la fritada, y ni qué hablar de los mariscos!!! quiero un encebollado!!