Al final de la lectura se me acercaron un par de personas preguntándome dónde podía conseguir mi libro. Como ya no tengo más ejemplares que el mío, les ofrecí enviarles un par de poemas por el correo. Uno de ellos me mostró su diario. Un hermoso cuaderno que contenía textos y dibujos hechos por él mismo. No lo descuides, le dije. Pensando en mi diario ya ido. Salí de la galería y mi teléfono cayó en el agua. Agarré un taxi a North Beach y en el trayecto el taxista golpeó con el auto a un hombre. Me asusté al ver al hombre caído. El taxista le preguntó si esaba bién y el hombre con una lágrima de sangre le dijo que sí. Estás seguro, repreguntó el taxista. Sí, contestó el hombre, ha sido mi ciulpa por no mirar donde camino, salí peleando con mi esposa y......el taxista aceleró con torpeza, y así fue frenando como un novato hasta llegar a North Beach. Ya en el Cafe Trieste me di cuenta de que el teléfono chorreaba agua y, debido al choque del taxi, mi computadora también se jodió. Un lado quebrado y los alambres al aire. Pero aún funciona. Todavía puedo escribir esta jodida anacrónica. No ha parado de llover.
domingo, enero 31, 2010
Recital en Kaleidoscope y anacrónica en un día no favorable
Al final de la lectura se me acercaron un par de personas preguntándome dónde podía conseguir mi libro. Como ya no tengo más ejemplares que el mío, les ofrecí enviarles un par de poemas por el correo. Uno de ellos me mostró su diario. Un hermoso cuaderno que contenía textos y dibujos hechos por él mismo. No lo descuides, le dije. Pensando en mi diario ya ido. Salí de la galería y mi teléfono cayó en el agua. Agarré un taxi a North Beach y en el trayecto el taxista golpeó con el auto a un hombre. Me asusté al ver al hombre caído. El taxista le preguntó si esaba bién y el hombre con una lágrima de sangre le dijo que sí. Estás seguro, repreguntó el taxista. Sí, contestó el hombre, ha sido mi ciulpa por no mirar donde camino, salí peleando con mi esposa y......el taxista aceleró con torpeza, y así fue frenando como un novato hasta llegar a North Beach. Ya en el Cafe Trieste me di cuenta de que el teléfono chorreaba agua y, debido al choque del taxi, mi computadora también se jodió. Un lado quebrado y los alambres al aire. Pero aún funciona. Todavía puedo escribir esta jodida anacrónica. No ha parado de llover.
sábado, enero 30, 2010
Escribir fuego sobre la sangre derramada
Pulcinella, NB. 2010
viernes, enero 29, 2010
De herencias a hijas que no existen
jueves, enero 28, 2010
She´s dangerous - The Red Devils
miércoles, enero 27, 2010
Patt. Salinger. Zinn
Autorretrato en el espejo y un texto de Clarice Lispector
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Traducción y Prólogo de Cristina Peri Rossi.
martes, enero 26, 2010
George Tsongas memorial
photo by James Cha
Regresamos al Trieste. Al fondo se exhibían varios cuadros con el rostro de George y muchas fotografías. Algunas de muy joven. Seguían leyendo cosas para George. Los que eran y los que no. Típico de este tipo de eventos (me pregunto que estaría pensando George en ese momento); los que en vida demostraron su cariño con hechos y los que nunca tuvieron el valor de decirle lo que pensaban en su cara, cosa que George si lo hizo. En todo caso fue divertido. Hay algo que dijo Momo y me gustó, y es que a él no le caía mucho George pero es cierto es que lo va a extrañar mucho. Le creo. George fue y seguirá siendo parte de este barrio, sin duda. Por otra parte Jessica animó el evento, me gusta verla en acción. Normalmente es tan meditabunda (cuando no está borrracha) que verla animar este tipo de programas le da un brillo particular. No sé en qué momento desapareció Neeli. Edwin H. trató de hablarmé luego de su intervención y yo lo esquivé. Vranace también hizo su parte. Luego de hablar un buen rato -cosa que molestó a muchos- y de contar varias anécdotas, procedió a bailar Zorba el griego para George, con quien compartía raíces griegas. Su energía contagió aunque era evidente que su euforia se debía en gran parte por el vino ingerido antes y durante el baile. Alex Tsongas, el hijo de George, hizo su intervención casi al final. Muy sentidas palabras, como es lógico. Dio la explicación de cómo él mismo fabricó la caja donde enterró a su padre y de cómo lo colocó en el auto y luego manejó por horas hasta enterrarlo en el desierto. Ali Mongo -gran amigo de George-, llegó más tarde. Me dio mucha alegría verlo. Como siempre con sus cuadritos y su coñac en mano. Me parece que es el único que no ha envejecido. No ante mis ojos. Mark me comenta que del famoso cuadro que pintó Ali Mongo, en el que aparecen Ali, George y Bj Papa sentados en Caffe Trieste, sólo queda vivo Ali. Es cierto. Fuck. No quiero pensar en futuras muertes por ahora. No hoy.
lunes, enero 25, 2010
In blue
photo by Mark Álvarez. SF 2010
...
Todo pensamiento escrito en esta hoja imaginaria
es producto de las alucinaciones causadas por el Tiempo.
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Ángeles decapitados riegan escarcha sobre mi cuerpo
Brillo en la noche como una luciérnaga
ebria de amor
….
Cantando – llorando – riendo
espero mi dosis de masoquismo
para ser feliz.
…
Aprendí a pintar con colores que no existen
Por eso nadie logrará observar mis cuadros
…
Quise escribir un poema de otoño
Y el viejo en la esquina se me adelantó
Con los versos escritos en su rostro
…
Tengo un árbol de jazmín en mi vientre
donde habita un pájaro en peligro de extinción
…
Este texto es el mismo texto que empecé hace muchos años - Su final no es más que el inicio del siguiente texto - todas las frases notas versos son parte de la misma cadena de frases notas textos de hace cientos de años - Un acto repetitivo cuyo fin es esquivar la muerte - Eterno retorno al origen de mi lengua.
…
Ya no tengo miedo de sembrar flores azules
en el pavimento.
Hoy mis manos sólo refugian
el cadáver de este poema.


