viernes, enero 30, 2009

Muddy Waters - Hoochie Coochie Man

Y para terminar la semana al ritmo de blues, comparto uno de mis músicos favoritos, el siempre extraordinario Muddy Waters, con su Hoochie Coochie Man, en una presentación en el Newport Jazz Festival, en 1960. Siempre grande Mr. Waters. A disfrutarlo....



Letra de la canción

Gypsy woman told my momma, before I was born
You got a boy-child comin', gonna be a son-of-a-gun
Gonna make these pretty women, jump and shout
And the world will only know, a-what it's all about
Y'know I'm here
Everybody knows I'm here
And I'm the hoochie-coochie man
Everybody knows I'm here

On the seventh hour, of the seventh day,
on the seventh month, the seventh doctor said:
"He's born for good luck, and I know you see;
Got seven hundred dollars, and don't you mess with me
Y'know I'm here
Everybody knows I'm here
And I'm the hoochie-coochie man
Everybody knows I'm here
Gypsy woman told my momma
Said "Ooh, what a boy,
he gonna make so many women,
jump and shout for joy"
Y'know I'm here
Everybody knows I'm here
And I'm the hoochie-coochie man
Everybody knows I'm here
Gypsy woman told my momma, before I was born

You got a boy-child comin', gonna be a son-of-a-gun
Gonna make these pretty women, jump and shout
And the world will only know, a-what it's all about
Y'know I'm here
Everybody knows I'm here
And I'm the hoochie-coochie man
Everybody knows I'm here

(Additional 2nd verse from original 1954 Muddy Waters take:

I got a black cat bone, I got a mojo too
I got John the Conqueror, I'm gonna mess with you
I'm gonna make you, pretty girl, lead me by the hand
Then the world will know, the Hoochie-Coochie Man)

jueves, enero 29, 2009

Virginia Woolf - Viajes y viajeros

Hace poco acabé de leer Viajes y Viajeros, un libro que reúne una serie de ensayos de la escritora inglesa Virginia Woolf, que van más allá del viaje. Desde Bayreuth Wagneriano, que la autora visita en 1909, a paseos, fantasías por y sobre Londres, la ciudad de quien se la considera uno de sus adalides literarios hasta curiosas incursiones por España, físicas o a través de la lectura.

Para mí fue todo un descubrimiento pues hasta entonces sólo había conocido su faceta de novelista. Con este libro pude acceder a "la otra Virginia", la ensayista y periodista cultural (este volumen incluye 31 textos de artí­culos, crónicas, reseñas y ensayos).

Prologado por la experta en el grupo de Bloomsbury, Marta Pessarrodona -quien dirige la colección mujeres viajeras- el libro incluye artículos inéditos como Vuelo sobre Londres, Atardecer en Sussex. Reflexiones a cuatro ruedas, Viajes por España (1905), Una descripción del desierto (1905), Geografía literaria (1905), El forastero en Londres (1908), Venecia (1909), etc. Y un capítulo aparte titulado "Viajeros", en la que Woolf nos habla desde los románticos Shelley, Wordsworth a los isabelinos, sin olvidar a los "excéntricos", como Lady Hester Stanhope, intrépida viajera en una época en la que a las mujeres no se les permitía ser aventureras.

Comparto un par de fragmentos que me han gustado mucho, en los que la siento más cercana con la experiencia de la autora:

"Estas cortas visitas a los campesinos en sus solitarias alquerías siempre constituyen la parte agradable de nuestras excursiones. Me gusta hablar con los ancianos, y ver los ambientes que se han creado. (...) Este es el gran encanto de los campesinos de aquí; talvez a causa de su contacto con la tierra y el agua saludables, estos instintos naturales hacia el prójimo son perfectamente francos y confiados; todo cuanto dicen y hacen lleva la marca de la sinceridad."


"La vida es tan sencilla... La vida es tan sencilla" decían las ruedas del Sud Express durante toda la noche en aquella boba o irónica forma que tienen, porque apenas si se puede imaginar un mensaje menos apropiado para la inquieta oscuridad, el repiqueteo de cadenas, las angustiadas exclamaciones de los ferroviarios y, al alba, la infelicidad del cuerpo que no ha descansado. Pero los viajeros están mucho más a merced de las frases. Transportadas desde casa, que, como un caparazón, las han endurecido, separadas, individuales, en sus expuestos cerebros se formulan vastas generalizaciones; la tensión de la rueda o de la cortina de la ventanilla que golpea con ritmo necio dichos de falsa profundidad acerca de la vida, repite para distraer fragmentos en prosa, y hace que miren con feroz melancolía el paisaje."

Virginia Woolf, Viajes y Viajeros, Plaza Janés, Barcelona, 2001.

miércoles, enero 28, 2009

Mi año según el calendario chino


Más allá de creer o no en este tipo de guías astrológicas, me gusta conocer la historia y las leyendas mitológicas. Según el calendario chino el 2009 es el año del búfalo o buey, al que esta mujer corresponde pues nací en 1985. Y he de reconocer que, leyendo algunas características que se nos atribuyen, el signo me ha gustado. Dicen:

"Será un año de concreciones de todo el trabajo que vino realizando, tal vez lenta pero concienzudamente, será el año de la cosecha, representando a la vez traslados o viajes que tendrán su origen en el aspecto laboral.

Los nacidos bajo el signo Buey son unas personas sumamente cordiales que inspiran muchísima confianza desde la primera impresión a todo el mundo, aunque muchas veces son considerados un poco freakys y excéntricos.

Suelen ser personas mentales que viven meditando constantemente todas sus opiniones e ideas. Es complicado hacer enfadar a un Buey; sin embargo, cuando esto ocurre acaban estallando violentamente y es mejor huir, pues desatan toda su ira aplacada. Suelen ser personas solitarias y observadoras, pero son capaces de llevar sus ideales más profundos de forma apasionada, al igual que lo hacen con los temas familiares. No soportan en absoluto los conflictos o las broncas laborales, ante las que se pueden llegar a volver extremadamente violentos, volviéndose el buey un toro descontrolado, por eso prefieren ser trabajadores autónomos o independientes."

Amén.

Sólo dos características que leí por ahí no me atinaban: paciente y condescendiente, además decían que nos gustaba terminar a tiempo nuestras cosas. Pues he de admitir que soy muuuy impaciente, terca como una mula y que -aunque me gustaría hacer todo con antelación- las cosas con mucha anticipación, organización y en orden se me escapan de mis manos. Pero luego leí que hay una excepción en esas características y son aquellos búfalos de madera y fuego, al que los nacidos en 1985 correspondemos.

Además también entendí lo extrema que soy al ver que entre los bueyes más famosos van desde Charles Chaplin hasta Adolf Hitler, pasando por Truman Capote, Aristóteles, Jerónimo, Bruce Springsteen, Dustin Hoffman, Carl Lewis, Jean Cocteau, Napoleón, J. S. Bach, Dante, Vicent Van Gogh, Paul Newman, Meryl Streep, Emiliano Zapata, etc.

En todo caso, buen año para todos.

martes, enero 27, 2009

Un poema de Jim Morrison


Ya no hay "bailarines", los poseídos.
La división de los hombres entre actores
y espectadores es el hecho central de nuestros
tiempos. Estamos obsesionados por los héroes
que viven y son castigados por nosotros.
Si todas las radios y televisiones fueran privadas
de su suministro de energía, todos los libros
y cuadros fueran incendiados mañana, todos los
espectáculos y cines cerrarían, todo arte de
existencia delgada...
.
Nos contentamos con el "dar" en la búsqueda de
sensaciones. Hemos sido metamorfoseados desde
un cuerpo loco bailando en las laderas a un
par de ojos desorbitados en la oscuridad.
.
Jim Morrison, Señores y Nuevas Criaturas, Producciones Editoriales, Barcelona, 1977.

lunes, enero 26, 2009

Fin de semana inolvidable... y un fragmento de farenheit 451


Acabo de regresar de un viaje corto pero intenso. De aquellos que cuando acaban y entro nuevamente a casa parecería que fue hace mucho que me fui. Las piezas sigan intactas, pero no la mente del jugador.
.
Estos días pasé en Otavalo, una de las ciudades más bellas de Ecuador, una de mis tierras favoritas. La experiencia que tuve con los indígenas de la comunidad de San Juan alto fue total. No adelantaré de qué se trató ni por qué fui allá ni por qué no he dormido nada, absolutamente nada, en dos días y que aún así me siento fresca, renovada, privilegiada, y con más motivos para regresar a ese lugar. Prefiero compartir esa experiencia cuando lo publique en breve, aquí, junto a las fotos. Por ahora iré a tomar una ducha y luego me prepararé un té. He bebido y comido tanto estos días que lo mejor será ir liviana a la cama. Pero les dejo con un fragmento del siempre recordado Farenheit 451, de Ray Bradbury, cuya adaptación al cine estuvo a cargo de François Truffaut, en 1966. Un fragmento que me encanta, y porque en varias ocasiones me han dicho los dos adjetivos que Montag, el bombero quemalibros, utiliza para referirse a la muchacha.

(Fragmento)

Y entonces Clarisse McClellan dijo:
-¿Le importa si le hago una pregunta? ¿Desde cuándo es usted bombero?
-Desde que tenía veinte años, hace diez años.
-¿Leyó alguna vez alguno de los libros que quema?
Montag se rió.
-¡Lo prohíbe la ley!
-¡Oh! Claro
-Es un hermoso trabajo. El lunes quemar a Millay, el miércoles a Whitman, el viernes a Faulkner; quemarlos hasta convertirlos en ceniza, luego quemar las cenizas. Ese es nuestro lema oficial.
Siguieron caminando y la muchacha preguntó:
-¿Es verdad que hace muchos años los bomberos apagaban el fuego en vez de encenderlos?
-No, las casas siempre han sido incombustibles.
-Qué raro. Oí decir que hace muchos años las casas se quemaban a veces por accidente y llamaban a los bomberos para apagar las llamas.
El hombre se echó a reir. La muchacha lo miró brevemente
-¿Por qué se ríe?
-No sé -dijo Montag, comenzó a reirse otra vez y se interrumpió-. ¿Por qué?
-Se ríe cuando no he dicho nada gracioso y me contesta enseguida. Nunca se para a pensar en lo que he preguntado.
Montag se detuvo.
-Eres muy rara -dijo mirando a la niña-. Bastante irrespetuosa.
.
Ray Bradbury, Farenheir 451. Ed. Minotauro. Barcelona, 1993.

viernes, enero 23, 2009

Cine: LA HUELLA

- Veo que tiene una ventana rota.
- Una tormenta el otro día, parecía un huracán. Una gran rama se quebró de un árbol y rompió el tragaluz, como puede ver. Un acto de Dios.
-
¿Él lo hizo?
-
¿Quién?
-
Dios
-
Oh, sí. Siempre fue sádico. ¿Sabe cuál es el problema de Dios?
-
¿Cuál?
- Que no tiene padre ni familia. No tiene raíces.
.
Diálogo tomado de La Huella (2007), un remake de la película dirigida originalmente por Joseph L. Mankiewicz en los años 70. Un famoso escritor de novela negra (Michael Caine) recibe la visita del amante de su mujer (Jude Law), que viene a pedirle que le conceda el divorcio a ella. El escritor le hace una propuesta sorprendente... y el juego-duelo empieza.


En los 70 el joven Michael Caine protagonizó La Huella junto a Laurence Olivier. Ahora Caine hace el papel de Olivier dejando el suyo para otro actor británico: Jude Law (debo admitir que aunque Law no tiene precisamente el perfil físico que me desequilibra, tiene algo que me fascina, he llegado a pensar que tiene mucho que ver su acento inglés o... en fin, ese es otro tema. La primera vez que lo vi actuar fue en Existenz, de David Cronemberg, luego le siguieron otras como Artificial Inteligence, Closer, Cold Mountaine, My Blueberry nigths, y próximamente lo veremos como el Dr. John Watson, en la nueva película de Sherlock Holmes, dirigida por Guy Ritchie. El guión de La Huella estuvo a cargo del escritor y Premio Nobel, Harold Pinter, fallecido en diciembre del año pasado. La producción a cargo de Jude Law y la dirección en las manos de Kenneth Branagh.

jueves, enero 22, 2009

El Mono Desnudo- Desmond Morris

(fragmento)
.
Hay ciento noventa y tres especies vivientes de simios y monos. Ciento noventa y dos de ellas están cubiertas de pelo. La excepción la constituye un mono desnudo que se ha puesto a sí mismo el nombre de Homo sapiens. Esta rara y floreciente especie pasa una gran parte de su tiempo estudiando sus más altas motivaciones, y una cantidad de tiempo igual ignorando concienzudamente las fundamentales.

miércoles, enero 21, 2009

De cartas, libros y niebla

(el post anterior estaba incompleto, acabo de darme cuenta de que no se publicó entero... ahora sí...)
.
La sonrisa que ven en la foto se la debo a varias cartas (electrónicas y en papel) que he recibido últimamente. Es increíble como unas cuantas palabras me vuelven tan cercana a quienes las envían, definitivamente la verdadera amistad no sabe de fronteras.

Hace poco recibí dos paquetes que venían de España: uno de Mallorca y otro de Logroño. El primero correspondía al poeta Pablo G. Bao y el segundo al actor, guionista y escritor Pepe Pereza (quien lo envío conjuntamente con Joanki, otro gran ser humano y amigo en común). Los contenidos -que espero comentar pronto- los he disfrutado al máximo, al calor de mi chimenea y con una buena taza de café o una copa de vino. Me han permitido sentirlos más cerca, pues lo tangible tiene su propio encanto. No puedo quejarme, he tenido buena compañía en estos días en que la lluvia no da tregua en Kitu.

Por otro lado, he recibido buenas noticias desde San Francisco, por parte de mi querido amigo el poeta Jack Hirschmann, se trata de algunos proyectos de los que ya habíamos hablado, pero que ahora empiezan a concretarse, espero tener algo más certero para poder compartirlo pronto. Además, Jack me ha enviado un poema bellísimo que escribió para mí, titulado The Shungo, Carlajo, Arcane, el mismo que espero colgar aquí en algún momento, sobretodo cuando encuentre traductor para el mismo. Quizá se lo pida al traductor de otro gran amigo y escritor que también me ha enviado un par de poemas dedicados, se trata de Neelie Chercovski. Este hombre tiene una capacidad de emocionarme como pocos. Son tres los poemas que me ha escrito hasta hoy –todo un honor-: Carla; Carla calling from Phoenix; y Mujeres de Juárez, este último lo escribió durante la Feria del libro en Guadalajara, México.

También desde Valencia, Viktor Gómez me da noticias de que es posible que mi documental acompañe una próxima edición de una revista, dirigida por un amigo suyo de Madrid, a quien le gustó el documental sobre Jaime Guevara, su labor artística y comprometida. A mí me encanta la idea, y con Viktor como nexo me da buena espina.

También quiero agradecer a mis queridos amigos: los escritores españoles Vicente Muñoz Álvarez y Alfonso Xen Rabanal, quienes me han expresado su deseo de enviarme sus últimos libros publicados (el de Alfonso es su primer poemario). Yo estoy que salto de la alegría pues acá me resulta imposible conseguirlos. Estoy ansiosa por leerlos sólo imaginar la calidad de contenidos, la potencia de esos dos francotiradores de la palabra.

Personalmente estaba algo triste ya que por cuestión de tiempo y trajines varios, había perdido un poco el contacto habitual que mantenía con ambos, pero sabía que tanto ellos como yo andábamos metidos en nuestros proyectos, que a fin de cuentas tienen mucho en común. Con Vicente tuve la oportunidad de coincidir en el recital: Ellas. Poesía en los bares III, organizado por el Kebran, en Illescas, en el que leímos varias poetas, incluída su compañera Débora Vukusic. Con Alfonso, siendo una de las personas que más quería conocer en persona, no se pudo. Primero anduvo por Nueva Orleans cuando yo ya había cruzado el charco, y luego, en España, tampoco pudimos coordinarlo. Pero nuestro encuentro es un asunto pendiente, un ajuste de cuentas por la amistad y el respeto que nos tenemos, esa complicidad propia de la niebla. De todas formas, este tiempo de silencio ha sido necesario. Y hoy Alfonso regresa con la voz más fuerte. El silencio es necesario, claro que sí, comos se lo dije alguna vez a Vicente: Incluso el silencio lleva su propio ritmo, y es bellísimo, porque es lento, decadente...es casi un no-ritmo, pero sigue siendo movimiento. Por eso no me resisto a compartir este fragmento del correo de Alfonso, pues es un honor para mí que él haya querido tomar una cita mía e impregnarla en su Cámara de la Niebla:
La sonrisa que ven en la foto se la debo a varias cartas (electrónicas y en papel) que he recibido últimamente. Es increíble como unas cuantas palabras me vuelven tan cercana a quienes las envían, definitivamente la verdadera amistad no sabe de fronteras.

Hace poco recibí dos paquetes que venían de España: uno de Mallorca y otro de Logroño. El primero correspondía al poeta Pablo G. Bao y el segundo al actor, guionista y escritor Pepe Pereza (quien lo envío conjuntamente con Joanki, otro gran ser humano y amigo en común). Los contenidos -que espero comentar pronto- los he disfrutado al máximo, al calor de mi chimenea y con una buena taza de café o una copa de vino. Me han permitido sentirlos más cerca, pues lo tangible tiene su propio encanto. No puedo quejarme, he tenido buena compañía en estos días en que la lluvia no da tregua en Kitu.

Por otro lado, he recibido buenas noticias desde San Francisco, por parte de mi querido amigo el poeta Jack Hirschmann, se trata de algunos proyectos de los que ya habíamos hablado, pero que ahora empiezan a concretarse, espero tener algo más certero para poder compartirlo pronto. Además, Jack me ha enviado un poema bellísimo que escribió para mí, titulado The Shungo, Carlajo, Arcane, el mismo que espero colgar aquí en algún momento, sobretodo cuando encuentre traductor para el mismo. Quizá se lo pida al traductor de otro gran amigo y escritor que también me ha enviado un par de poemas dedicados, se trata de Neelie Chercovski. Este hombre tiene una capacidad de emocionarme como pocos. Son tres los poemas que me ha escrito hasta hoy –todo un honor-: Carla; Carla calling from Phoenix; y Mujeres de Juárez, este último lo escribió durante la Feria del libro en Guadalajara, México.

También desde Valencia, Viktor Gómez me da noticias de que es posible que mi documental acompañe una próxima edición de una revista, dirigida por un amigo suyo de Madrid, a quien le gustó el documental sobre Jaime Guevara, su labor artística y comprometida. A mí me encanta la idea, y con Viktor como nexo me da buena espina.

También quiero agradecer a mis queridos amigos: los escritores españoles Vicente Muñoz Álvarez y Alfonso Xen Rabanal, quienes me han expresado su deseo de enviarme sus últimos libros publicados (el de Alfonso es su primer poemario). Yo estoy que salto de la alegría pues acá me resulta imposible conseguirlos. Estoy ansiosa por leerlos sólo imaginar la calidad de contenidos, la potencia de esos dos francotiradores de la palabra.

Personalmente estaba algo triste ya que por cuestión de tiempo y trajines varios, había perdido un poco el contacto habitual que mantenía con ambos, pero sabía que tanto ellos como yo andábamos metidos en nuestros proyectos, que a fin de cuentas tienen mucho en común. Con Vicente tuve la oportunidad de coincidir en el recital: Ellas. Poesía en los bares III, organizado por el Kebran, en Illescas, en el que leímos varias poetas, incluída su compañera Débora Vukusic. Con Alfonso, siendo una de las personas que más quería conocer en persona, no se pudo. Primero anduvo por Nueva Orleans cuando yo ya había cruzado el charco, y luego, en España, tampoco pudimos coordinarlo. Pero nuestro encuentro es un asunto pendiente, un ajuste de cuentas por la amistad y el respeto que nos tenemos, esa complicidad propia de la niebla. De todas formas, este tiempo de silencio ha sido necesario. Y hoy Alfonso regresa con la voz más fuerte. El silencio es necesario, claro que sí, comos se lo dije alguna vez a Vicente: Incluso el silencio lleva su propio ritmo, y es bellísimo, porque es lento, decadente, es casi un no-ritmo, pero sigue siendo movimiento. Por eso no me resisto a compartir este fragmento del correo de Alfonso, pues es un honor para mí que él haya querido tomar una cita mía e impregnarla en su Cámara de la Niebla:

(…) Sin los silencios no existiría la música, eso que tan bien haces y comunicas e impregnas allí por donde te lleva tu deriva...

Quisiera enviarte mi novela, en la cual, antes de que la imprenta sajase las dedicatorias, figuraba tu Nombre, tu esencia, tu identidad... pues de eso trata la novela, de algo que tú entiendes muy bien y me permito citarte:

-Estás loca Carla y yo no quiero curarte, dejarías de ser tú-. Entonces volví a mi casa, entré en mi habitación, fui hacia el espejo, abrí la boca y pude ver los ángeles y las bestias que en mí habitaban. Supe entonces que era una mujer fragmentada y decidí completarme en el camino. Decidí salvarme a mi manera.


Joder... me hubiese gustado contar con esta frase para mi novela, que lo sepas... Pues eso, precisamente, es la Cámara de Niebla: un grito fragmentado ante el espejo... Acojonante, mi niña... acojonante...

Sé, Carla, que en otra vuelta de la espiral de nuestras veredas coincidiremos... No me cabe duda... De momento, si quieres, envíame una dirección postal para que la Niebla pueda encontrar a quien la va a entender...

La entenderé, mi querido Alfonso, pues tú a mí supiste entenderme desde el principio. Y eso para mí, amigo, ya es bastante.

Salud, blues y niebla, desde la mitad del mundo.

miércoles, enero 14, 2009

POLIFONÍA DE LA NOSTALGIA. Historias de migrantes ecuatorianos

A mi gente.

Extranjero. Ex. Extrañamiento. Fuera de las entrañas
de la tierra. Desentrañado: vuelto a parir. No angustiarás al extranjero.
Pues. Vosotros. Vosotros. Vosotros. Los que no lo sois. Sabéis.
Vosotros sabéis. Nosotros empezamos a saber. Cómo se halla.
Cómo el alma del extranjero. Del extraño. Del inducido.
Del intruso. Del huido. Del vagabundo. Del errante.

Cristina Peri Rossi
“El Estado del Exilio”

No, pero para qué esas lágrimas.
Esta ciudad no merece esas lágrimas.
Vámonos, apóyate en mi espalda y
Apréstate a volar bien alto, porque esta
alfombra en la que nos hemos sentado
nos va a llevar lejísimos, al viento.

Alfredo Pareja Diezcanseco
“El Muelle”


1. Alonso
Migración. Migra. Hormiga. Punto negro laborioso. Oscuro. Punto entre miles de puntos. Silencioso. Migración. Éxodo. Ex. Atrás quedaron los banquetes de nuestra tierra, las delicias de nombres extraños. Atrás la fritada, el ceviche, el hornado. Atrás el llapingacho, el encebollado, las chugchucaras. Atrás el caldo de manguera, el ayampaco, el yaguarlocro. Atrás la humita, el tamal, el pristiño, el quimbolito. Atrás los motes de San Juan, las papas de la María, las tripas de la Vicentina, los morochos del Pintado. En Gringolandia o en las Españas no hay tomate de árbol ni capulí ni arazá. No hay chulpi ni tostado. Oh maíz, tesoro milenario, monedita prehispánica, oro desgranado. En estas tierras todo está listo. Listo. Listo. Listo. Todo en cajas y latas. Y nadie te da nada extra por tu compra, nadie te da yapa. Porque todo está listo, cerrado, empacado, embutido. Y hay que llenar las tripas con pan y agua. Pan blanco, blanquísimo. Pan ario, casi casi desabrido. No como el que hacíamos en horno de leña, allá en Ecuador, en el día de los muertos. Ah, guaguas de pan, morenitas, rellenitas de raspadura o de melaza, acompañadas de Colada Morada. Aquí no. Aquí el pan -aunque esté adornado- sabe a levadura blanquísimamente blanca. Pan, lo más barato. Pan en la hamburguesa y pan en las bocatas. Y una coca-cola, por supuesto, ahhhhh, la chispa de la vida (Qué vida, vida de quién, de cuántos, hasta cuándo). Me llamo Alonso Chicaiza, pero sólo en esta habitación. Afuera soy Panchito. Así dizqué nos dicen a los ecuatorianos en España. Panchitos. Pitufos. Ponys. Por chiquitos y morenitos, dizqué. ¿Eres ecuatoriano? Entonces eres mi tocayo. Yo soy un pan-chito que compra pan todos los días, mucho pan. Y una coca-cola, por supuesto, para no sentirme tan solo. Son ellas, las burbujas del agua negra, las únicas que saltan y bailan y se alborotan. Sólo el sonido del gas me habla. Sé que esta agua turbia es también una mentira, una asquerosa mentira, pero la bebo, la bebo hasta el final. Y ya no soy Alonso ni Panchito. Soy sólo el eco de un eructo retumbando una y otra vez en esta habitación vacía.
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2. Carla
En otras tierras -ajenas al privilegio de nuestro primer llanto- el tiempo jamás volverá a ser el mismo. Jamás. Será veloz, como una cuchilla sedienta de sangre, o lenta, insoportablemente lenta, como la condena de un recluso a cadena perpetua. El tiempo corre distinto al cruzar cualquier frontera. Hay algunos que salimos por el mundo en busca de preguntas y respuestas, ávidos de paisajes, de historias, de conocimiento. Nadie me ha obligado a moverme de mi tierra por un tiempo, y a donde voy llevo siempre conmigo un pedazo de Quitu y la posibilidad del retorno.
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Pero qué hay de los otros, de los que no tuvieron opción, de los que salieron para sobrevivir, de los que no saben si regresarán. Década de los 70. Chile, Argentina, Nicaragua, El Salvador, y tantos otros apuntados con el arma de la dictadura. Qué hay de los desplazados; los colombianos que llegan a Ecuador empujados por el sonido estruendoso de unas balas que no se sabe quien disparó. Un muerto es un muerto. Y un cadáver abandonado al pie del río Putumayo tarda apenas unos días en desintegrarse; luego quedan los huesos desnudos, sin uniforme ni de las FARC ni de los paramilitares ni del ejército, únicamente los huesos enmohecidos y olvidados en medio de la frontera. Qué hay de los desplazados y refugiados del Medio Oriente, donde la pesadilla no cesa. Tierra prometida donde abundan almas en pena en busca de paz. La guerra es parte de la naturaleza humana, proclaman los hijos de Heráclito, mientras los más apáticos encienden sus televisores donde aparecen bombas y misiles destruyendo ciudades enteras, como si de un video juego se tratara.
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También existen otro tipo de exiliados, que ni la guerra ni la dictadura ni algún conflicto armado los obliga a salir de su tierra. Qué hay de aquellos que son empujados por otro tipo de agresor: la miseria. Trabajo. Trabajo. Trabajo. No hay trabajo. Salario. Salario. Salario. No hay salario. Familias enteras sin poder cubrir lo básico: salud, alimentación, educación. Sólo lo básico. Qué hay de aquellos para los que ya no existe mejor solución que huir a otro país, a uno grande, lleno de ofertas y sueños y promesas y grandes empresas y nombres desarrollados. Oh lejanas ciudades de primer mundo, sálvennos, acójannos, tenemos miedo de morir y que mueran nuestros hijos. Migrar parecería la solución. Así como la lotería. Migrar se vuelve una lotería. Una suerte es llegar con vida si eres indocumentado, si el coyotero no te elimina en el camino. Llegarás, amigo. Pero primero empeñarás casa y alma al diablo para poder pagarle al chulquero, al que otros llaman Salvador. Es un riesgo. Pero así es el juego. A qué precio estás dispuesto a jugar-te. Fulanito lo perdió todo durante el feriado bancario del 98. Todo. Lucrecia tiene cuatro guaguas y está sola, su esposo la abandonó luego de la dolarización. Alonso está en España, es ingeniero en sistemas, pero consiguió un contrato en el área de construcción en Valencia. María era profesora de primer año en una escuelita fiscal de Manabí, ahora limpia baños cada noche en unas oficinas de Nueva York. Casi todo lo que gana lo manda a Ecuador, a su madre, quien ahora cría a sus dos hijos. Pablo ha salido adelante, se puso una panadería en Madrid y logró la reintegración familiar. José ya está más españolizzzado que los mismos españoles. Roberto se puso un restaurante de comida ecuatoriana en el corazón de Roma. Parece que hay un susurro por las calles: Hay que salir, salir, salir. Pero a dónde. Tengo un vecino en Nueva York que puede ayudarle doña Charito. Tengo un primo que está en Zaragoza don Octavio. A mi esposo le va bien en Europa, ya le dieron los papeles. Lo-te-rí-a. La gente tiene miedo, pero se arriesga, porque su miedo no es locura, es realidad. Su miedo, como diría Urbanyi, es el miedo desplazado de todos nosotros.
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3. Impacto interno
“La continuación de la migración a los Estados Unidos y el éxodo masivo a España han ampliado el rol del Ecuador dentro de la economía global en tanto exportador de personas (a más de otras materias primas) y como un importador de remesas. El Fondo Monetario Internacional (FMI) estima que las remesas aumentaron de menos de 100 millones de dólares en 1994 a 840 millones en 1998 (FMI 1999) y el Banco Central del Ecuador estima las remesas en $1,32 millones para el 2000 (Banco Central 2000, 9). Si estas cifras son relativamente exactas, las remesas se han tornado en la segunda fuente más importante de ingresos desde el exterior, seguida solamente por las exportaciones de petróleo. Conforme la emigración ha cambiado de un fenómeno predominantemente regional a un fenómeno de carácter nacional, los hogares de todo el Ecuador están entrando en una economía migratoria, con la consiguiente dependencia de las remesas, experiencia que los hogares en Azuay y Cañar han vivido por más de una década. Aún así, esta forma de dependencia económica no debe ser condenada tan a la ligera; migrar en busca de oportunidades económicas no es nuevo y las remesas proporcionan oportunidades a las personas que han estado excluidas de la economía ecuatoriana.”
“Ecuador Debate. N° 54.Quito. Diciembre. 2001”
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4. María
Nadie sabe todo lo que pasa un migrante. Uy señorita, yo vine legalmente, pero se necesita ser muy valiente para estar dispuesto a enfrentar una nueva forma de vida, muy dura y limitada. Todo con tal de sacar adelante a mis dos hijos. Mi madre está enferma y desde acá puedo también ayudarle con la medicina. Aquí en Nueva York hay mucho latino, y hay una comunidad ecuatoriana bastante grande. Yo ya llevo cuatro años aquí, pero ahora la situación no es tan buena. No sé si regrese para luego tratar de ir a España. En Murcia tengo un ex compañero de la escuelita donde yo daba clases. Ay, señorita, como extraño esos tiempos, pero el sueldo no alcanzaba para nada y encima la crisis empeoró y en cualquier momento nos mandaban. Sé que me estoy perdiendo parte de la infancia de mis hijos, pero si yo no trabajo aquí, sería imposible mantenerlos. Es duro, pero una no se puede echar a morir. Hay que seguir. Pero cómo se extraña a la familia. Cómo se extraña mi playita, mi Manabí del alma. No hay tierra como la de uno. Veremos qué pasa. Aquí estamos en crisis también. Ya no es como antes. Hasta a los mismos gringos les están echando. Talvez me vaya a España, a cuidar algún viejito, dicen que ese trabajo es bien remunerado. Veremos qué pasa. Aunque según escuché, ahora está más difícil conseguir visa a España que a Estados Unidos. Veremos qué pasa, señorita, veremos qué pasa.
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5.- Carla
Estoy en Madrid, en poco minutos viajaré a Logroño, donde me espera mi buen amigo, el actor y guionista español, Pepe Pereza. El muchacho de Perú me ayuda con la maleta y me acompaña hasta el autobús. Nos despedimos como buenos amigos. Lo veo alejarse. Ahí va él: el peruano, el vecino, el latino, el hermano, el migrante, el autoexiliado, el quien-sabe-cuántos-apodos. El trigueño, el diferente, al que una española blanquísima le dijo en una ocasión: Mira -mientras se tocaba su piel- esto es piel blanca; en tu país serás trigueño, pero aquí eres un negro más. Pienso en todos los que tienen que pasar por lo mismo. En todos los que son vistos con sospecha.
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6. Murió otro ecuatoriano por Racismo

Un inmigrante ecuatoriano, José Sucuzhanay, fue atacado brutalmente por cuatro afroamericanos que lo golpearon con un bate de aluminio y luego abandonaron su cuerpo creyendo que había muerto. La víctima fue conducida hasta el hospital de Elmhurts, en Queens, donde murió por una fractura de cráneo. Las autoridades siguen buscando a los agresores. La organización Alianza Ecuatoriana Internacional ha convocado a una rueda de prensa para denunciar este nuevo episodio de agresiones de corte racial contra ecuatorianos.
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7. Rubén
Yo llegué a Zaragoza hace un año. Menos mal yo sí vine con todos mis documentos en regla y con contrato de la empresa de transporte local. Me va bien como conductor. He tenido suerte de encontrar buenos compañeros. Ahora vivo con un amigo que también es de del Azuay. Nos dividimos los gastos del piso. Pero cuando recién llegué compartía el departamento con seis personas y yo sí que no aguanté. Sobretodo porque aquí es cuestión de sobrevivencia. Tenían costumbres distintas a las mías y chocábamos mucho. Pero ahora ya estoy estable. Yo sólo pienso quedarme hasta acabar el contrato, talvez dos años más, máximo, si me lo renuevan. De ahí me regreso. Sólo la necesidad es lo que me hizo salir. Nadie sabe la soledad infinita que pasa el migrante. Y no se puede confiar en nadie porque a veces por bueno a uno le ven la cara. Más bien se me hace raro que usted me haya dirigido la palabra cuando se dio cuenta de que yo era ecuatoriano. Vea vea como nos miran los pasajeros, una chica guapa hablándole a este individuo. Cuídese mucho, señorita, y suerte en su viaje. Yo seguiré aquí haciéndole a la lucha. Por suerte me va bien, debo reconocerlo, me va bien. ¡Uy! qué calle me dijo que le avise cuando pasemos. Por cierto si necesita hacer una llamada puede utilizar mi celular.
8. Carla
Estoy en las profundidades del Gran Subterráneo de la Gran Ciudad esperando el Gran Metro, mientras escucho el Gran Coro de voces deformadas de la gente que transita hacia ningún lado. En la esquina un hombre de barbas largas abre la Biblia y predica un pasaje del Éxodo: “Y no angustiarás al extranjero: pues vosotros sabéis cómo se halla el alma del extranjero, ya que extranjeros fuisteis en la tierra de Egipto”. Nadie lo escucha. El viejo no existe. Todos pasan, se empujan, se insultan. Yo lo observo desde mi banca mientras espero el Gran Metro en el Gran Subterráneo de la Gran Ciudad. Las ratas chillan entre las rieles. Sus chillidos ya no espantan a nadie, todos se han acostumbrado. En la pared está pegado un anuncio:


EE.UU. ESTÁ REGALANDO 55.000 VISAS PARA INMIGRANTES.
El gobierno de los EE.UU. está ofreciendo en una nueva lotería, 55.000 visas para inmigrantes (Green Card). Esto le da derecho a usted, su cónyuge y sus hijos de vivir permanentemente y trabajar en este país. Sin perder la ciudadanía actual. Información Gratuita. Escriba a máquina o en letra clara, su nombre, dirección y país de nacimiento, y envíelo a: Green Card Information (Dept. ELC-201) 902 Wilshire Blvd., # 224. Los Ángeles, CA.

En medio del Gran Ejército de transeúntes, dos hombres y una mujer se detienen frente al anuncio. Parecen latinos. Veo como se iluminan sus ojos. Los tres sacan una libreta y anotan las indicaciones. El viejo de barbas largas sigue predicando versículos en la esquina. Yo sigo sentada en las profundidades del Gran Subterráneo. Mientras espero el Gran Metro, abro al azar el poemario de Cristina Peri Rossi: El Estado del Exilio. Página 62:

Barcelona 1976

El exilio es gastarnos nuestras últimas
cuatro pesetas en un billete de metro para ir
a una entrevista por un empleo que después
no nos darán.
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9. Pablo
Yo ya vivo aquí en Madrid desde hace muchos años. Tengo mi propio negocio: esta panadería que usted ve aquí. Mi abuelo era panadero, a mucho orgullo. Yo estudié derecho. Pero bueno, así es la vida. Tuve que venir acá y empecé prácticamente de cero. Ahora ya tenemos dos sucursales más. Es mucho sacrificio, pero vale la pena. Nos hemos ganado lo que tenemos dignamente en un país que nos ha abierto sus puertas. Somos gente honesta, decente y trabajadora. Tenemos muchos amigos de nuestro país. A veces nos reunimos, pero todo en buen plan. Ya ve que a veces los ecuatorianos tenemos la fama de borrachos. Yo no bebo, pero también dese cuenta, los que lo hacen están sumidos en la pena, cuántos están endeudados hasta el cuello, cuántos siguen sin encontrar empleo, cuántos no han visto a su mujer y a sus niños por años. Cuando se está lejos de nuestra tierra uno se vuelve más fuerte por fuera, pero más sensible y solo por dentro. Imagínese que con la llaga abierta le pongan una canción de Julio Jaramillo, uuuuh, hecho leña se queda uno. Gracias a Dios yo sí estoy bien. Difícil que me regrese a Ecuador. Aunque ganas no me faltan, pero si regreso ahora qué hago. Todo esto lo he sacado adelante con mi mujer. Mis hijos asisten a la escuela aquí. Y estamos juntos que es lo más importante. Usted sabe cuántas familias se han desintegrado por la migración. La nuestra no. La nuestra sigue unida. Y con mi mujer les enseñamos a nuestros hijos de donde han venido. Ellos están educados para que nadie los haga de menos. Ellos conocen nuestra historia. A mí, disculpará no más, me caen mal esos ecuatorianos que ni bien llegan acá tratan de hablar como españoles. Con la zeta de arriba abajo, donde es y donde no es. Y cuando regresan al Ecuador sólo hablan que sí, que tío, que el chaval se me ha enfermado mientras yo estaba currando, joder. Lo que es yo, no pretendo ser alguien que no soy. Soy un hombre trabajador que quiere a este país porque me dio la oportunidad de salir adelante, pero jamás olvidaré la tierra que me vio nacer, que bestia ese paraíso que es Ecuador, sino fuera por esos desgraciados de los políticos corruptos. Aunque me dicen que ahora andan mejor. ¿Será? Cuente, cuente, mejor.
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10.- Carla
Son las 8 de la mañana y el escritor y amigo Neelli Chercovski me llama para indicarme otro de los barrios de San Francisco, California. El barrio se llama Mission St. Y es uno de los barrios de más movimiento artístico, junto con North Beach, el barrio italiano y cuna de la generación beat, la diferencia es que en el Mission se encuentran muchas comunidades latinas. Recorrer sus calles es encontrarse con tiendas y negocios argentinos, bolivianos, mexicanos, pero sobretodo se encuentran verdaderas galerías públicas de arte. Murales y murales de una belleza muy particular y de un contenido social impresionante. Dudo que alguien pueda pasar indiferente por este sector. En la esquina unas escaleras dejan ver a varios artistas. Los saludo y les pregunto de dónde son. El uno es venezolano y el otro ecuatoriano. Les felicito por el mural que están pintando. A mi mente vienen imágenes del Museo de Arte Moderno que visité con Mark, el otro día. A los dos nos causó la misma impresión. Salvo algunas obras, la mayoría era una bola de NADA. Aún tengo la imagen, por ejemplo, de un inodoro ocupando la sala principal. Es increíble como en nombre del arte contemporáneo se puede colocar en un pedestal y detrás de un vidrio algo que quién sabe qué diablos representa. Pienso en los artistas de mi tierra, pintores y escultores con trabajos dignos de ser compartidos por todo el mundo. Pero ahí está, flamante y absurdamente vacío un inodoro, en el centro de la exhibición. Un inodoro blanco, el trono del absurdo, lo que en efecto me ratifica que el arte contemporáneo está en la mierda.
11. Murió otro ecuatoriano por racismo
La madrugada del 9 de noviembre pasado una pandilla golpeó al ecuatoriano Marcelo Lucero en Patchogue, Long Island. Uno de los pandilleros sacó un arma cortopunzante y la clavó en el pecho de Lucero, matándolo instantáneamente. La presidenta del Consejo Municipal de Nueva York, Christine Quinn, señaló el lunes que la agresión al inmigrante ecuatoriano en Brooklyn fue un acto explícitamente xenófobo.
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12.- Luis
Mi nombre es Luis. Soy ecuatoriano, pero vivo en Murcia desde hace tres años. Estoy jodido. Este mes me quedé sin trabajo y ahora no puedo mandar plata a mi familia. Trabajaba como albañil. Mi puesto me duró más que a otros compañeros, despedidos porque la crisis aquí en España está cada día más fuerte, incluso ha llevado a algunas constructoras a la bancarrota. Chuta madre, niña, no sé qué hacer, estoy jodido, estoy jodido.
(Luis forma parte del récord histórico de 3,1 millones de desempleados con el que España cerró 2008, un millón más que un año antes, según el Ministerio de Trabajo en ese país. De esa cifra, 410.000 son inmigrantes como él, lo que significa que en el país hay más de 200.000 extranjeros sin trabajo más que un año atrás.)
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13.- Carla
Phoenix. 10: 30 am. Escribo este poema mientras viajo en un Greyhound camino a Albuquerque.
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Progreso
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Viajo en autobús
de Arizona
a Nuevo México.
Entre los pasajeros
varios migrantes latinos:
tres mexicanos
dos ecuatorianos
una peruana.

Escucho su conversación
desde mi asiento:
jornadas completas
de lunes a lunes
feriados, reemplazos
horas extras.

A lo lejos, veo pasar un tren de carga
cientos de vagones repletos de mercadería.
Uno de los migrantes se queda dormido.
A su lado, un hombre blanco
señala el tren con orgullo.
“Ahí viaja nuestra economía”, dice.
“Ese tren es el retrato de nuestro progreso”.
La frase retumba en mi cabeza.
El tipo ignora que su economía
también viaja en este autobús
Y que el retrato más humano del progreso
lo encarna el rostro
agotado y seco
del que duerme a su costado.
14. Agresión contra ecuatoriana en España
La dejaron semiinconsciente y malherida. A María José, una adolescente ecuatoriana de 13 años, la llevaron engañada hasta un descampado de Colmenarejo, un municipio localizado a unos 37 km de Madrid, para propinarle una brutal paliza.
“¡Mátala, mátala!”, las expresiones entre risas se oyen en un video difundido ayer por la cadena de televisión española Antena 3 TV. Las imágenes muestran cómo una joven española llamada Belén da patadas y puñetes, por todo el cuerpo, hasta en la cabeza, a otra menor que permanece tumbada en el suelo.
"Diario El Universo. 1 de Agosto de 2008"
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15.-Carla
Estoy en un Café de Valencia junto a dos amigos españoles, Viktor Gómez y Miguel Morata. Hablamos sobre la migración. Me dicen que en su país se encuentran sobre todo marroquíes, rumanos y latinoamericanos, de estos últimos, los ecuatorianos encabezan la lista. Viktor y Miguel son dos tipos sesudos y con un corazón muy grande. Hablamos sobre los casos de racismo. Se quedan callados por un momento cuando les pregunto como nos llaman a los ecuatorianos. Siento que también a ellos les duele todo lo que tienen que pasar los migrantes. Me cuentan que mis coterráneos, particularmente, son muy herméticos. Forman sus propios grupos y no se integran del todo a la sociedad española, pero no tienen la fama de mafiosos, a diferencia de otros grupos de migrantes. Me cuentan que hasta los gitanos les ponen mala cara, pues los ven como competencia en los trabajos informales y en el comercio. Ellos los llaman despectivamente pony-payos. Me cuentan que Valencia es una de las ciudades con más concentración de ecuatorianos. Incluso se encuentra una de las sedes de una de las organizaciones más fuertes de migrantes ecuatorianos. La Asociación Rumiñahui, cuya misión, según los voceros de la misma entidad, consiste en mejorar la calidad de vida del inmigrante ecuatoriano, partiendo de una primera acogida, la regularización de su situación legal en España y la entrega de toda la información necesaria en aspectos jurídicos y laborales. Además, pretende facilitar el acceso a la formación, sanidad, educación, vivienda, gracias a un trabajo coordinado con otras organizaciones sociales y sindicatos; y canalizar proyectos de cooperación al desarrollo con Ecuador, dirigidos a organizaciones y comunidades campesinas menos favorecidas con el objetivo de atender sus principales necesidades a través de la búsqueda de créditos a bajo interés, la creación de microempresas y pequeñas industrias que generen puestos de trabajo.

16.- Carla
Eran otras condiciones, es cierto. Yo necesitaba plata para la cámara de fotos. La fotografía es una de mis pasiones. Encontré trabajo en una de las pizzerías de la Gran Manzana. Bravo Pizza, en el Greeenwich Village, en pleno bajo Manhattan. Había aceptado el puesto de cajera, y en aquellos tiempos mi inglés estaba aún en proceso. Pero tuve los mejores compañeros. Mexicanos y ecuatorianos en su mayoría. Debía manejarme con números y nombre extraños. Qué sabía yo en aquel entonces que mushrooms significaba hongos. Y el precio final de la orden dependía precisamente de la cantidad y los tipos de ingredientes. Pero mis compañeros decidieron ayudarme marcando códigos sobre la caja. De manera que ni siquiera debía preocuparme en preguntar al cliente que contenía la caja. Mis colegas me la pasaban con algún código encima. Una x era tres dólares, ingredientes extras xx, y así por el estilo. Nunca olvidaré lo ingeniosos que eran con tal de ayudarnos. En más de una ocasión me metí en problemas por defenderlos, pero no me importaba. No toleraba que alguien les alzara la voz. No lo aguantaba.

17.- Octavio
No le voy a mentir. Yo también tenía ganas de irme a España, por necesidad, desde luego. Pero por una u otra cosa se ha ido postergando el intento. Yo creo que en el fondo es que yo mismo pongo pretextos para no irme. Yo aquí, en Quito, soy guía en las Pirámides de Cochasquí, y usted vio como yo les hablo a los que vienen de esta tierra y su historia. Yo soy en realidad administrador de empresas, pero terminé más bien por estos lados. Quien sabe y este era mi destino. Yo desde chiquito viajaba con mi papá a todos lados, incluso nos íbamos a Colombia porque él era comerciante. Pero cuando empecé a interesarme más y más por nuestra historia y nuestras culturas fue cuando estaba por allá por el sur, en la costa ecuatoriana. Me enamoré de las cerámicas de la cultura Valdivia, una de las más antiguas de América, de cómo los nativos representaban a la Venus, a la mujer. Luego vine acá a Quito. Y empecé a instruirme mucho. Por eso cuando vienen antropólogos o profesores yo les puedo responder con certeza. Y además el amor por las enseñanzas de nuestros antepasados. Usted ve como les explico a los gringos que los quitu caras tenían una tecnología avanzadísima, que hace miles de miles de años ya supieron determinar cuál era la verdadera mitad del mundo, allá en Catequilla. Qué misión geodésica francesa ni qué nada, los francesitos se equivocaron, nuestros nativos no. Ya ve como les explico que para mantener frescos los alimentos nuestros indígenas construían esa especie de refrigeradora natural, cuando ni siquiera había luz ni agua potable ni los inventos más básicos. Ya ven, les digo a los gringos, hace miles de años el runa construyó esta refrigeradora no frozz, con su sabiduría y lo que tenía al alcance. Los gringos se ríen, y toman fotografías, pero sé que en el fondo entienden lo que les hablo. Y cuando vienen los españoles acá, les hago pasar al museo etnográfico donde están un par de casas hechas de adobe y de cangahua, casas bajitas. Claro, ellos han de decir casas propias para pitufos. Pero yo les digo: no es que eran chiquitas por la estatura del indígena. No. La razón era que la casa y la familia era considerada como la base, y se tenía un respeto único para ese núcleo. Por eso, quien llegaba a casa, para entrar obligado tenía que agacharse y esa especie de beña, era un saludo de profundo respeto. En todo pensaba el runa, en todo.
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18.- Carla
Uno de los productos ecuatorianos que más he encontrado afuera es el banano. Sólo aquí, en Roma, ya he visto decenas de cajas Made in Ecuador en fruterías y kioscos. La gente los compra a un precio elevado. Y pensar que en Ecuador apenas cuesta centavos. No sé diga conseguir otras variedades. O no se encuentra o son consideradas frutas exóticas. ¡Ja! frutas exóticas lo que en mi casa comemos a diario: plátano seda, orito, maqueño verde, maqueño amarillo, maduro, barraganete, domínico, etc., etc., etc. Qué emoción ver en la mismísima capital italiana esos platanitos de mi tierra. Pero, por otro lado, me da rabia. Claro, sólo se ven las cajas de la empresa del magnate Álvaro Noboa. PREMIUM BANANAS, y abajo un sellote que dice Chiquita. Paked for and distributed by Chiquita International, Ltd. Bermuda. Product of Ecuador. Pero quiénes son los trabajadores que se sacan la madre cultivando, cuidando y cosechando los dichosos plátanos. ¿Cuánto ganan los trabajadores en la famosa empresa Chiquita?

19.- Tiempo de derrotas y victorias

(Tomado de “La Dama es una Trampa” de Galo Galarza)

“Yo había decidido regresar y eso era todo. Nada ni nadie podría detenerme. Todos los edificios me resultaban asfixiantes. El lugar donde trabajaba una jaula, una estrecha y mal iluminada jaula que debía compartir con otras fieras, tan desesperadas como yo, igual de hambrientas de libertad. Codiciosas y perversas unas, corruptas hasta la médula otras. Mis únicos escapes a la felicidad estaban en los ojos iluminados de mis hijos y en el cuerpo-nido de mi mujer. Pero aún con ellos la tensión subía muchas veces, cuando llegaba a mi casa derrotado, vacío, con unas ganas infinitas de destruir todo, de destruirme yo mismo. No podía ser el destierro únicamente la causa de mi desesperación. Ni la ciudad ni el trabajo ni la miseria humana de quienes me rodeaban. Eran los tiempos que me tocaba vivir. Era la marca indeleble de la derrota. Yo era uno de los que perdió la guerra, que duda cabía. Tuve más suerte que Gustavo, claro, quien hasta ahora está “desaparecido”, o que Juan Carlos, a quien mataron a garrotazos, o Francisco, que vive en la indigencia, o que Diego, quien de tanta angustia, perdió el juicio y ahora anda atrapado en alguna casa de reposo para dementes. Y menos suerte también y menos sinvergüencería que los Gorlitos y los Patricks, esos “yupisitos” criollos, quienes se asociaron con los asesinos de Juan Carlos, con los verdugos de Gustavo, con los explotadores de Francisco. Con los ganadores de la guerra, en definitiva. (…) Pero yo estaba dispuesto a regresar. Tenía que darle otra vez la cara a la vida. Había que regresar, era preciso regresar. No podía pasar más tiempo rumiando nostalgias, rompiéndome el alma con tanta miseria pues corría el riesgo de morir amargado, frustrado, desterrado, atrapado de insomnios y en mis maldiciones. Era necesario volver. Retomar la palabra perdida, recuperar el habla, recuperar la capacidad para expresar mis ideas, mis sueños, convertir otra vez la palabra en arma y con ella vengar la muerte, la indigencia, la locura de mis hermanos. Era preciso dejar de lado las comodidades temporales, las seguridades burguesas, el miedo. Sobre todo el miedo, el miedo propio y ajeno, el miedo de mi mujer, de mis hijos. El miedo al regreso, a lo desconocido o a lo conocidísimo. Y aquí me tiene, mi señor, firme, más firme que nunca para seguir en la pelea, aunque me maten”.

Paul Eluard

(Francia, 14 de diciembre de 1895- 18 de noviembre de 1952)
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Liberté

Un día como hoy nació el escritor francés Paul Eluard, cuyo verdadero nombre era Eugene Grindel. Enfermo de tuberculosis abandonó sus estudios para ser ingresado en un sanatorio en Suiza. Luego de vivir internado conoció a Gala, con quien posteriormente contrajo matrimonio y quien después lo abandonaría para convertirse en la mujer de Salvador Dalí.

En 1920 fundó la revista “Proverbe”, en la que colaboraron los dadaístas. Formó parte del equipo de la revista “Littérature” y se adhirió con sus amigos al dadaísmo.

Durante las décadas de los 20 y 30 se entregó a la experimentación poética y junto con Breton, Soupault y Aragón dio vida al movimiento surrealista, a partir de trabajos como “Morir de no morir” (1924), “Capital del dolor” (1926) y “Los ojos fértiles” (1936).

En 1928 fue incluido en el “Manifest Groc” firmado por Dalí, Gasch y Montanyá. Al año siguiente, visitó Cadaqués junto a su mujer e hija, invitado por Salvador Dalí.

En 1930, escribió en colaboración con André Breton “La Inmaculada Concepción”, un libro de poemas en prosa en el que imitan varias enfermedades mentales, en la vena del método paranoico-crítico de Dalí.

Durante la ocupación alemana permaneció en París, para convertirse, así, en uno de los escritores de la llamada “Resistencia”.

En 1938 comenzó a alejarse del surrealismo, mismo que a la postre se convirtió en una separación definitiva, al adherirse, en 1942, al Partido Comunista, en la clandestinidad.

Más tarde, influido por los efectos de la Guerra Civil Española (1036-39) y de la Segunda Guerra Mundial (1939-45) escribió poemas de contenido político como “Poesía y verdad” (1942) y “En la corte alemana” (1944), en los que regresó a las formas estilísticas tradicionales.

Murió de angina de pecho el 18 de noviembre de 1952. Su nombre aparece incluido por Bretón en su manifiesto y es considerado por éste como uno de los poetas franceses dignos de llamarse surrealistas.

Entre sus principales obras destacan “El deber y la inquietud” (1917), “Les animaux et leurs hommes” (1920) y “Las desdichas de los inmortales” (1922), “Morir de no morir” (1924), “Les dessous d”une vie ou la pyramide humaine” (1926).

Además “Capital del dolor” (1926), “La libertad o el amor” (1927), “La vía inmediata” (1932), “La rosa publica” (1934), “La evidencia poética” (1937) y “Curso natural” (1938).

Un poema de Cristina Peri Rossi


XVI

Ninguna palabra nunca
ningún discurso
-ni Freud, ni Martí-
sirvió para detener la mano
la máquina
del torturador.
Pero cuando una palabra escrita
en el margen en la página en la pared
sirve para aliviar el dolor de un torturado,
la literatura tiene sentido.

De el Estado del Exilio (State of Exile), City Ligts Books, San Francisco, 2008

martes, enero 13, 2009

Sigue la matanza en Gaza, y un texto de José Saramago


El número de víctimas en la operación militar israelí 'Plomo Fundido' en la Franja de Gaza supera ya los 900 muertos, mientras que el de heridos asciende a más de 3.800, de los cuales el 42 por ciento son mujeres y niños, sin que por el momento nada apunte a un fin inmediato del conflicto.

A continuación comparto con ustedes un texto que lo escribió ayer, en su bitácora, el escritor portugués, y premio Nobel, José Saramago, y con el que estoy totalmente de acuerdo. El texto se llama Imaginemos y se lo dedico a aquellas personas que, por ser supuestamente "realistas", dicen que es mejor no pensar en lo que pasa en Medio Oriente pues no podemos hacer nada. Me da rabia y pena con ellos pues aunque yo, como ciudadana común y silvestre no pueda hacer nada desde acá, y que -estoy conciente- con un escrito mío no se va a parar la masacre en Gaza, no puedo dejar de sentir y rechazar la masacre que el Estado de Israel está cometiendo ahora mismo. Ya no hay límite en ello, lo que está ocurriendo es totalmente repudiable. Y los que "podrían" hacer o interceder para detener esta masacre no lo han hecho, por cobardía e intereses. Pero no por eso el mundo es ciego ni mudo. Y el rechazo es cada vez más visible. Es fácil desconectarse de todo porque estamos lejos y no podemos cambiar esa realidad. Pero se trata de una cuestión de conciencia. Y si se procede de esa forma tan apática de decir: pero es que manifestándonos no cambiará nada, me parece que nos vuelve, de una u otra forma, en cómplices. No se puede ser híbrido. No se puede ser tan tibio e inhumano. En fin. Aquí el texto, lo acompaño con un par de fotos que son dolorosas, y que las coloco porque aunque quisieramos ver otras cosas, ESO es lo que está pasando.

Imaginemos

Enero 12, 2009 by José Saramago

Imaginemos que, en los años treinta, cuando los nazis iniciaron su caza a los judíos, el pueblo alemán hubiera bajado a la calle, en grandiosas manifestaciones que quedarían en la Historia, exigiéndole a su gobierno el final de la persecución y la promulgación de leyes que protegiesen a todas y cada una de las minorías, ya fueran de judíos, de comunistas, de gitanos o de homosexuales. Imaginemos que, apoyando esa digna y valiente acción de los hombres y mujeres del país de Goethe, los pueblos de Europa desfilaran por las avenidas y plazas de sus ciudades y unieran sus voces al coro de las protestas levantado en Berlín, en Munich, en Colonia, en Francfort. Ya sabemos que nada de esto sucedió ni podría haber sucedido. Por indiferencia, apatía, por complicidad táctica o manifiesta con Hitler, el pueblo alemán, salvo alguna rarísima excepción, no dio un paso, no hizo un gesto, no dijo una palabra para salvar a quienes iban a ser carne de campo de concentración y de horno crematorio, y, en el resto de Europa, por una razón u otra (por ejemplo, los fascismos nacientes), una asumida connivencia con los verdugos nazis mantendría el orden o castigaría cualquier veleidad de protesta.

Hoy es diferente. Tenemos libertad de expresión, libertad de manifestación y no sé cuantas libertades más. Podemos salir a la calle miles o millones que nuestra seguridad siempre estará asegurada por las constituciones que nos rigen, podemos exigir el final de los sufrimientos de Gaza o la restitución al pueblo palestino de su soberanía y la reparación de los daños morales y materiales sufridos a lo largo de sesenta años, sin mayores consecuencias que los insultos y las provocaciones de la propaganda israelí. Las imaginadas manifestaciones de los años treinta serían reprimidas con violencia, en algún caso con ferocidad, las nuestras, como mucho, contarán con la indulgencia de los medios de comunicación social y luego entrarán en acción los mecanismos del olvido. El nazismo alemán no daría un paso atrás y todo acabaría igual a lo que luego iba a ser y la Historia ha registrado. Por su parte, el ejército israelí, ése que el filósofo Yeshayahu Leibowitz, en 1982, acusó de tener una mentalidad “judeo-nazi”, sigue fielmente, cumpliendo órdenes de sus sucesivos gobiernos y comandos, las doctrinas genocidas de quienes torturaron, gasearon y quemaron a sus antepasados. Podría decirse incluso que en algunos aspectos los discípulos adelantaron a los maestros. En cuanto a nosotros, seguiremos manifestándonos.

lunes, enero 12, 2009

Marc y el policía, by José Sbarra

Vuelvo a compartir uno de los fragmentos del libro Marc, la sucia rata del ingenioso escritor argentino José Sbarra. A continuación uno de mis diálogos favoritos entre Marc "la sucia rata" y el policía.
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MARC Y EL POLICÍA
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-Marc, sucia rata, ese brillo extraño que veo en sus ojos me confirma que usted se ha drogado.
-Oficial, me decepciona, usted dice "este joven se ha drogado", y cierra su mente como si fuera una caja metálica.
-O sea que es verdad. Efectivamente es adicto a las drogas.
-Todos somos adictos a algo en este país. Usted es adicto a su uniforme. Sin él se siente nada. Tiene que aprender a controlarse, oficial, si no algún día va a morir de sobre dosis.
-¿Qué dice?
-Sobredosis de uniforme, oficial, se han dado casos terribles.

CREATURA Nº 35 (ANIVERSARIO)

Sigo sin internet en casa. Espero que para la próxima semana ya pueda actualizar regularmente mi bitácora. Por lo pronto, contarles que el fin de semana fue totalmente renovador. Estuve en las pirámides de Cochasquí, a casi una hora de Kitu. Cochasquí está a 3100 metros de altura y en el se encuentran 37 pirámides truncas hechas de cangahua (material volcánico), parte del asentamiento del pueblo quitu-cara, donde habitaba Quilago. Madrugamos con mi madre y nos fuimos allá, con un paisaje que nunca deja de soprendernos. Aproveché para investigar algunas cosas que necesitaba. Y regresé con más información de la que pensé. Pudimos conversar con Virgilio uno de los habitantes de la zona y gran conocedor de las plantas medicinales. Además conocimos a Octavio Herrera, nuevo amigo. Él fue quien nos habló sobre el origen de la fanesca, plato típico de mi tierra y de los rituales de fertilidad que se hacían en la pirámide numero 14, la de rampa más larga. Estuve entre pumamaquis, árbol típico del paramo, que significa mano de puma, y entre animales andinos como llamas y vicuñas.

En fin, quiero empezar la semana felicitando a mis amigos del fanzine CREATURA, y a todos los que de alguna forma colaboran con él. Hace poco cumplieron tres años, y desde acá lo celebro por todo lo alto. Sabemos que es un fanzine 100% independiente y gratuito. Sus contenidos son diversos y estos chicos siempre le están dando vueltas a las nuevas ideas. Yo tuve la suerte de conocer a varios de ellos en la ciudad donde se mueve todo este proyecto: Illescas- Toledo (España). Y debo sacarme el sombrero ante esa pesonita que a pesar de tiempos de vacas flacas hace todo lo posible por enviar a mucha gente este fanzine, que -como en mi caso- debe cruzar el océano.

El CREATURA 35 viene con un especial de aniversario (La portada a cargo de Julio, me encantaaa!) y en él se pueden encontrar colaboraciones de David González, José Ángel Barrueco, Lucía Bosca, Gesús Bonilla, Mario Crespo, Carlos Salem, entre otros; y por suepuesto os creaturos de siempre.

Muchas Gacias Kebran, amigo.

Larga Vida al CREATURA

miércoles, enero 07, 2009

El arco en mis pies

fragmento


En su momento fui una niña de pies lozanos. Hoy los tengo duros y con callos. Por lo tanto más bellos. Callos preciosos que se han ido tallando a lo largo del camino. El piso, la tierra, el cemento, las rocas, todo talla al pie. Todo lo esculpe, le da otra forma y textura. Identidad. Mis pies son arqueados, como arqueado es el refugio de una flecha. Sin embargo la flecha es también un arma para cazar. Mis pies son armas que se esconden tras la imagen de un arco elegante. El peligro para mi presa está en mis pies, pero no son trampa ni impostura. La presa los observa y sabe que puede morir atravesado por mis uñas. Pero nadie obliga a la presa, es esta quien decide si vale la pena morir.

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De Diario de una viajera andina. (inédito)
foto by Mark Álvarez