miércoles, diciembre 31, 2008

2008

Esta es la última página del 2008 en mi cuaderno virtual. Mientras escribo, siento lo mismo que cuando estoy a punto de acabar uno de mis diarios o libros de viaje. Mil imágenes atropellándose en mi mente, flashbacks de sucesos que me marcaron. Nombres, rostros, pueblos, sonidos, olores... Es normal, todo lo que está a punto de acabar genera vértigo. Por eso siempre me ha gustado el tema de los rituales en todas las culturas, por su característica en común: la ilusión de que todo vuelve a comenzar.

Este año ha sido muy extraño para mí, y es eso lo que lo ha hecho especial. Me han pasado cosas con las que alguna vez soñé intensamente y otras que rebasaron mis expectativas. Gente que me tomó por sorpresa. Y aunque eso también genera vértigo, no deja de encantarme. Bendito 2008. Cuánta entrega en este año. Todo -o casi todo- lo he hecho corazonando. Y eso ya me deja satisfecha.Para ser sincera este año empecé tambaleando. Me sucedieron cosas con las que me tocó lidiar, pruebas muy duras que estuve dispuesta a enfrentar. Hubo momentos de depresión muy fuerte, depresión mixta como decía mi psicoterapeuta. Época de litio y psicodramas. Subidas y bajones constantes. De polo a polo. Época de gorriones que sólo cantaban en mi cabeza. Pero también época en la que aprendí a afilar mejor mis dedos, sola. Nunca dejes de escribir, me decía mi doctor. El mismo doctor que acabó tratando también a Carlos Luis: el niño velado; el inmortal exiliado en la tierra; el que fermentaba higado y promesas; el que lleva un cuviví dormido en el pecho; el que me escribió poemas y cartas que aún conservo al pie de mi cama.

Recuerdo cuando el doctor me dijo riéndose: -Estás loca Carla y yo no quiero curarte, dejarías de ser tú-. Entonces volví a mi casa, entré en mi habitación, fui hacia el espejo, abrí la boca y pude ver los ángeles y las bestias que en mí habitaban. Supe entonces que era una mujer fragmentada y decidí completarme en el camino. Decidí salvarme a mi manera. Entonces seguí afilando mis dedos y la pluma no paraba. Ahora recuerdo que fue mi Carta de una presunta loca que anda suelta el texto gracias al cual muchos de los que ahora son mis buenos amigos llegaron a contactar conmigo. Alfonso Xen Rabanal, El Kebran, Julio Vegas, Dani, Luis Miguel Rabanal y desde luego Uberto Stabile. Aparecieron como lobos nocturnos, vinieron para hacerme compañía. Yo los escuchaba desde mi Kitu andino y ellos al otro lado del mundo, en una España que para entonces me parecía tan lejana. Pero la lista de compañeros de senda aumentaba: David González, José Ángel Barrueco, David Murders, Adolfo González, Ángel Petisme.
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José Ángel, Kebran, Mario, Carla.
Madrid

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Clausura del Concurso de Cortometrajes "Ciudad de Punta Umbría"

Con Uberto Stabile.
Huelva
Con David Mardaras.
Bilbao

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Más tarde Viktor Gómez, Mario Crespo, David Refoyo, Lluís Pons Mora, Iñaki Estévez, Vicente Muñoz Álvarez, Déborah Vukusic, Lucía Boscá, Jesús Ge. Y de manera curiosa mi querida Alicia Martínez, Pepe Pereza y Pablo G. Bao. Además de tantos y tantos buenos y constantes nombres que a diario dejan su huella en esta tierra firme. Quién iba a decir que este mismo año iba a poder conocer a muchos de ellos en persona, compartirles todo lo que hasta entonces únicamente lo habían leído.
III Recital de Poesía en los Bares.
Illescas (Toledo)

Con Pepe Pereza y Patxi Irurzun, Pamplona

Con Iñaki Estévez, San Sebastián
Con Alicia Martínez. Cafe El Dorado.Valencia
Ali, Carla, Viktor, Eddie.
Valencia

Generoso 2008 que me permitió meterme nuevamente de lleno en mi danza. TULLPUCUNA es sentimiento, por eso aunque bailásemos a oscuras la gente podría ver nuestras sonrisas. Este grupo de ñaños y ñañas me ha dejado experiencias inolvidables.
Y mi madre allí, junto a nostros, bailarina, directora, pero sobretodo madre. Nuestra mama Tullpu como le decimos, siendo referente de nuestra wuarmi fuerte y luchadora. Zapatear en tarima o en tierrita con ella ha sido una experiencia única.
Y ha sido gracias a la danza que he conocido otra gente maravillosa como Javier, mi querido Taruka, quién sino él para hablarme con tanto amor de la yumbada de Cotocollao, de compartir conmigo el fueguito sagrado en el útero verde que guardan nuestros cerritos. Quién sino para entregarme las semillas de San Pedro y las hojitas de coca. Por eso era a él a quien debía entregar el encargo que el taita del norte envió con el mensaje después de la ceremonia de peyote al interior del tepee. Yupaichani mashi Taruka.
Con mi coreógrafa y maestra de danza Fernanda Benavides

Danzando en el pow wow con mujeres nativas del norte.
Lake Capote_ Colorado

Por otro lado, mi documental ha rodado por muchas ciudades y eso me tiene contenta. Un par de copias fueron suficientes para que llegue a verlo gente de América y Europa. Se ha proyectado en Festivales, Cafés, bares, cárceles, etc. Todavía me cuesta creer que con un bolsillo prácticamente vacío que fue el presupuesto para la realización, se haya conseguido mi objetivo. Contar una historia. Mostrar ciertas realidades a través de la vida de mi querido Jaime Guevara. Romper el tabú del anarquismo. Desempolvar algunos nombres como el de León Febres Cordero que, paradójicamente, este año murió y se lo pretendió casi casi canonizar, mostrando un hombre poco menos que santo, cuando sabemos que a orden suya se cometieron tantas atrocidades en Ecuador.
Conversando con Miguel Morata (dueño de la Librería Primado) antes de la proyección.
Café El Dorado. Valencia
Este año finalmente me gradué. Mi tesis sacudió mi Facultad. Héctor, amigo y director de tesis, fue otro de los pilares en mi conocimiento. A él le debo mucho de lo que ahora conozco y soy. Frontal como pocos. Objetivo, práctico, leal. El whisky no es lo mismo sin nuestras conversaciones sobre Faulkner o Bauman, sobre doña Chavela o su amada y odiada Colombia y el campo donde su abuela solía hablar con las vacas. Me alegra que un maestro al que respeto y admiro haya creído en mí. Nos embarcamos en un proyecto que para muchos era un desafío, y así fue. Mi propuesta incomodó a más de uno en mi Facultad, pero al final hubo resultados. No fue sólo el título de mejor graduada lo que me lleno de satisfacción, sino escuchar al rector reconocer que esta muchacha de "sangre caliente" actuó según sus convicciones, con seriedad, y que no estaba errada al exigir una verdadera academia. Sólo quería una educación de verdad. Al final una fiesta que reunió gente a la que no había visto por años. Una gran reunión para re-conocernos. Amigas de la infancia, del colegio, de la universidad. Amigos con los que compartí proyectos, profesores, padrinos, familia... una locura.

La siguiente mitad del año fue una larga y maravillosa experiencia. Una aventura que empezó a finales de julio. Un largo viaje en el que muchos de ustedes me han acompañado. He perdido la cuenta de las horas, días, semanas, meses que viajé. En cuántas camas, buses, estaciones, hostales, bosques, sleppings, montañas, desiertos, he dormido. Días en los que no he tenido nada que llevarme a la boca y otros en los que me he atragantado de tanto comer. He bebido agua, vino, vodka, ron, cerveza, whisky, aguardiente, benedictino, tequila, sidra... He recorrido a paso firme tantos pueblos, ciudades, desiertos, playas, fronteras. Los Ángeles-San Pedro-Isla Bonita-Phoenix-Fountain Hills-Arizona en llamas-
Pueblo Fantasma. Arizona

Ruta 66- Gallup-Albuquerque-Santa Fe-Taos -y demás pueblos nativos de Nuévo México-navajos-lakotas-cherokees-
Historic Route 66.
Albuquerque-Nuevo México
Con artesanas de Guatemala.
Santa Fe_Nuevo México
Rio Grande. Taos_ Nuevo México

San Francisco (baby, please don't go)- Beat spirits, Durango y sus ánimas perdidas-Lake Capote-Colorado y el pow wow con sage, Kathy y Michael Joseph.....aire-tierra-fuego-agua.....
Blues heart, Norh Beach. San Francisco
City Lights Bookstore

Cantando en Specs, Bruce al piano. SF

A cruzar el océano. Madrid-Huelva-Punta Umbría-Portugal-Moguer-Sevilla-Illescas-Logroño-Pamplona-Bilbao-San Sebastián-Irún-Francia- Zaragoza-
Madrid

Casela Velha, Portugal

Iglesia del Pilar. Zaragoza
Y de vuelta a Andalucía- y de vuelta pa Madrid- y en seguida a Valencia... y luego a Barce.... (parada)... Roma, 5 en punto de la tarde en la Fontana di Trevi con Beñat Arginzoniz, caballero vasco, arcángel de los mutilados. Nos esperaba Ciccio con la guitarra.
Con Beñat. Fontana di Trevi_ Roma
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"Noi la crisi non la pagiamo" Manifestazzione, Roma

La tumbas de Charles Bukowski, DH.Lawrence, Shelley, Juan Ramón Jiménez, Gramsci, Gregory Corso, entre tantos otros, delante de los cuales pude leer mis versos en un silencio que era un privilegio.
Gregory Corso´s tumb. Roma

El 2008 me deja muchos personajes para mis historias: Nancy Red Star, Sage, el viejo Lui, Lyon, el místico, Linda King, Ferlinggethi, el judío bohemio, Rodha, el muchacho detrás del fuego, en el teppe, Moona, Amu, Jessica, Bob, Ali Mongo, Momo, Shery, Jack hat, Laura, Conrado, el par de viejos artistas con los que recorrí los bares del casco viejo de Bilbao, etc, etc, etc...
Con Jack 'Hat' en el Bar Vesuvio (el favorito de Kerouac).
San Francisco
Con mi querido Lyon. SF
Bilbao
Los amigos que siempre están: Freddy Castellanos, mi cholito bello, desde su Huankayok. David Cavalcante desde su Recife amado. Y cuatro grandes amigos a los extraño mucho a pesar de que ya el lazo que existe es muy fuerte: los poetas Jack Hirschmann, Agneta Falk, Laura Zanetti y Neelie Chercovski, compañeros, consejeros, camaradas del verbo.

Carla, Laura, Aggie, JackNeeli, Carla, Jack
Afuera de Caffe Trieste
Y Mark Álvarez, claro que sí, amigo-cómplice-amante. El hombre de la boina, el filósofo detrás del disfraz, 2189, my sweetie pig, my baby-baby, my old horse. Viejo compañero del camino. Lobo solitario en las calles de San Francisco. Toca su armónica y me canta algún blues. Me imagina sentada con mis tacones o mis alpargatas, his wild woman of the wunago, escribiendo mientras los espero en el Caffe Trieste. Esta historia es demasiado. Es nuestra historia sacada de alguna película en blanco y negro. Conocerlo este año ha sido determinante en mi vida. Cuántas lecciones de ser humano me ha mostrado sin necesidad de demostrar nada. Mark, espía de la noche. Bala perdida en el laberinto de mi boca.
Con Mark en el Vesuvio. SF

¿Cuántos nos dejaron este año? Mikel Laboa se fue a las cinco en punto de la madrugada dejando a los pájaros desorientados. Paul Newman. Chet Baker. Betti Page. Nombres que de alguna forma nos hemos enterado. Pero también se han ido los otros, los que se fueron engrosando las listas de los que terminan cubiertos con sábanas blancas en el Medio Oriente. O de los que siguen desintegrándose por falta de alimento en África, en América Latina o en cualquier jodido lugar en el que las condiciones son salvajemente inequitativas. El clima cada vez se nos rebela más. Pachamama nos sacude para que reaccionemos.

Celebro que en mi familia todos siguen vivos. Todos con sus manos abiertas y con sus pies caminando sus respectivos caminos. Amo todo lo que son y me han enseñado. Amo mi tierra, mis tradiciones y costumbres. Amo a mi padre que sigue silbando a su manera y mi hermana que sigue siendo la única que entiende ese código común entre las dos. Nuevos niños han nacido y están por nacer. La abuela sigue oyendo voces, quizá los mismos gorriones que sólo cantaban en mi cabeza. Pero es feliz cuando su nieta le cuenta que estuvo en lugares que a ella le resultan imposibles, sólo permitidos en sueños.

Sí, no me quejo, este ha sido un buen año. Estoy cargada y recargada de ideas y proyectos y sueños y propósitos. De alguna forma ya he asimilado el precio que debe pagar el viajero o el loco por vivir cosas que para otros serían impensables. Estoy tranquila. Hoy iré a despedir el año viejo y a recibir el 2009 al pie del Lago San Pablo. Con un paisaje que sellará un ciclo. Estaré entre montañas y amaneceré frente a un volcán, frente al taita Imbabura. Y nuevamente estarán presentes los rituales, la ilusión de un nuevo comienzo. Comeré las doce uvas, me pondré un panty amarillo o rojo, escribiré mis propósitos y a las doce en punto de la noche quemaremos el monigote del año viejo, y bailaremos hasta el amanecer, y extrañaré a más de uno, seguro.

Termino este año deseándoles todo lo mejor para el 2009, retos, desafíos, pasión, salud, y convicción. No dejen castrar sus ideales por nadie, mucho menos por ustedes . Sólo resta decir una frase en quichua que a donde iba la enseñaba a la gente buena, a la que no se rinde: YUPAICHANI MASHI KUNA, GRACIAS COMPAÑEROS DEL CAMINO.
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(subiré más fotos en cuanto pueda)

martes, diciembre 30, 2008

Israel Inaudito

Samar es una niña palestina a la que conocí hace dos años. La fotografía la tomé en Washington D.F. cuando miles de personas nos movilizamos hasta la casa blanca para rechazar los ataques de Israel sobre el pueblo palestino, que -con la beña del gobierno de George W. Bush- se habían intensificado. Estoy segura de que Samar entiende mejor que muchos de nosotros el valor de la vida. Cómo no hacerlo si la probabilidad de perder un familiar o un amigo a diario era altísima. Imagino que ahora ella estará a salvo. Pero no he podido dormir. Tengo su imagen grabada en mi cabeza, como si en ella se condensaran todos los rostros de los niños que mientras escribo estas líneas están muriendo, reventados la sonrisa en la franja de Gaza. Una sonrisa que nunca ha podido ser plena. ¿Cómo se puede sonreir con el miedo respirándote en la nuca?

Samar, se llama Samar. Igual que una de las 5 hermanas Balusha que murieron bombardeadas hace algunas horas. Qué impotencia. Qué rabia. Qué dolor. Veo el rostro hundido del padre mientras sujeta a uno de los cuerpecitos. No cabe en mi cabeza, creo que nunca entenderé. Es una cobardía e infamia la del Estado de Israel. El número de muertos en el último ataque (el más sangriento lanzada por Israel sobre Gaza desde la guerra de 1967) se acerca a la cifra de 350, y hay además alrededor de 1.500 heridos. Según el coordinador de Naciones Unidas para Asuntos Humanitarios, John Holmes, al menos 62 de los fallecidos son mujeres y niños. De los líderes de Hamás no queda ni rastro; se refugian en sus escondites temerosos de que Israel emprenda una nueva campaña de asesinatos selectivos como hiciera en el pasado.

Mientras, los islamistas palestinos siguen lanzando cohetes sobre territorio israelí, la razón que esgrime Israel para justificar su ofensiva. Dos israelíes murieron y varios resultaron heridos en la noche del lunes tras varios de estos ataques. Pero es claro que Palestina no tiene ejército y las ofensivas por parte de Israel acaban siendo verdaderas masacres. Para el pueblo palestino la guerra parece ser una pesadilla sin opción a despertar.

Fue mucha la gente de Medio Oriente a la que conocí, entrevisté y con la que compartí hace dos años en tierras del norte. Escuché sus historias durante horas, y la de uno que otro judío que condenaba la brutalidad que se llevaban a cabo en Israel. Acompañé sus largas marchas en el aniversario de la Intifada. Y me enfrenté en más de una ocasión con la policía por defender a unas mujeres musulmanas y por negarme a entregar mi material filmado. Guardo como un tesoro el pañuelo palestino similar al que lleva Samar en la foto, el mismo que Tashi me regaló. Puedo decir con certeza que esa gente entiende la vida de otra manera. Me siento afectada, muy afectada. Y mientras lloro me siento estúpidamente impotente. Pero no puedo evitarlo, lo que está pasando es inaudito, jodidamente inaudito.

lunes, diciembre 29, 2008

Entre cuerdas libertarias, por Mario Crespo

El realizador zamorano Mario Crespo, colega y amigo con el que tuve la oportunidad de compartir buenas charlas, cervezas y una que otra cancioncilla de flamenco mientras caminábamos por las calles de Madrid con otros amigos (JAB y su gallada), ha conseguido finalmente ver mi documental (el proyector de Mario andaba jodido), y ha escrito en su bitácora algo al respecto.

Sé que Mario anda disfrutando de unas merecidas vacaciones por su tierra, y que en marzo empezará un nuevo proyecto con las cámaras. Gracias Mario, y todo lo mejor en ese nuevo corto del que ya nos irás contando.


Entre cuerdas libertarias, por Mario Crespo

Anarquismo. La vida de Jaime Guevara. No, yo tampoco sabía quien era Jaime Guevara antes de ver este documental. Ahora que lo he visto me parece una persona con bastante que decir, con palabras sobre las que reflexionar, con experiencia, casi con historia. Anarquismo. Canciones, anécdotas, entrevistas. Pinceladas de la vida de Jaime, de sus momentos, de sus sucesos. Un documental con una narración peculiar a través de la cual, en sus escasos treinta minutos de metraje, te puedes informar y documentar sobre la vida de este cantautor ecuatoriano que siempre buscó la libertad común, aún arriesgando la suya propia
, y la de su guitarra.

Carla Badillo, guionista y directora, me hizo entrega de una copia del documental durante su stage por Madrid y otras partes de España, pero hasta ayer no había podido verlo, debido a un problema técnico con mis reproductores. A destacar: el montaje y la voz en off, que son de diez.
Enhorabuena, Carla.

Para seguir su blog El Viento que Agita la Cebada, pisar firme aquí

viernes, diciembre 26, 2008

Miller's day

(Nueva York, 26 de diciembre 1891- California, 7 de junio de 1980)

Cristo nació un 25 de diciembre. Henry Miller un 26. Debo admitir que me gusta esa proximidad de fechas entre estos dos personajes. Esa sugerente provocación entre lo sacro y lo erótico. Después de todo -y guardando sus distancias- ambos fueron visionarios, valientes y frontales. Desafiándo las costumbres, ideas e instituciones de su época. Creo que a Miller tampoco le disgustaba esa aproximación. Pues durante años creyó que había nacido treinta minutos pasada la medianoche, y lamentó la tardanza de su madre. "Siempre me pareció que estaba destinado a ser el tipo de persona en virtud de haber nacido el 25 de diciembre. Almirante Dewey nació en ese día [*Miller se equivoca], y de igual manera fue Jesucristo ... y Krishnamurti, por lo que sé. En cualquier caso, ese es el tipo de chico que iba a ser". Ese retraso, a su juicio, alteró la configuración de su destino astrológico. Después de esta oportunidad perdida, Henry no veía ninguna razón para moverse del vientre de su madre, al que él llamaba paraíso, y en el que según decía: tenía todo, excepto amigos.

"Les tomó algún tiempo sacarme del útero. Puedo entender eso perfectamente. ¿Por qué mudarme? ¿Por qué salir de un lugar cálido, y agradable, un acogedor refugio en el que todo se me ofrecía gratis?" (Trópico de Capricornio, p. 10).

Aun así, a la edad de 33, Cristo y Miller fueron acusados de blasfemos y posteriormente crucificados. Cristo por unos borregos persuadidos por los príncipes romanos y Miller por una sociedad hipócrita y pacata. Efectivamente, a los 33 Mr. Henry sacó su primera y maravillosa novela Trópico de Cáncer y las críticas y el espanto no se hicieron esperar. La obra fue censurada en Estados Unidos y sólo fue publicado muchos años después.

Sin embargo Miller siempre consideró su obra capital El coloso de Marusi, escrita en 1941, tras un viaje a Grecia, invitado por su admirado amigo Lawrence Durrell, otro marginal de las letras, y cuya relación quedó expresada en su cuantiosa correspondencia con el escritor británico.

Miller fue amante de mi queridísima Anaïs Nin, escritora y bailarina que también exploró los límites de la experiencia sexual. Fue ella quien financió el primero de sus Trópicos, y fue a ella a quien dedicó su novela Primavera Negra.

Después de sus años de bohemia parisiense Miller se estableció en California, primero en Big Sur y luego en Palisades, donde murió. En esos años de declinación escribió Crucifixión Rosada, una trilogía integrada por Sexus (1949), Nexus (1953) y Plexus (1960). Cuando al final de la II Guerra Mundial, en Francia se intentó prohibir Sexus, se provocó un verdadero escándalo. Y se formó un comité de defensa de Henry Miller encabezado por Maurice Nadeau y con al participación de intelectuales tan destacados como André Guide, Sartre, Bretón, Eluard y Camus, entre muchos otros.

Miller es uno de mis escritores favoritos. Su rechazo a la sociedad de consumo -a la cual calificó de "pesadilla refrigerada", añadido a su emancipación verbal, le coloca entre los que iniciaron la revolución moral del siglo veinte. En su obra hay un alto porcentaje de autobiografía -él llamó a sus libros "documentos"- de arrebato lírico, de crítica del mundo moderno y sobretodo de actitud vitalista, intelectual (no pretenciosa) y sensorial.

Anarquista literario. Fuerte y apasionado. Mordaz y con una visión clara de lo que quería en la vida. Lo primero que leí de él fue su su Trópico de Cáncer, le siguió Trópico de Capricornio. Y pude leer luego de ello un prólogo que él escribió para el libro El deber de la desobediencia Civil de Thoreau. En adelante, devoraba todo lo que podía de Mr. Henry. Y me reía de lo que podían creer los puristas o algunas feministas que renegaban de los escritos de este "misógino". Yo lo consideraba uno de los grandes, precisamente por estar entre los de abajo. Cuando leía la trilogía completa, me di cuenta que las blasfemías eran contra él y no al contrario como se lo acusaba.

Me gusta su estilo, su visión, sus gustos. Cuando hace un par de años caminaba por las calles de su natal Nueva York, pensaba una vez más en que debía haberlo conocido. Imaginaba que me cruzaba con él en algún Café del Greenwich Village, luego de salir de mi turno en Bravo Pizza (paradójicamente mi jefe, Marcello, se parecía mucho a Miller) y de tomar mi mochila, mi cámara y mi diario para sentarme a escribir en algún lugar del bajo Manhattan. Entonces me quedaría fascinada con su lucidez arrolladora. Creo que de habernos conocido (es decir de haber yo nacido antes o él después.. nos habríamos llevado muy bien. Por eso me gustó cuando Pablo G. Bao dijo: Me recuerdas a la Nin. Creo que tú y el otro Henry (Miller) habríais hecho buenas migas).

Cuando Jack me contaba algunas historias de Miller, me pareció que me hablaba de un hombre extremadamente tierno y con un sentido del humor fascinante.

En este último viaje que realicé, encontré algunos libros de Miller.Todos están en inglés, lo cual me gusta, pues leerlo en su idioma, con sus propias expresiones, es un valor agregado. Dos de ellos fueron comprados en una librería de viejos y el otro fue tomado prestado de por vida y sin previo aviso de una Hostal en la ruta 66, en Nuevo México, (el otro libro que tomé prestado fue una magnífica biografía de Celine. A decir verdad rescaté ambos libros de una oscura y húmeda esquina en la que nadie se detenía ni siquiera para mirarlos). Se trata de Remember to remember (que incluye fotografías, pinturas y documentos de Miller), Nights of love and laughter (con una introducción del genial Kenneth Rexroth) y una joyita: Dear, Dear Brenda: las cartas de amor de Henry Miller a Brenda Venus, esta última se considera el último libro de Miller. Fue publicado luego de su muerte y con una introducción de Lawrence Durrell. Hay más de una razón por la que este libro me encanta. A través de la correspondencia el lector es testigo de la relación amorosa que a sus 84 años Miller empieza con la joven Brenda Venus. De todos estos libros hablaré en su momento. Hoy me limito a brindar por su legado. ¡A tu salud, my dear, dear Henry!

jueves, diciembre 25, 2008

De Jessica y mi regreso a la infancia

Antes de entrar a los carritos chocones

Esta navidad me he divertido al máximo. Como saben, este año decidimos apadrinar a Jessica, una niña que a los 5 años fue abandonada por su madre y que a su padre nunca lo conoció. Ahora tiene 8 y vive en un orfanato en el que llegamos por primera vez -mi madre y yo- el pasado primero de junio (día del niño), junto a mi grupo de danza, para bailar y regalarles unas cuantas sonrisas a esos pequeños. Jessica ha pasado estas fechas con nosotros y nos hemos encariñado con ella. Es una niña que a pesar de todo no deja de sonreir. Ella misma me decía hoy luego de almorzar: ¿Carlita, por qué será que yo nunca lloro?. Estos días me he dedicado a ella y me ha llenado de una forma impresionante, me ha regalado mucho con su inocencia e inteligencia sorprendente.

Es muy buena para las matemáticas. Canta y baila con una habilidad única, y afirma que es a la música a lo que quiere dedicarse de grande. Es muy dulce, respetuosa, generosa y come todo (requisitos para que un niño me gane). Hoy la llevamos a dar un par de vueltas y a tomar helados. Había cosas tan "cotidianas" para muchos que ella nunca había hecho, como subir por unas escaleras eléctricas o bajar en un ascensor. Para ella era todo un descubrimiento.

Por otro lado, lo que en principio hacíamos por Jessi, se convirtió en una tarde en la que los niños fuimos: mis padres, mi hermana y yo. Sobretodo yo, que luego de que tuvimos la idea de llevarla al play zone, la que acabó jugando más fui yo.
El muchacho que ven en la fotografía es Luigi, uno de los que trabajan en la zona de juego. y que acabó convirtiéndose en otro padrino de Jessica, pues cuando se nos acabó el saldo de la tarjeta, él nos la recargó gratis.
Luigi me contó que sabe lo que se siente ver sonreir a un niño de esa forma. Él colabora en una fundación de niños con cáncer. Todo empezó a raiz de que conoció a su novia quien tenía leucemia y al final se recuperó. Pero los dos siguen su vínculo ayudando a los niños de esa fundación. Le expliqué el caso de Jessica y entonces nos permitió jugar con ella todo el tiempo. Ella lo disfrutó al máximo. Y nosotros ni hablar. Mi hermana en las máquinas. Mis padres en el pin ball. Y yo llegué a montarme en uno de esos toros mecánicos que dan vueltas, convertida en toda una vaquera. No me importó que estuviese con vestido o se me rompieran las leggins. Me saqué las botas y las medias, me puse el sombrero... y entré al ruedo. No se imaginan cuanta gente hubo alrededor, atraídos por los gritos que lanzaba. Qué manera de jugar.

Mis padres en el pin ball

Mi hermana y mi mamá en acción, al lado la pequeña Jessi

yiiiijahhh....

Blue Christmas- Elvis Presley

Hoy en la mañana recordé lo que mi querido Muddy Waters dijo alguna vez sobre un 25 de diciembre: Me levanté una mañana de Navidad y no teníamos nada para comer. No teníamos una manzana, no teníamos una naranja, no teníamos un pastel… no teníamos nada. Me acordé de ello cuando me dirigía a la cocina a prepararle el desayuno a Jessica, la niña que desde ayer se ganó un espacio en mi corazón. Se lo preparé escuchando un blues y como si en ese desayuno también le hubiese compensado a Waters. Ambas disfrutamos de la comida acompañadas de buena música.
Justificar a ambos ladosCon Jessica

Por otro lado, todo esto de los cumpleaños -en este caso recordar el nacimiento de Jesús- lejos de la religión y el sentido comercial-, es válido en tanto que va en la línea de la ritualidad, de iniciar y concluir ciclos (acto inherente al ser humano). En el caso de la navidad, nada me importa lo que diga la Iglesia, ni su manera de compensar con algo de buena obra todas las atrocidades que arrastra en nombre de Dios, y de su relación íntimamente ligada a través de la historia con el poder y el dinero (Ojo: que hay de todo, pero me refiero a la estructura en general, como Institución, y sobre todo a sus jerarquías).

Sin embargo, en mi caso, celebro el nacimiento de Jesús como un tipo genial. Anacrónico, visionario, valiente, frontal, equitativo, arriesgado. Jesús fue un gran crítico de los poderes políticos de su tiempo ya que “los jefes de las naciones oprimen y explotan a sus pueblos, pero entre ustedes no puede ser así, sino que el mayor entre ustedes sea como el que sirva”. Por esto se rehusaba en absoluto a ser nombrado rey y calificaba de “raposa insignificante” al soberano Herodes, lacayo de los romanos y dictador despiadado.

Ya hubiese yo querido gritarle: "raposa insignificante" a Herodes, si muchos, en nuestro tiempo les tiembla abrir la boca cuando son testigos de algo injusto. En fin, lo mejor de este navidad: los amigos que una vez más me recuerdan que seguimos juntos en el camino; los abrazos de mi familia, sobretodo cuando he pasado meses afuera. La ternura y la risa de Jessica mientras jugábamos en los columpios; la voz de Mark a las doce en punto diciendo Merry Christmas, baby… para luego cantar Blue Christmas de Elvis Presley, canción que hoy comparto con ustedes (y más abajo el video, el primero en pisar esta tierra virtual. Que los disfruten).

BLUE CHRISTMAS by Elvis Presley

(words & music by billy hayes - jay johnson)

Ill have a blue christmas without you
Ill be so blue just thinking about you
Decorations of red on a green christmas tree
Wont be the same dear, if youre not here with me

And when those blue snowflakes start falling
Thats when those blue memories start calling
Youll be doin all right, with your christmas of white
But Ill have a blue, blue blue blue christmas

(instrumental break)

Youll be doin all right, with your christmas of white,
But Ill have a blue, blue christmas


miércoles, diciembre 24, 2008

Vísperas de navidad y un poema de Lawrence Ferlingetthi


Este año he tenido la suerte de no sentir todo el ajetreo y embotellamiento en las calles a causa de la fecha más comercial que existe. He pasado en mi casa escribiendo, leyendo, cocinando. Y me he limitado a salir excluisvamente a mis ensayos y presentaciones con el grupo de danza.

Lo que realmente me motiva este día es que en unas horas más iremos con mi madre al orfanato en el que nos presentamos varias veces con el grupo de danza. Recogeremos a Jessica, una niña de 8 años que hace dos fue abandonada por su madre. Jessica pasará este día con mi familia. Me dedicaré a ella a tiempo completo, y en adelante la sacaremos y visitaremos a menudo.

Por otro lado, hoy hablaba con Mark por el teléfono y me recomendó una canción que mañana colgaré. No será puñalera como la del anterior año: Amarga Navidad de José Alfredito Jiménez, aunque la de mañana también tendrá su toquesito blue. Pero eso será mañana. Hoy quiero compartir un poema. En una de las conversaciones con el poeta Lawrence Ferlingetthi tocamos el tema de la navidad. Jack acababa de traducir un poema mío que había escrito hace mucho tiempo: Paradoja Navideña. Al final se lo entregué a Lawrence y éste a su vez me entregó uno suyo: Cristo se bajó, poema que copio a continuación. Que lo disfruten.

Cristo se bajó

Cristo se bajó
de Su Árbol desnudo
este año
y huyó a donde
no hubiera árboles de navidad arrancados

Cristo se bajó
De su árbol desnudo
Y huyó a donde
No hubiera árboles de navidad dorados
ni árboles de Navidad plateados
ni árboles de Navidad de papel de estaño
ni árboles de Navidad de plástico rosado
ni árboles de Navidad de oro
ni árboles de Navidad negros
ni árboles de Navidad celestes
adornados con velitas eléctricas de lata
y tipos pesados y creídos

Cristo se bajó
de su Árbol desnudo
este año
y huyó a donde
ningún intrépido vendedor ambulante de Biblias
recorriera el país
en un cadillac de dos tonos
y donde ningún nacimiento de Sears Roebuck
completo con niño de plástico y pesebre
llegara por correo certificado
el niño con entrega inmediata
y donde los Magos de televisión
no cantaran alabanzas al Whisky Lord Calvert

Cristo se bajó
de su árbol desnudo
este año
y huyó a donde
ningún gordo desconocido y bonachón
vestido de franela roja
con barba de mentira
caminara haciéndose pasar
por una especie de santo del Polo Norte
a través del desierto de Belen Pennsylvania
en un trineo Volkswagen
arrastrando por renos retozones de Adirondack
con nombres alemanes
y cargado de sacos de Humildes Regalos
de Sacks de la Quinta Avenida
para el Niño Dios que cada uno se imagina

Cristo se bajó
de su árbol desnudo
este año
y huyó a donde
los cantadores de villancicos de Bing Crosby
no lloriquearan que la Nochebuena es fría
y los ángeles del radio City
no patinaran sin alas
en un país de las maravillas todo nevado
entrando a un cielo de alegres cascabeles
diariamente a los 8:30
con matinés de la Misa del Gallo

Cristo se bajó
de su árbol desnudo
este año
y se fue a refugiar silenciosamente en
el vientre de una anónima María otra vez
donde en la noche oscura
del alma anónima de cada uno
él espera otra vez
una inimaginable
e imposible
inmaculada Reconcepción
la más loca
de las Segundas Venidas

martes, diciembre 23, 2008

Chet Baker y Yousuf Karsh/ jazz y fotografía en blanco y negro

Chet Baker
(23 de diciembre 1929- 13 de mayo 1988)
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Yousuf Karsh
(23 de diciembre 1908 -13 de julio 2002)
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Blanco y negro. Ausencia y exceso. Sólo en los límites entiendo la entrega y la abstracción. Me fascina el blanco y el negro. Simulacro de luz. La ausencia seduce a la presencia diría Baudrillard. A mí me seduce la voz de Chet Baker cantando I remember you, a cualquier hora de la madrugada, mientras su trompeta expulsa fotografías tomadas por Yousuf Karsh. Cientos de retratos estrellándose frente a mí como dominós aéreos.

(trompeta-piano-voz-y un Einstein de manos cruzadas)

Han pasado varias minutos, varias canciones, varias fotografías... y todo sigue en blanco y negro. Chet Baker me sonríe con sus labios destrozados (como aquella vez en la que unos dealers en San Francisco se quedaron con la parte superior de su dentadura y le fracturaron la mandíbula tras una paliza).

-Siento no haber llegado a tiempo para ayudarte -le digo a Baker-. Apenas conocí Frisco el verano pasado.
-No hay problema -responde-. Tampoco pretendo que seas mi heroína.
-No era mi intención salvarte. Pero te advierto que puedo ser adictiva.
-Me gusta. No te vayas.
-Tranquilo amigo, me quedaré. Lo único que te pido es que sigas cantando.

Baker me sonríe con la boca vacía. Lo único que en ella queda es el west coast jazz de los años 50. Me canta "Grey December" mientras voy limpiando la sangre de sus labios. Youmash nos dispará con su cámara y saca la mejor de sus fotografías. Alguien abre la puerta. El cuarto oscuro se enciende. El rollo se echa a perder. Baker sigue cantando.

Acabo de escribir estas líneas a la memoria de Chet y Youmash. El jazzero norteamericano y el fotógrafo turco nacieron un día como hoy. ¡A su memoria!