viernes, julio 06, 2007

Cien años de Frida Kahlo

La gente que me conoce bien -que es poca- sabe que Frida Kahlo es una de mis fascinaciones. Algunos buenos amigos se quedan callados, apenas sonríen y me clavan sus miradas cuando les digo que si hubiese conocido a Frida me hubiese enamorado de ella. Se sorprenden porque saben que me gustan los hombres, pero Frida hubiese sido la mujer por la que me hubiese vuelto loca. Tal como se volvió Chavela Vargas, a quien también admiro con fervor y quien en una de sus confesiones reconoce: "Pensábamos las mismas cosas y queríamos que el mundo fuera como nosotras lo soñábamos. Ella era fuerte, yo era fuerte. Parecía una potranca también, como yo, una yegua, de las que cuesta domar, de las que nunca se doman. Ella estaba postrada en la cama, o en la silla, pero no me refiero a eso: digo que su pensamiento no se podía doblegar".
Frida fue una mujer que desafió su tiempo y su gente, una mujer que sufrió hasta la médula (literalmente) y que con la maestría de su fina pincelada transformó ese dolor en arte. Una mujer que sentía sus raíces y que decía: “Yo me pinto a mí misma porque estoy siempre sola y porque soy lo que más conozco”. Una mujer a quien surrealistas como André Breton sentían un profundo respeto y a quienes ella les decía: “Creen que soy surrealista, pero no es cierto, no lo soy. Yo nunca he pintado lo que sueño. Yo pinto mi propia realidad”. Cerca de una tercera parte de la obra de Frida, 55 pinturas, está compuesta de autorretratos. En algunos, su rostro, como una máscara, refleja una mirada fija e impasible. En otros en cambio, una gráfica y detallada representación de sus órganos internos nos revelan en correspondencia el estado de su mente. Ella era capaz de -en una sola imagen- revelarnos y revelarse lo más indigno de una traición, así como también el dolor de un aborto.

Esa mujer de cejas espesas y escaso bigote, fue la misma Frida que se quitó de un tirón tres años de edad, sosteniendo que había nacido en 1910 en Coyoacán, México, en vez de su fecha original: 6 de julio de 1907. ¿La razón? Afirmaba que su verdadero nacimiento comenzó con la Revolución mexicana.

La vida de una artista revolucionaria


Alejandra Sandoval, en un estudio que realizó sobre el diario de Frida, sostiene: "Tensión hacia la trascendencia y el colectivo. El discurso revolucionario comunista, que viene adherido además a la figura de Diego, viene a ser aquel que Frida elige para hablar-pintar-mirar a través de él en el idioma de la sociedad que le tocó vivir, para aliarse con ella y con Diego, para pertenecer a ese entramado que está fuera, para traerlo dentro", basta leer un fragmento de su diario:

1ª Convicción de que no estoy de acuerdo con la contrarrevolución — Imperialismo — fascismo — religiones — estupidez — capitalismo y Toda la gama de trucos de la burguesía — Deseo de cooperar en la Revolución para la transformación del mundo en uno sin clases para llegar a un ritmo mejor para las clases oprimidas. 2º momento oportuno para clarificar a los aliados de la Revolución.

La seducción de su irreverencia

La figura de Frida y su obra son un desafío a cualquier definición absoluta. Frida se alternaba entre la esperanza y la desesperación. A Frida le encantaba bailar, coquetear y seducir; sin embargo, a veces se sentía miserablemente sola y rogaba a sus amigos y amantes que la visitaran o que no la "olvidaran". Poseía un agudo sentido del humor, por lo general negro, al igual que una disposición muy aguda a la inventiva y la metáfora. Frida siempre se esmeró por mantener un hogar para Diego y amaba preocuparse por él. Le encantaba rodearse de mascotas exóticas como monos araña y perros, y adoraba a los niños los que siempre trataba como iguales. Frida gustaba de los chistes subidos de tono y aborrecía la pretensión. Trataba a los sirvientes como a su propia familia y a los estudiantes como colegas muy estimados. Valoraba la honestidad, especialmente la propia.

Cuando Frida Kahlo muere a los 47 años de edad, el 13 de Julio de 1954, dejó una serie de pinturas que corresponden a la representación de su evolución como persona, al igual que una serie de emotivas cartas a amantes y amigos junto a su diario. Todo esto es una irrefutable evidencia de que su vida no fue nada menos que una búsqueda por ser honesta consigo misma.

Frida y Diego Rivera
Si México era para Frida su verdadero progenitor, Rivera, 20 años mayor que ella representaba su "hijo grande". Frida conoció a Rivera cuando todavía era una estudiante en el colegio. Tiempo después (1929) se convirtió en la tercera esposa de Rivera, un hombre que abiertamente fue diagnosticado por su médico incapaz para la monogamia. No falta el mencionar que esta relación fue una unión poco convencional, problemática, pero muy apasionada que sobrevivió numerosas infidelidades por ambas partes, separaciones e incluso un divorcio en 1939 y la consecuente reconciliación, celebrando un segundo matrimonio en 1940. El amor de esta pareja se sometió a duras pruebas, pero como se demuestra en las raíces de la pintura "El abrazo de amor". El amor que sintieron los dos fue grande. No obstante, el matrimonio no protegió a Frida de los sufrimientos y padecimientos que caracterizaron su juventud, cuando un horrible accidente en autobús dejó su cuerpo fracturado y debilitado por practicamente el resto de su adultez.
La incorregible actitud mujeriega de Diego, al colmo de relacionarse con la propia hermana menor de Frida, Cristina, sólo contribuían a aumentar su dolor. "Yo sufrí dos accidentes graves en mi vida", dijo una vez Frida, "uno en el que un autobús me tumbó al suelo… el otro accidente es Diego". Fue un matrimonio que permaneció sin hijos y esto fue la fuente de muchas de las angustias de Frida, tanto como las infidelidaes de Diego.

Diego, un artista del realismo socialista, se fue una vez en lágrimas de orgullo cuando Picasso expresó su admiración en los ojos de un autorretrato de Frida. Diego llegó a escribir una entusiasta carta de recomendación a un amigo para una exposición de la obra de Frida: "Yo la recomiendo, no como esposo sino, como un entusiasta admirador de su trabajo, ácido y tierno, duro como el hierro y delicado y fino como el ala de una mariposa, adorable como una hermosa sonrisa, profundo y cruel como lo más implacable de la vida".El trabajo de Frida, algunas veces fantástico otras sangriento, ha sido definido como surrealista, al respecto una vez ella comentó que nunca había pensado en que ella era una surrealista "hasta que Andre Bretón vino a México y me lo dijo". ("El trabajo de Frida Kahlo es la mecha de una bomba" escribió de admiración Bretón). Sin embargo, Frida evadía todo tipo de etiquetas, Diego por su parte, la definía como realista.

Algunos de sus amores...

León Trotsky

Nació en Yanovka, Ucrania, en noviembre de 1879. Toda su vida estuvo comprometida con el movimiento marxista actuando como pensador, escritor, organizador y estratega militar. Trotsky contribuyó con la Revolución Bolchevique en Rusia en 1917 y luego, en la derrota de sus oponentes en la guerra civil que se desencadenó posteriormente. Trotsky ocupó varios puestos influyentes del gobierno ruso y fue exilado de muchos países en varias ocasiones. Finalmente, fue expulsado completamente del gobierno por Joseph Stalin en 1925. En 1936, Stalin había consolidado su poder en Rusia y persiguió a su rival hasta lograr su exilio. Las organizaciones comunistas fueron alrededor del mundo violentas y promovidas por el espíritu de lealtad entre sus grupos divididos. El muralista Diego Rivera era seguidor de Trotsky, alejándose de esta manera, de la corriente comunista imperante México para el momento. Lázaro Cárdenas, presidente de México, respaldó la solicitud de Rivera de asilo político a favor de Trotsky en México, así junto a su esposa Natalia, se hospedaron gratuitamente con Rivera y Kahlo y bajo 24 horas de protección militar por dos años. Trotsky tenía debilidad por las mujeres bellas, y Frida se encontró atraída por su importancia mundial y la simpatía que Rivera le demostraba. Este mutuo interés rápidamente terminó en una relación entre Frida y Trotsky con la que Frida muy pronto, se desinteresó y lo llamaba "el viejo". Luego del rompimiento, Frida le regaló un autorretrato que, Trotsky abandonó al irse de la casa de los Rivera.En 1940, Trotsky fue asesinado por Ramón Mercader, un agente de la policía secreta soviética y de origen español, en México, con un pica hielo y bajo las órdenes de Stalin.

Breton y Trotsky, atrás Frida

André Breton

Nació en Tinchebray, Francia en 1896. Desde muy joven escribió poesía y estudió medicina y psiquiatría. Durante la Primera Guerra Mundial, Bretón trabajó en la división neurológica y aplicó la teoría freudiana en sus pacientes. Luego de una corta relación con el grupo Dadaísta, Bretón publicó en 1924 el Manifiesto Surrealista. Es reconocido gracias a sus escritos realizados durante 1920 y 1930 que incluía poesía y prosa. Sus trabajos más influyentes son Nadja (1928), El segundo manifiesto surrealista (1930), Los vasos comunicantes (1932) y Amor loco (1937).Bretón fue miembro del Partido Comunista francés desde 1927 hasta 1935, cuando se separó del partido y, en 1938, trabajó junto a León Trotsky para crear La federación internacional de arte revolucionario independiente. Él y su esposa, Jacqueline Lamba, escaparon la ocupación nazi en Francia durante la Segunda Guerra Mundial y viajaron a México en 1938. Bretón fue admirador ferviente de la obra de Frida Kahlo y le organizó varias exposiciones de sus pinturas. Lamba y Kahlo fueron muy amigas y existen rumores de que también fueron amantes. Después de la guerra, Bretón se mudó a los Estados Unidos donde trabajó televisando y coordinando la exposición surrealista "Situation of Surrealism between the Two Wars" en Yale University, 1942. En 1946, volvió a Francia y continuó escribiendo hasta su muerte en París en 1966.

Heinz Berggruen

Un judío alemán que escapó de Alemania antes de la Segunda Guerra Mundial, actualmente reside en Berlín. Berggruen fue contratado para asistir como interprete en francés de Rivera cuando éste se encontraba realizando uno de sus murales en San Francisco, ya que el artista hablaba fluido francés y español pero no inglés. Rivera le presentó a su esposa Frida y ambos rápidamente se hicieron amantes y se fueron a New York por un mes. Ella volvió con Rivera y los amantes nunca se volvieron a ver. Después de la guerra, Berggruen se fue a París donde se convirtió en uno de los más importantes vendedores de arte por casi 50 años, comerciando principalmente obras de Picasso. Apenas hace 10 años, Berggruen volvió a Berlín donde se le ofreció un museo para albergar toda su colección y un apartamento en el último piso, para que así pudiera estar cerca de sus pinturas. Él ha dicho que se arrepiente siempre por no haber tenido la oportunidad de adquirir una obra de Frida Kahlo.

Iamu Noguchi
Hijo de un poeta japonés y de una editora y profesora irlandesa americana, nació el 17 de noviembre de 1904 en Los Ángeles. Fue criado en Japón hasta los 13 años cuando volvió a los Estados Unidos a estudiar. Luego de asegurarse una beca Guggenheim en 1927, Noguchi viaja a París para trabajar como asistente del escultor Constantin Brancusi y luego, fue a trabajar en China, Japón y México. En 1932, se establece definitivamente en la ciudad de New York, en principio, como escultor y artista de retratos pero, también luego reconocido por sus memoriales, monumentos y diseños industriales y espaciales que incluyen jardines, parques de juegos, plazas públicas, muebles y escenarios. Frida Kahlo y Noguchi fueron muy populares en la escena artística mexicana donde se conocieron. Tuvieron un muy apasionado pero corto romance y estuvieron a punto de comprar un apartamento juntos cuando Diego Rivera, arma en mano, exigió poner fin al romance. Kahlo y Noguchi siguieron siendo amigos hasta la muerte de Frida. Durante la Segunda Guerra Mundial, Noguchi pasó seis meses en un campo de reubicación japonés en Arizona. Creó su propio museo durante la década de 1980 en Long Island, New York donde aún permanece en exhibición su colección de obras. Noguchi muere en la ciudad de New York en 1988.
...
Ahora sí, a brindar por la Kahlo, con Tequila en mano y escuchando a Chavela.
Salud!

Fuentes:
KAHLO, Frida, El Diario de Frida Kahlo. Un íntimo autorretrato. Introducción de Carlos Fuentes, Grupo Editorial Norma, México, 1995.
SANDOVAL, Alejandra, Frida Kahlo y Carlos Fuentes sobre Frida Kahlo, en Revista de la Facultad de Filosofía y Humanidades, Universidad de Chile Nº 23, Chile, 2002.

miércoles, julio 04, 2007

4 de julio

A mí.

Otra vez
y nuevamente
redundante fecha en que la piel muta
para perpetuar la idea y no la carne.
Hace mucho que dejé de creer
en los calendarios gregorianos
y aborrezco los indicadores de tiempo
me basta con las líneas de mi rostro
y el paso cansado de los viejos en la esquina.
Como escribió Cesar Vallejo:
...amado sea el que no tiene cumpleaños
y el que perdió su sombra en un incendio.

Lo sé, tengo cumpleaños
Pero perdí mi sombra en un incendio.
El nombre del lugar lo ignoro
sólo recuerdo al hombre que me rescató
de la humareda
para luego marcharse dejándome su sombra.
Quizá por eso soy amada a medias
Porque cargo una sombra ajena
que la hice mía.

En todo caso creo en la bestia
y creo en el ángel que habita adentro
y creo en la palabra
aunque a veces yo le mienta
cuando esta se encuentra aislada.

He confundido mis nacimientos
cada vez que he abierto un libro
y me he fulminado en silencio
con la última página
luego de asesinar al personaje
que me acompañó por varias noches
luego de matarlo tras cerrar la tapa
como la metáfora de la muerte cómplice
la del más dulce de los suicidios.

¿Pero cuántas veces he nacido?
¡Cuántas!
22 julios tejiéndome la espalda
caricias como decir piel
como decir carroña.

Otra vez
y nuevamente
la imagen de un cuatro que llevo como estigma.
Si hubiese esperado un poco
para estallar dos días después a la vida
y compartir un seis el mismo llanto con Frida
el llanto de saber que todo ha comenzado
sin haberme preparado para lo impreparable
sin hallar en aquel momento
lugar más calmo que los ojos de mi madre
que me miraban callados
mientras yo cantaba desnuda los primeros versos.

Hoy, 22 años más tarde continúo desnuda
y no es el doctor quien me acompaña en mi cuarto
y sigo cantando aunque esta vez sea en silencio
porque entregué mi lengua a cambio de recuerdos
de los que gran parte ya he olvidado.

Hoy expulso toda culpa de mi cuerpo
y renuncio a un par de riesgos
que es como castrar mis propias ganas
y me aferro a mi pluma
y escucho a mi Chavela
y me bebo un trago
mientras todos están lejos
y me recuesto en el sofá
como alguien que se siente anciana
aunque sólo sea una niña paranoica
para el más joven de los viejos.