jueves, marzo 17, 2005

Concurso de Miss Ecuador...indigna pero no sorprende!!

Siempre he pensado que no hay nada de malo en exaltar la belleza del ser humano (nada tiene que ver con los estereotipos ya conocidos). Si hablamos de la mujer es una fuente inagotable de misterios, el problema es cuando se pasa de esa natural exaltación...a la explotación, logrando con esto reducirla tan solo a un mero cuerpo escultural y a una cara bonita....convirtiéndolas en un simple objeto sexual (cabe recalcar que también hay aquellas que disfrutan de ello)...en fin.

El punto es que sí, es verdad, nunca debemos generalizar. El hecho de que una mujer sea bella por fuera no implica que sea una verdadera lástima a nivel de condumio cerebral por llamarlo así, y el hecho de que una mujer no sea tan agraciada no implica que tenga que ser una verdadera genio....todo es relativo. Hay de todo en todos lados.

Tanto es así que aunque no comparto los certámenes de belleza ya que son un estricto ajuste al estereotipo de la mujer “perfecta”...tampoco me opongo rotundamente...siempre y cuando esa belleza sea digna de una representación....es decir, una mujer integra, decidida, que le guste sentirse bien pero que mucho, muchísimo mas importante sea la capacidad de ser una persona proactiva en cualquier campo que se desenvuelva, con convicciones, que el concursar no sea su único fin...que sea capaz de romper los esquemas que se imponen y la simplifican...En poco, no DEJARSE REDUCIR A UNA IMAGEN!!!...Lo sé, difícil para un típico certamen.

No se puede criticar, refutar o cuestionar algo que no se ha conocido o visto...y más allá de estar de acuerdo si esa era más bonita o menos guapa, porque ya expresé mi opinión, es el hecho de que como mujer me siento indignada y una vez más pregunto: ¿Qué es lo que quería el jurado?..pues sí...la pregunta resulta ingenua.

Para poder opinar tenía que ver el concurso, y que triste descubrir que detrás de muchos de aquellos cuerpos bien torneados no habían más que vagas ideas de un prospecto de respuestas. No todas. Hubo un par que respondieron pensando pero como era de esperarse…no fueron tomadas en cuenta para la final…mucho menos ganar.

Por mi parte, verguenza ajena de una de las finalistas que cuya pobre respuesta lo atribuyó a los nervios. Yo no lo podía entender, ya que supuestamente estaba capacitada para trabajar en un canal de televisión, como reportera, y de hecho así lo hacía en un noticiero. Con grosería y media luego de dos intervenciones pésimas…el jurado la eligió en uno de los primeros puestos.

Como mujer ecuatoriana, no me siento para nada representada por las flamantes reinitas…por el contrario SI me siento identificada con aquellas mujeres INTEGRAS, que no necesitan aprender frases bonitas...sino que en cada uno de sus actos manifiestan sus propias ideas. Mujeres anónimas.

Entonces…¿En qué quedamos?....tal como titulo este artículo: indigna pero no sorprende.